COMMUNICATION-SOCIETY.COM VERSIÓN EN ESPAÑOL
Comunicación y Sociedad Universidad de Navarra | Facultad de Comunicación
USER AREA
Username: Password:
Ok Sign inForgot your password?
GoogleINSIDE C&S Ok

Calidad Revistas Científicas Españolas
Review / Jordi RODRÍGUEZ VIRGILI ‘El Alcázar’ y ‘Nuevo Diario’: del asedio al expolio Cie Dossat 2000, Madrid, 2005, 485 pp.

La ya larga trayectoria de las Facultades de Comunicación en nuestro país ha traído, entre otros muchos beneficios, que conozcamos muy bien la historia del periodismo español. A falta de grandes síntesis que vayan dotando de más sentido a los encomiables esfuerzos llevados a cabo por tantos investigadores, el resultado es que el nivel de conocimiento está muy por encima de la media de los países europeos.


Una muestra de ese progresivo mejor conocimiento del pasado periodístico es el libro de Jordi Rodríguez Virgili, profesor de la Universidad de Navarra. Antes de que se llevara a cabo la investigación, en forma de tesis doctoral, que sirve de base, quienes estamos metidos en este apasionante campo sabíamos realmente muy poco acerca de El Alcázar. La trayectoria errática del diario no resultaba, ni mucho menos, lo más interesante, pues era el valor simbólico de recuerdo de la guerra civil española aquello que llevaba a tenerle en especial consideración. Parecería como si todo en la vida del periódico de la Hermandad de Nuestra Señora Santa María del Alcázar tuviera que girar en torno a esa condición de ser reliquia viva del franquismo triunfante en la contienda bélica. Tal condición sigue presente en el libro que ahora reseñamos, si bien la labor rigurosa y extensa llevada a cabo nos ayuda a tener una panorámica más amplia, con nuevas realidades desconocidas hasta el momento.


Sorprende, muy positivamente, conocer los detalles de cómo fue la tormentosa etapa comprendida entre el fin de la contienda y la entrada de SARPE en 1958 en la propiedad en PESA. De esa veintena de años, gracias a la documentación hallada en el Archivo General de la Administración, se nos ofrece una panorámica completamente nueva y sorprendente. No porque lo sucedido se salga de las pautas típicas del manejo franquista de la prensa (imposición de director, control de la plantilla, restricciones de papel, etc.), sino por las peleas que distintos grupos tuvieron por hacerse con el poder del renombrado diario, de tan penosa vida periodística. Así nos encontramos con el sorprendente hecho de que se constituyera una cooperativa de redactores y empleados de El Alcázar en 1948 para mantener vivo al periódico y del trato de privilegio que se le otorga a Moscardó en las sucesivas crisis a las que tuvo que hacer frente.


No por más conocida es menos interesante lo que se nos cuenta de la etapa de auge de El Alcázar en los años sesenta. Además de la cuidada revisión de la colección del diario y la consulta de los artículos publicados por otros rivales (más que colegas) periodísticos, se nos ofrece un abundante acopio de datos extraídos de archivos de particulares. Posiblemente sean los documentos extraídos del de José Luis Cebrián los que presentan una valoración más positiva.


El hilo argumental es de orden cronológico, con una división en etapas bien perfilada, que se desarrolla mostrando las diferentes vertientes de la actividad de las personas que estaban sacando adelante el diario en las diferentes etapas. La visión que se nos ofrece es adecuada, si bien no se puede negar que siempre se echará en falta algo, dependiendo de los intereses de quien se acerque a la obra. De todos modos, resulta imposible abarcar todos los posibles aspectos dignos de consideración. Tal y como está, se nos presenta una clásica historia de un periódico, con un interés por la contextualización histórica, si bien esta está muy ceñida al ámbito periodístico español, cosa lógica por otra parte.


Fue José Luis Cebrián quien dio un notable impulso periodístico a un languideciente El Alcázar, a partir de 1963. Llama la atención que el autor insista en que no fue la toma de postura política la que sirvió para ganar lectores. No es raro aproximarse a los años sesenta del diario con la óptica de la política como factor explicativo. Es cierto que el alejamiento respecto a la postura oficialista dotaba al periódico de un atractivo del que carecía hasta entonces, pero parecen ser más determinantes otras novedades: grandes reportajes tras la muerte de Kennedy, la atención prestada al mundo laboral y universitario, las promociones con regalos… El análisis pormenorizado de todos estos elementos sirve para definir lo que fue un diario popular no sensacionalista o “blanco”, como algunos prefieren denominarlo.


Referidos a esos años de auge de El Alcázar pueden encontrarse los reiterados enfrentamientos que tuvo con periódicos oficialistas (fundamentalmente el Pueblo de Emilio Romero). En realidad, como muestra Rodríguez Virgili, se trataba de una lucha por ganar en tirada e influencia, que se vio derivada hacia terrenos políticos, pues los ataques al Opus Dei, en realidad, se inscribían en esa manera politizada y partidista de entender la actividad llevada a cabo por algunos de los que trabajaban en el diario de PESA. Los ejemplos que encontramos en el libro en los capítulos III y V son buena muestra de una querida confusión de ideas, que resultaba ventajosa para los rivales periodísticos. La disección que hace el autor es esclarecedora y podría ayudar a los interesados a superar el manido y falso tópico del Opus Dei calificado como organización política o promotora de grupos periodísticos.


La breve historia de Nuevo Diario aparece también, como muestra del espíritu innovador del equipo directivo. Se quería que el nuevo matutino, nacido por el éxito del vespertino, reforzara la actividad de El Alcázar y se planteó como un periódico de gran porte, calificado como “diario de estilo europeo”. El fracaso periodístico se unió a los crecientes problemas con las autoridades, culminadas con el bien conocido “expolio” de la cabecera del principal título de PESA. El libro es tributario de sus orígenes. El tratamiento serio, propiamente académico, la estructura modélica de los capítulos y el desarrollo tan ordenado son características meritorias y directamente relacionadas con la tesis que sirvió de base. Es un trabajo que resultará muy útil para alguien que esté interesado en la historia política de la España de esos años sesenta, si bien es fácil imaginar que le puede parecer insuficiente. En cualquier caso, la peripecia histórica narrada es paradigmática, como indica Carlos Barrera en el prólogo, “de las contradicciones internas de los intentos de apertura del franquismo” (p. 6), que por años seguirán siendo objeto de estudio en nuestro país.

 

José J. SÁNCHEZ ARANDA
se.vanu@adnarasj

 

up
© Communication & Society - School of Communication - University of Navarra | Contact Us | Legal Notice | Site Map