Primer viaje de Benjamin Peirce a Europa
(mayo-agosto 1860)



En la primavera de 1860 el médico recomendó a Benjamin Peirce un viaje a Europa para descansar. Benjamin estuvo en Inglaterra, Francia y Suiza. Se reproduce en esta página la información sobre este viaje contenida en la biografía de Benjamin Peirce escrita por Edward R. Hogan, Of the Human Heart. A Biography of Benjamin Peirce (Lehigh University Press, Bethlehem, 2008, pp. 213-215). Está pendiente de explorar en qué medida los conocimientos adquiridos por Benjamin Peirce en este viaje (personas y lugares visitados, etc.) incidieron en el viaje que haría su hijo Charles diez años después.


 



[Fuente: Cambridge Historical Society]
El médico prescribió un viaje a Europa. Peirce fue invitado además a asistir al encuentro de la British Association for the Advancement of Science. Su hijo Charles pensaba, igual que el médico, que el viaje le haría bien. Escribió: "realmente no puedo entender por qué alguien tan aficionado a viajar debería persistir en rechazar todas las invitaciones a Europa"1. Benjamin decidió ir a Europa. "La Facultad se ha ocupado del asunto y me ha dado (sin preguntarme) un permiso de seis meses, y ha señalado a James como tutor para que se ocupe de las obligaciones de su padre (a expensas de su padre pues la Facultad es demasiado pobre para pagar). Algunos de mis amigos me han ofrecido una ayuda de quinientos dólares y ¡me voy a Europa! Dejaré mi tierra natal alrededor de la última semana de mayo y asistiré al encuentro de la British Association en Oxford. Iré después a París y, tras unas pocas semanas allí, espero encontrarme de vuelta hacia casa con la salud y el vigor restaurados"2.

 

Bache proporcionó a Peirce cartas de presentación para científicos europeos3, y fue a Nueva York para despedir a su amigo4. Al principio Benjamin encontró estimulante el viaje en el Amazon, "aquí estamos en mitad del ancho Atlántico alejándonos de casa a una velocidad de nueve millas por hora a toda máquina, bastante cercanos al viento. Es el barco mercante más espléndido que navega desde Nueva York, nuestra Amazona, y nos hemos encariñado mucho con el noble animal (…) el hermoso barco cabalga sobre las olas como un cisne"5. La herencia náutica de Peirce no le sirvió de mucho y, a pesar del mar en calma, estuvo mareado durante más de una semana. A pesar de todo, después de recuperarse, sus ánimos eran buenos, "pero ahora me siento tan bien que agradezco con todo mi corazón al querido doctor que me haya enviado a este viaje transoceánico. Creo que me ha salvado de una grave enfermedad, y que si estuviera ahora en casa mi dispepsia habría sido peor que cualquier ataque de enfermedad que alguna vez haya tenido"6.

Para el momento en que llegaron a tierra, sin embargo, estaba cansado del viaje por mar, "no puedes imaginar qué felices fuimos de pisar otra vez Terra firma. Temo el momento de volver a bordo de un barco —incluso por dos horas, para cruzar el canal desde Dover a Calais— y nada excepto mi casa sería incentivo suficiente para emprender de nuevo la travesía del horrible mar, que me separa de mi esposa e hijos (…) Odio el mar; nunca estuve destinado a él"7.

Peirce encontró delicioso el viaje a Londres en tren; le pareció que toda Inglaterra "es un jardín de punta a punta"8. Oxford no agradó menos a Peirce: "esta universidad venerable y aristocrática te impone a primera vista, pero cuanto más la miras más te impresiona su grave arquitectura y el peso de los siglos, que han apilado su aprendizaje en sus vastas casas de piedra"9.

Peirce se quedó en el Exeter College mientras asistía a los encuentros de la British Association for the Advancement of Science. Le entusiasmo ver a Su Alteza Real, el Príncipe Alberto, que inauguró el encuentro. Disfrutó de la comida, los camareros le parecieron "más espléndidos en su porte que Abbott Lawrence" y le agradó saber que los científicos americanos eran "mucho más conocidos" de lo que había supuesto. Renovó su amistad con James J. Sylvester, y se encontró con otros científicos británicos "que le trataron como a un distinguido invitado"10. Estaba particularmente agradecido de que los científicos británicos pensaran bien de Bache. Dio varias conferencias en el encuentro, que tuvieron buena asistencia y fueron bien recibidas11.

Después, Peirce se marchó a Londres, donde disfrutó de la ópera y de los parques de la ciudad, encontrándolos muy superiores a los parques de Estados Unidos12. De forma bastante accidental se encontró con Michael Faraday, el físico inglés que desarrolló un trabajo pionero en electricidad y magnetismo. A Peirce le pareció "un gran hombre muy agradable"13.

