Carta de Charles S. Peirce a su familia
(Chester, 14.04.1875)



Esta carta, escrita por Peirce desde Chester, Inglaterra, a su familia el 14 y 15 de abril de 1875, proporciona algunos datos sobre el inicio de su segundo viaje por Europa y una pormenorizada descripción de sus primeros días en Inglaterra, acompañado de su esposa Zina y del asistente Henry H. Farquhar.

El original se conserva entre los
Charles S. Peirce Papers en la Houghton Library (MS Am 1632, L 341) de la Universidad de Harvard. La reproducción digital de la carta ha sido hecha a partir de la fotocopia disponible en el Peirce Edition Project. Para la transcripción se ha tenido en cuenta la que preparó Max Fisch [VBla(4)#5], accesible también en Indianapolis.

Letter transcription
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                                                            Chester, 14 de abril 1875

Llegamos a Queenstown el lunes al mediodía después de una travesía bastante agradable y de un buen viaje considerando nuestra dirección sur. Llegamos a Queenstown unas veintitrés horas después que el Calabria, que había partido de Nueva York el miércoles anterior a que nosotros zarpáramos1. En Queenstown recibimos noticias de rumores de guerra, pero les hicimos poco caso. Estuve enfermo todo el camino desde Queenstown a Liverpool, más que en ningún otro momento durante el viaje. Me imagino que fue en parte por la

 

 

 

 

 

 

 

 

excitación de llegar a tierra, aunque como varios viajeros se vieron afectados de la misma forma puede haber sido alguna molestia externa a ese lugar de emoción, de alegría humana y de miseria que es el estómago. En Liverpool, a donde llegamos hacia la hora de desayunar del día siguiente, me ocupé de mis numerosas cajas y desembarcamos en el Hotel Adelphi2, donde dejé a Zina y a Farquhar y salí a recoger un traje que me estaba esperando y a retirar algún dinero. Logré entonces vestir a Farquhar3 de una manera decente —transformado de una manera muy singular—, aunque Zina piensa que no


                    

se le veía mucho mejor porque no compró algunas camisas nuevas como ella le había aconsejado, sino que prefería esperar hasta llegar a Londres, y de hecho ella se disgustó mucho. Desde entonces no ha sido capaz de verle. Dice que no se había cambiado de camisa en todo el viaje, y que no se la cambió cuando llegamos a tierra. Fui a Kent’s en Bold St. a por alguna ropa interior. Me pareció un lugar bastante bueno, aunque me percaté de varios errores en sus cuentas y pensé que requerían ser examinadas y rectificadas. Por la tarde fuimos a Chester. Zina y yo en un tren, y Farquhar en otro. Zina se sentía muy fatigada, y la saqué, no muy sabiamente,


                    

a ver el exterior de la catedral. Después Farquhar y yo caminamos rodeando la muralla de la ciudad hasta la mitad. Es en efecto una ciudad extraña. A las casas les falta la fachada del segundo piso, de tal forma que hay un corredor a todo lo largo. De esa manera hay dos hileras superpuestas de tiendas. Una abajo en la calle y otra en la arcada superior. Las tiendas de la arcada son con diferencia las mejores y la gente más fina anda por allí, y por abajo el populacho. Las casas parecen muy antiguas. Sus hastiales terminan en la calle, lo que da un aspecto muy curioso y agradable a la perspectiva, y están adornadas con obra de marquetería en la parte exterior, que siempre es más o menos


                    

ornamental, y con frecuencia de forma muy elaborada. Las casas en realidad no tienen más de doscientos o trescientos años, pero resultan tan originales que dan una idea de antigüedad extrema. Una que vi tenía la leyenda "La providencia de Dios es mi herencia", con la fecha 1652. Eso parece un lema puritano. La ciudad era fuertemente monárquica durante la guerra de la rebelión y soportó un fuerte bloqueo y asedio en 1645 y 1646, y uno puede suponer que fue este combate el que hizo llegar la tierra en la que


                    

fue construida la casa a manos de su propietario puritano4. Es una de esas pequeñas ilustraciones históricas que traen hasta nosotros la vida misma de otra época. Otra casa que vi tenía grabados sobre paneles de roble que se extendían alrededor de la casa con bajorrelieves ilustrativos del plan de la Redención. La fecha parecía ser 1615. Según Mr. Farquhar una de las escenas representaba la huida a Egipto, pero esa explicación no me satisfacía del todo, principalmente porque la figura femenina parecía poco modesta, y averigüé después que ¡era una representación de la Inmaculada Concepción!5 Otras casas están curiosamente talladas con paneles de madera o con curiosos arabescos de marquetería arqueada sobre ellas.


