Telegrama de Charles S. Peirce a su padre Benjamin Peirce
(Londres, 21.07.1870)



En este telegrama, enviado por Charles Peirce desde Londres a su padre Benjamin, le pregunta si se ha aprobado el presupuesto del gobierno norteamericano para la expedición de observación del eclipse.

El original se conserva entre los documentos de la correspondencia de Benjamin Peirce en la Houghton Library
[MS Am 2368, Box 10]. La reproducción digital del telegrama ha sido hecha a partir de una fotografía del original
 
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[MS Am 2368, Box 10, Houghton Library, Harvard University]


 

Dated: London Eng. July 21st 1870

Received at Cambridgeport 21st

 

To Professor Peirce

Cambridge

Massachusetts

 

Was bill passed

Charles S. Peirce

10 London

 

[¿Ha sido aprobado el presupuesto?1]

 



Nota

1. A finales de agosto el Congreso autorizaría una partida de 29.000 dólares en favor del Coast Survey para la expedición de observación del eclipse solar. Puede verse una breve crónica del proceso de aprobación en el Congreso en The New York Times (22 de agosto de 1870). Por su interés para comprender el contexto reproducimos aquí la descripción que Edward R. Hogan hace en su biografía de Benjamin Peirce:

Después de observar el eclipse [del 7 de agosto de 1869], Peirce telegrafió a casa que "fue un suceso glorioso". Peirce tenía mucho por lo que estar contento. Las observaciones de la corona y las protuberancias del sol sugerían nuevas teorías acerca de la composición del sol. Pero los astrónomos europeos cuestionaban las teorías americanas. La oportunidad más cercana para verificar las hipótesis americanas era un segundo eclipse de sol que ocurriría el 22 de diciembre de 1870.

Esta vez el eclipse total sería visible en el sur de Europa. Peirce escribió a John Armor Bingham, congresista de Ohio, el 8 de marzo de 1870 solicitando fondos para la expedición: "Es de la mayor importancia científica que observadores competentes, que puedan haber tenido la oportunidad de observar algún eclipse total, sean situados tan pronto como sea posible, cuando vuelva a ocurrir ese fenómeno, donde puedan observarlo de nuevo. Los fenómenos tal y como aparecen ante el observador actual son tan inesperadamente diferentes de cualquier concepción previa que puedan haberse formado que aquello que esperaba encontrar claro y distinto es oscuro, mientras que también ocurre lo contrario; de modo que en el periodo extremadamente corto de duración de totalidad no tiene tiempo para esa consideración y organización del pensamiento cuidadosa que producirá las mejores observaciones. Pero después de una experiencia es un hombre bastante diferente; y a pesar del extraordinario éxito de los observadores americanos en las observaciones del último eclipse total en este país, si pudieran ser enviados a la próxima oportunidad para tales observaciones, estoy seguro de que los resultados se encontrarían dignos del país y de la expedición. Sin duda se enviarán grupos, como se han enviado hasta ahora, desde Inglaterra y Francia, y espero que su poderosa influencia prevalezca para asegurar también la presencia de grupos americanos. El siguiente eclipse total de sol (…) ocurre el 22 de diciembre de 1870 (…) parece ser la única buena oportunidad para la observación que tendrá lugar en mucho tiempo. Sería, por tanto, particularmente desafortunado que se permitiera que pasara sin ser observado por la presencia de astrónomos americanos".

Bingham respondió presentando un proyecto a la Cámara de Representantes para proporcionar una asignación8. Peirce se sorprendió al saber que ese proyecto le pondría a cargo de la expedición: "Su espíritu extremadamente amable y liberal, que ha emprendido la tarea de llevar ante el Congreso el proyecto para la observación del eclipse del próximo diciembre, exige la mayor franqueza por mi parte. Cuando escribí mi carta en relación a este asunto, no sospechaba que se tuviera la intención de que se me confiara la expedición. Si el Congreso aceptara este punto de confianza en mí, sentiría como mi deber dirigir las operaciones de tal manera que hagan al país merecedor de elogios y que sean dignas de su ciencia. Todo lo que los astrónomos de la expedición esperarán es el pago de su transporte y subsistencia, que debo pensar que se estimará para cada persona en alrededor de mil dólares".