Al cruzar el Canal de La Mancha desde Dover a Calais, a Peirce le agradó informar de que era "maravilloso decir que no estaba enfermo". Durante su estancia en París visitó el jardín de las Tullerías, Versalles y el Louvre. Francia le gustó incluso más que Inglaterra. "Encontré que París era más grande y espléndida que mis más magníficas imaginaciones"14, pero echaba de menos a Sarah y a su familia. Escribía: "¡Ojalá Sarah pudiera estar aquí para admirar estas elegantes cosas conmigo!". Aunque Peirce sentía añoranza de su casa, vio a mucha gente; visitó a sus amigos los Greenoughs. Lillie Greenough estaba comprometida con Charles Moulton, hijo de un ilustre banquero americano que vivía en París. Peirce visitó la propiedad de los Moulton y quedó muy impresionado. Sobre una visita a los Greenough Peirce explicaba: "por la noche Lillie Greenough cantó y es una maravilla. Todo el mundo aquí está como loco con su música. Es realmente un hecho y todo lo que su madre alardea de ella es verdad. Los Moulton parecen casi idolatrarla. Su voz ha adquirido todas las buenas cualidades que más se admiran en los grandes cantantes, y carece completamente de defectos"15.

Peirce también asistió a diversos encuentros de la Academia de Ciencias. Allí se encontró con el matemático Joseph Bertrand y con el astrónomo matemático Charles-Eugene Delaunay. Preparó el resumen de un artículo sobre cometas para la Academia Francesa de Ciencias y tuvo el placer de saber que sería publicado en breve en Comptes Rendus16.

Desde Francia Peirce prosiguió a Suiza. Aunque disfrutó con las vistas, seguía sintiendo añoranza de casa. Contemplar Europa grabó en él el amor por su propio país; escribía: " ¡Oh, América es la tierra de la libertad! Es el único país en el mundo donde la mente del hombre puede esperar expandirse en todas sus capacidades. En menos de medio siglo, si la disensión civil no arruina nuestro glorioso país, contemplaremos maravillados desde arriba la ignorancia de Europa y la diminuta estatura de su intelecto"17.

Desafortunadamente, Peirce también sufrió mareos durante el viaje de vuelta. Después de su regreso escribió brevemente, "odio el mar y cuando veo que cubre dos tercios de la superficie del globo no puedo evitar dudar de si la tierra le estaba de verdad destinada al hombre. ¡Pobres peces! ¡Cuánto les compadezco! Deben bendecir al pescador, pues llegar a tierra —aunque sea para morir— debe de ser una bendición"18.

 

 


Notas

1. Carta de C. S. Peirce a James Mills Peirce, 23 de abril de 1860, L 339.

2. Carta de Benjamin Peirce a John Le Conte, 3 de mayo de 1860, BANC MSS C-B 452 Le Conte Family Papers, The Bancroft Library, University of California, Berkley.

3. Véase por ejemplo Alexander Dallas Bache a Charles Babbage, 22 de mayo de 1860, Alexander Dallas Bache file, Benjamin Peirce Correspondence, MS Am 2368, Houghton Library, Harvard University.

4. Benjamin Peirce to Josephine Le Conte, 10 de junio de 1860, Le Conte Family Papers.

5. Diario de Benjamin Peirce, 10 de junio de 1860, HUA 1680 100, Houghton Library, Harvard University.

6. Diario de Benjamin Peirce, 10 de junio de 1860.

7. Diario de Benjamin Peirce, 24 de mayo de 1860. Este es el dato recogido por Peirce, pero debió de escribir "mayo" erróneamente en lugar de "junio". De aquí en adelante esta entrada será citada como 24 de junio. Véase también Charlotte Elizabeth Peirce a tía y tío Nichols, 16 de julio de 1860, L 676.

8. Diario de Benjamin Peirce, 24 de junio de 1860.

9. Diario de Benjamin Peirce, 24 de junio de 1860.

10. Charlotte Elizabeth Peirce a tía y tío Nichols, 16 de julio de 1860, L 676. Véase también Charlotte Elizabeth Peirce a tío Nichols, 16 de julio de 1860, L 676. Fue al parecer una sesión importante para la recepción del darwinismo en Inglaterra [N. de la T.]

11. Diario de Benjamin Peirce, 24 de junio de 1860. Véase también Charlotte Elizabeth Peirce a tía y tío Nichols, 16 de julio de 1860, L 676.

12. Diario de Benjamin Peirce, 6 y 8 de julio de 1860. Su hijo Charles, en sus dos estancias en Londres en julio de 1870 y febrero de 1871, también acudió asiduamente a la ópera y otros espectaculos [N. de la T.].

13. Diario de Benjamin Peirce, 9 de julio de 1860.

14. Carta de Benjamin Peirce a Josephine Le Conte, 1 de noviembre de 1860, BANC MSS C-B 452 Le Conte Family Papers.

15. Diario de Benjamin Peirce, 11 de agosto de 1860.

16. Diario de Benjamin Peirce, varias fechas. El artículo fue publicado como "Lettre addressée à M. le Président de l ’Académie des Sciences sur la constitution physique des comètes", Comptes Rendus de l’Académie D. Sc. Vol.51, 174-76.

17. Diario de Benjamin Peirce, 28 de agosto de 1860.

18. Carta de Benjamin Peirce a Josephine Le Conte, 1 de noviembre de 1860, BANC MSS C-B 452 Le Conte Family Papers.



Fuentes


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Traducción: Sara Barrena (2010)

Proyecto de Investigación "Correspondencia europea de Charles S. Peirce: creatividad y cooperación científica" (Universidad de Navarra 2007-09)

Fecha del documento: 9 de febrero 2010
Última actualización: 27 de febrero 2013

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