                    

 

Volvimos al hotel, el Grosvenor, que pertenece al Marqués de Westminster, y diré que Su Excelencia, como creo que recientemente ha sido nombrado, sabe cómo mantener un hotel. Cenamos más o menos a las siete, o un poco más tarde, una hora que el largo atardecer inglés hace muy agradable. La cena fue realmente brevoortiana6. Nos costó apenas un penique, siete chelines cada uno. La milicia del condado está teniendo aquí su entrenamiento de primavera y una banda de metal estuvo tocando muy agradablemente en la entrada hasta las diez de la noche. Sin embargo había bastante jaleo, y algunos oficiales hablando en la habitación contigua a la nuestra tuvieron despierta a Zina hasta las tres y media de la mañana. Como consecuencia Zina ha estado prácticamente todo el día acostada y no ha salido para nada de la habitación. Farquhar salió hacia


                    

Birmingham a las 4 y creo que ella se ha sentido mejor desde entonces. Esta mañana me he levantado temprano (dediqué la noche pasada a un cuidadoso estudio de una guía de Chester) y he asistido al servicio en la catedral a las 10. Ha resultado bellamente entonado y espiritualmente reconfortante7. Después del servicio Farquhar y yo hemos vuelto a la catedral. No era una catedral en la Edad Media sino una abadía muy rica que fue embargada por Enrique VIII, quien convirtió la iglesia en catedral. Está construida de vieja piedra arenisca rojiza, que se erosiona tan rápidamente con el clima que cada trescientos años tiene que ser prácticamente reconstruida. Por lo tanto, aunque la iglesia ha existido por más de mil años y era inmensamente rica hace unos novecientos años, sin embargo su arquitectura tiene las características de un gótico degenerado y tardío, en parte perpendicular y en parte de un tipo exuberante con solo un poco de trabajo más antiguo aquí y allá


                    

 

que ha sido preservado al ser blanqueado por una gruesa capa o recubierto de tierra o de piedra. La nave, como la de Winchester, que es también perpendicular, no tiene triforio, pero es muy inferior a la de Winchester en grandeza. Los cruceros y el coro están siendo restaurados en la actualidad y están llenos de obreros. Pero he visto allí muchas cosas que me han interesado, aunque podrían no haber llamado la atención de un admirador del gótico menos entusiasta. Hay allí una gran cantidad de tallas de roble muy bonitas y curiosas. De hecho toda


                    

 

la ciudad está llena de ellas, y el número de viejos y curiosos asientos con los más originales recursos que he visto está más allá de lo imaginable. La Capilla de Nuestra Señora en la Catedral es de estilo inglés antiguo, probablemente del siglo XII, con ventanas ojivales sin tracería

Es muy agradable y ha sido restaurada con colores. Hay algún buen mosaico de cristal de Salviati que reemplaza una antigua obra de la misma descripción. Este asunto de la restauración no acaba de gustarme del todo. Está bien hacer unas pocas restauraciones, pero después de todo resulta imposible ser fiel al espíritu de aquellos tiempos. El suelo, por ejemplo, con modernos azulejos encáusticos nos recordó a Birmingham y a la ciencia moderna, y deja a Roger Bacon y a John de Salisbury del todo fuera de nuestras cabezas, o lamentablemente solo con esos pensamientos. En efecto,


                    

 

la exactitud histórica es tan peculiarmente moderna y está tan totalmente en desacuerdo con el espíritu de la Edad Media que cómo podría un hombre entender suficientemente dos ideas y habitar en dos mundos de pensamiento tan remotos como el medievalismo y la exactitud histórica crítica. Confieso brevemente que me parece que la reproducción real del gótico es una cosa auto-contradictoria. Después de visitar la catedral nos fuimos a ver los claustros, que estaban tan verdes, tan tranquilos, tan agradables como solo los claustros fueron alguna vez. Vimos ruinas de la abadía y fuimos a la sala capitular, que no es redonda u octogonal al no haber sido originalmente una sala capitular, y que no parece tal en absoluto, pero es un hall inglés muy antiguo con una biblioteca en él y una