Peirce discutía entonces el coste de la expedición, estimando que veintiocho mil dólares sería suficiente. Bingham había propuesto sólo veinte y Peirce le aseguraba que con el personal ligeramente reducido esa cantidad sería adecuada, "y la aceptaré como una asignación muy generosa". Peirce hacía hincapié entonces en la importancia de que los Estados Unidos tomaran parte en esa aventura, de modo que participara de forma plena en la comunidad científica del mundo: "Inglaterra se está ya preparando para la observación del eclipse al nivel más magnífico, y no hay duda de que los mejores astrónomos de Francia serán enviados a Argelia con el mejor equipo que la ciencia y el arte de Europa pueden lograr. Pero los observadores de América no quieren competir con ellos en su propio terreno, y espero que los corazones del Congreso latirán como el suyo propio en ardiente simpatía con esta generosa rivalidad para el avance del conocimiento".

Bingham, encontrando o anticipando problemas para la aprobación del proyecto, escribió a Peirce buscando una mejor comprensión de por qué la expedición era de importancia científica. Peirce pidió a Hilgard que respondiera inmediatamente. Hilgard enfatizaba la importancia científica de las observaciones: "las ventajas que se espera obtener para la ciencia a partir de las observaciones contempladas del eclipse solar en diciembre se añadirán a nuestro conocimiento de la constitución física del sol y de la corona que le rodea. Hay una clase de hechos que se apoyan fuertemente en la naturaleza de la materia de la que se compone nuestro sistema planetario y en la manera de su formación, que puede observarse sólo con ocasión de los eclipses totales de sol".

Unos pocos días más tarde Peirce respondía, enfatizando de nuevo lo importante que el evento era para los europeos: "La gran importancia que se atribuye a la observación de un eclipse total de sol es evidente por el hecho de los grandes preparativos que se están llevando a cabo en Europa para la observación del eclipse el próximo diciembre. Solamente Inglaterra propone enviar sesenta observadores a la línea de la trayectoria central bajo la dirección de Sir G. B. Airy, que es la cabeza reconocida de la ciencia inglesa. No es fácil entender por qué Europa no envió ningún grupo a este país para el admirable eclipse del pasado agosto".

Peirce señalaba entonces que la ciencia americana debería ser capaz de competir admirablemente con la de Europa: "Los nuevos modos de observación que el genio americano ha sugerido conducirán probablemente a resultados muy valiosos y arrojarán nueva luz sobre el sol, e iluminarán la oscuridad de su misteriosa construcción".

Después aprovechó esa oportunidad para señalar que tales expediciones deberían ser administradas por científicos civiles y no militares: "volviéndome hacia algunas cuestiones que quizá puedan haber surgido respecto a la autoridad apropiada a la que debería confiarse el desarrollo de estas observaciones, observaré de forma similar que los asuntos científicos siempre serán mejor administrados por manos puramente científicas. Esa es la experiencia universal de Europa —y seguramente no es el genio de nuestras instituciones y de nuestra gente—, poner el servicio civil bajo control militar. Los principios del poder militar y civil son esencialmente diferentes. En el último, la subordinación debe ser correctamente impuesta, y el inferior debe sacrificarse al comandante. Pero el éxito del servicio científico y civil depende del ferviente entusiasmo de todos los asistentes, y ese entusiasmo sólo puede asegurarse cuando todo hombre comprometido en la tarea recibe su debida compensación de crédito por el trabajo que realiza".

Aunque era imperativo para Peirce que los científicos dirigieran el trabajo científico, no tenía objeciones a que un congresista acompañara a la expedición del eclipse. Invitó a John Bingham a hacerlo, pero el congresista declinó. [Pueden encontrarse las referencias bibliográficas en "Descripción del Segundo Viaje de Benjamin Peirce"].



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Proyecto de investigación "La correspondencia europea de C. S. Peirce: creatividad y cooperación científica" (Universidad de Navarra 2007-09)

Fecha del documento: 30 de noviembre 2010
Ultima actualización: 28 de abril 2017

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