                    

vidriera moderna de lo más encantadora, de colores no brillantes sino bastante tenues, representando la historia de la abadía y la catedral. Después de eso, Mr. Farquhar y yo visitamos otra iglesia, la de St. John, de estilo normando temprano. Tiene ruinas de un coro y una casa religiosa de estilo inglés temprano. Las ruinas eran muy bonitas. Subí a un viejo campanario en desuso y allí encontré esta inscripción:

Campaneros todos, cumplan bien estas órdenes: aquel que doble una campana paga doce peniques y aquel que toque con espuelas o sombrero ciertamente pagará seis peniques por ello, y aquel que estropee o moleste un prale [?] pagará sus cuatro peniques o un gunn [?] de cerveza. Aquel que es duro para jurar o maldecir pagará sus doce peniques y se abstendrá. Estas costumbres se usan ahora en otros lugares para que no se trate mal a las campanas y a los campaneros. Entonces, vosotros valientes que venís a tocar, aseguraos

                    

 

de traer las monedas, y también si tocáis aquí tocad de verdad con la mano y con cuidado o de otro modo pagaréis con seguridad vuestras multas rápidamente y sin demora.8

No sé si alguna vez había visto antes la palabra doath como plural de doth.

Vi mucho más pero estoy cansado de escribir y seguro que ya he cumplido con mi obligación en ese aspecto. Este es un lugar fundamental para ver a los auténticos ingleses. En la sala de fumar la conversación trata principalmente, exceptuando la interminable cuestión de los caballos y el ejercicio, sobre los quesos.


                    

 

Últimamente se han introducido aquí las fábricas de quesos, pero no les gustan a los conservadores. La cuestión que surgía es si los americanos enviaban sus quesos a Alemania y a Francia así como a Inglaterra. Alguien observó que los alemanes hacían sus propios quesos. Los llamaban quesos Sedan (supongo que quería decir Suidam) y eran cosas tan nauseabundas que los ingleses no comerían y que sabían como jabón, y entonces alguien más comentó qué cosas repugnantes comen los alemanes y cómo él había estado una vez en Alemania y había pedido un filete de ternera y no pudo averiguar qué es lo que le trajeron, y entonces pidió salsa Worcestershire y el camarero no sabía qué quería decir y le trajo un periódico, y que él estalló en carcajadas


                    

al ver que ni siquiera sabía lo que era la salsa Worcestershire.

Pero, oh, qué cosa civilizada, qué cosa tan limpia, agradable y cómoda es el salón de un hotel inglés de primera categoría, y cómo disfruto todo esto. Todo lo inglés está tan bien terminado, tan completo, y está cuidado. Y en cuanto al campo, está cuidado tan por encima de la experiencia de los americanos poco viajados que no creo que sepan ni siquiera qué quieren decir con la palabra cuidado aplicada al campo.

Chester está junto al río Dee, y los molinos de grano aquí son muy antiguos y en los viejos tiempos proporcionaban una gran parte de la renta de los condes. Hoy he visto allí un molinero alegre que parecía no preocuparse por nadie, ni siquiera por él mismo,


                    

y me imagino que nadie se preocupa por él.

Jueves 15 de abril. Esta mañana Zina y yo hemos dado un paseo en coche hasta el palacio del Duque de Westminster, Eaton Hall. Su esplendor es indescriptible. Me parece que los invernaderos tenían unas diez veces la extensión de los nacionales de Washington. Un pasillo de 370 pies de largo tiene nasturtiums en flor colgando del techo. Un invernadero no contenía más que azaleas, cada planta sorprendente por su forma simétrica y por el bello color de sus flores. Dos invernaderos contenían solo orquídeas, etc. etc. Me dijeron que un pequeño invernadero del que me admiró su forma había costado 5.000 libras. El parque es de extensión real. Desde la Casa del Guarda


                    

 

por la que entramos hay 3 millas en línea recta según el mapa del Ordnance. La casa o más bien el palacio mismo es tan grande como el palacio de Potsdam donde solían vivir los príncipes coronados de Prusia, tanto como lo es la Casa Blanca comparada con la casa de la Sra. Throckmorton9 o como el Somerset Club es comparado a mi casa en Arrow Street. Ahora está siendo completamente reconstruida. Una pequeña parte, que contiene 42 habitaciones, es para uso privado de la familia. El resto es para la hacienda. Aunque no se permite nominalmente la entrada de visitantes a la casa durante


                    

 

las reparaciones, nos las arreglamos para que nos dejaran entrar con una llave de plata y quedé asombrado ante su magnificencia. Ayer me enteré de cuánto costará la bóveda del coro de la catedral, y hoy he visto una repisa de chimenea que cuesta casi la mitad. Era de mármol blanco con incrustaciones de mosaico veneciano. Otras chimeneas tenían incrustaciones de la historia de la familia grabadas en altorrelieve. Eran soberbias. Los techos estaban pintados de manera espléndida. Uno de una sala de dibujo se había completado hace cuatro años, y les había llevado un año hacerlo. Pero el Duque ha decidido hacer más grande la habitación, así que el techo ha de ser reemplazado por otro.


                    

 

Mañana nos levantaremos temprano y tomaremos el tren a Leamington vía Shrewsbury. Tengo unas ganas enormes de ver el castillo de Conwy, pero no puedo.

Ya os he dado una idea bastante completa de mis impresiones acerca de este Núremberg de Inglaterra10. Es un pequeño lugar relativamente muerto y a desmano que no queda de camino entre lugares importantes. ¿Cuántos trenes de pasajeros suponéis que llegan y salen de la estación de aquí diariamente? ¿Tal vez dos? Bien, no tan pocos pues como sabéis Inglaterra es un lugar concurrido y con buena red ferroviaria. Seis, decís. Eso está mejor, pero no es suficiente. Supongamos que decís 10. Ahora yo os diré,


                    

 

el número es ciento treinta. La población es de 3.800. Suponiendo que 50 personas dejaran la ciudad en cada tren y no volvieran, en una semana no quedaría nadie.

Incluyo en esta carta algunas fotografías sin marco que envío para agrado de mis amigos. Pero las valoro mucho y deseo que se conserven con cuidado hasta que vuelva, pues quiero pegarlas entonces en un libro.

Esta carta ha de ser enviada a Madre y guardada por ella.

Esto se aplica a las 45 o más páginas y a las 20 fotografías que por supuesto necesito.


                    

 


Notas

1. Queenstown, en la actualidad Cobh, en el sur de Irlanda era el primer puerto europeo al que arribaban los barcos que cruzaban el Atlántico Norte. El vapor Adriatic de la línea White Star en el que viajaban los Peirce había partido el sábado 3 de abril de Nueva York y arribado a Queenstown el lunes 12, apenas nueve días después; mientras que el Calabria —como explica Peirce a su familia— que había salido tres días antes había llegado solo 23 horas antes. De hecho, de mayo de 1872 hasta 1873 el Adriatic había ostentado la "Blue Riband" al barco más rápido en la travesía del Atlántico [Fuente: Trans-Atlantic Passenger Ships, Past and Present, p. 6].

2. Charles S. Peirce viajaba con muchas cajas, algunas de ellas conteniendo el material científico para sus observaciones. En su primer viaje a Europa, probablemente Charles Peirce y su esposa Zina se habían alojado el 21 de febrero de 1871 en el hotel Adelphi antes de embarcarse en el vapor Aleppo de regreso a Boston. Se conserva una carta [L 687] desde el Adelphi de Sara Mills Peirce del 7 de octubre de 1874, cuando iniciaba el regreso después de una estancia en Inglaterra con su marido Benjamin. De hecho, entre las sugerencias de Charles S. Peirce para un viaje por Europa figura el Hotel Adelphi como el lugar adecuado para alojarse en Liverpool.

3. Henry H. Farquhar (1851-1925) estudió en Cornell University sin llegar a graduarse. Trabajó inicialmente como maestro, después se incorporó al Coast Survey y en la última etapa de su vida trabajó en el Department of Agriculture y en el Census Bureau (1900-1921) [Fuente: Who was Who in America, 1897-1942, p. 386]. De hecho, en el "Preface" (p. vi) de sus Photometric Researches de Charles S. Peirce, realizadas durante los años 1872-75, justo antes de emprender este viaje, menciona que parte de las investigaciones históricas de su "trabajo había sido facilitada por la inteligente asistencia de Mr. Henry Farquhar al servicio del Coast Survey" (Wilhelm Engelmann, Leipzig, 1878, p. vi). A su vez, Farquhar mencionaría elogiosamente los trabajos astronómicos de C. S. Peirce en "The Brightness and Distributions of the Fixed Stars", Popular Science Monthly 15, agosto 1879. Años después publicaría con su hermano Arthur B. Farquhar, destacado veterano de la Guerra Civil y fundador de la empresa A. B. Farquhar, el libro Economic and Industrial Delusions. A Discussion of the Case for Protection (Nueva York, Putnam's Sons, 1891).

Sería muy interesante investigar si se conservan restos documentales de Henry Farquhar relativos a este viaje con los Peirce y en general a la colaboración entre ambos durante años.

4. Se trata de God's Providence House. No se ve fecha alguna en la inscripción, pero la casa original está datada en 1652 y reconstruida en 1862. Hoy en día se considera que el nombre de la casa y su lema procede de que sus habitantes fueron preservados de la plaga de 1647-48 que diezmó la ciudad de Chester. God's Providence en 1890.

5. Se refiere a Bishop Lloyd's House, que tiene esos bajorrelieves sobre la balaustrada. El casetón que según parece identificó Farquhar como una huida a Egipto y Peirce como una Inmaculada Concepción representa probablemente un rapto de Proserpina por Plutón o algo similar. Agradecemos al prof. Ricardo Fernández Gracia su ayuda a este respecto. [Foto de epoca]. En la descripción de esta casa en la guía de Thomas Hughes The Stranger's Handbook to Chester and its Environs (Catherell, Londres, 1856, p. 57) se refleja también esta misma confusión. En Old Chester de H. Hovell Crickmore (Dent, Londres, 1895, p. 11) se dice: "El significado de la obra que ocupa el séptimo casetón es un poco más difícil de captar: ¡ciertamente, a primera vista, trae a la memoria las imágenes de Susana y los viejos! Puede significar algo completamente diferente pero tengo mis dudas".

6. Este adjetivo alude probablemente a la semejanza de la cena con las de Brevoort House, el hotel en el que en Nueva York solían alojarse los Peirce.

7. Llama la atención que Charles S. Peirce deje constancia en la carta a su familia de su asistencia al servicio religioso en un miércoles 14 de abril en la catedral de Chester.

8. Al parecer este texto datado en 1686 ya no se encuentra a la vista. Puede leerse una amplia documentación de esta iglesia de san Juan Bautista y otra transcripción de este texto hecha por Bertram L. Cole, guardián de esta iglesia en el 2003.

9. Se trata probablemente de una vecina y amiga de la madre de Charles S. Peirce, que aparece también en J. Brent, Charles S. Peirce: A Life, Bloomington, Indiana University Press, 1998, p. 95.

10. En el artículo de Zina en el Boston Post (1 de agosto de 1877) en el que relata su visita a Chester, explica esta expresión: "Algunas personas la llaman la 'Nuremberg de Inglaterra', pero Nuremberg es un gran centro de arte medieval, donde hay cosas realmente exquisitas y raras, auténticos modelos de su clase. Sin embargo no hay 'arte' real en Chester. Incluso la catedral, 'considerada como catedral', es solo de segunda o tercera clase". Charles S. Peirce y su esposa Zina habían visitado Nuremberg en enero de 1871.


Traducción de Sara Barrena (2012)
Una de las ventajas de los textos en formato electrónico respecto de los textos impresos es que pueden corregirse con gran facilidad mediante la colaboración activa de los lectores que adviertan erratas, errores o simplemente mejores traducciones. En este sentido agradeceríamos que se enviaran todas las sugerencias y correcciones a sbarrena@unav.es
Proyecto de investigación "Charles S. Peirce en Europa (1875-76): comunidad científica y correspondencia" (MCI: FFI2011-24340)

Fecha del documento: 29 de febrero 2012

Última actualización: 1 de agosto 2017

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