COMMUNICATION-SOCIETY.COM VERSIÓN EN ESPAÑOL
Comunicación y Sociedad Universidad de Navarra | Facultad de Comunicación
USER AREA
Username: Password:
Ok Sign inForgot your password?
GoogleINSIDE C&S Ok

Calidad Revistas Científicas Españolas
Review / María Isabel CINTAS GUILLÉN Chaves Nogales. El oficio de contar Fundación José Manuel Lara, Sevilla, 2011, 381 pp.
Manuel Chaves Nogales (Sevilla, 1897 - Madrid, 1944) merecía una biografía. El periodista andaluz, de actualidad por la continua reedición de su obra narrativa, vivió una época convulsa de la historia de España, pero tomó partido por la moderación y la democracia. Fue un republicano que se tuvo que ir de España, pero dejó para la historia A sangre y fuego, su colección de relatos sobre la Guerra Civil en los que relataba las barbaridades de uno y otro bando. Y lo escribió en 1937, cuando parecía imposible que alguien viese más allá de su causa y optase por la sobriedad. Su elección le costó el olvido de unos y la condena de otros, y sólo el tiempo le ha hecho justicia; el tiempo, y la labor investigadora de María Isabel Cintas Guillén.

Cintas ya se encargó de editar la Obra narrativa completa de Chaves Nogales, publicada en 1993, y su Obra periodística, en 2001. Ahora, con esos mimbres recogidos durante años, su investigación nos otorga ahora esta biografía galardonada con el Premio Antonio Domínguez Ortiz 2011. Chaves Nogales. El oficio de contar es un exhaustivo texto sobre la vida del periodista Manuel Chaves Nogales centrada en su labor periodística. En palabras de Cintas: “Una exposición de los datos de su vida profesional que he logrado ir reuniendo en muchos años de búsqueda” (p. 20).

Cintas divide la biografía en cuatro etapas periodísticas de la vida de Chaves -años de formación, la consolidación del periodista, un tiempo nuevo, y el exilio-, que se corresponden casi exactamente con periodos sociopolíticos muy delimitados (el final de la Restauración, la Dictadura de Primo de Rivera, la II República, y la Guerra Civil, respectivamente). En las páginas de la biografía conocemos el trabajo de Chaves en Sevilla y Córdoba, su llegada a Madrid, donde trabajó en Heraldo de Madrid –fue redactor jefe de ese diario– y Ahora –del que fue subdirector– y sus actividades en el extranjero, siempre ligadas a la prensa.

Si Cintas se centra en la labor profesional de Chaves Nogales, no es por casualidad. Al fin y al cabo, la vida de Chaves no puede entenderse si no es a través de su oficio. Incluso mientras realiza actividades paralelas, como cuando se incorpora a la masonería, el periodismo tiene presencia. En esta organización Chaves eligió “el nombre simbólico de ”Larra”” (p. 78), debido a la identificación que sentía con su forma de entender la vida y el periodismo. Se da la coincidencia, además, de que el padre de Chaves Nogales, Manuel Chaves Rey, fue biógrafo de Larra.

Chaves Nogales, también biógrafo (uno de los mejores del siglo XX, como apunta la propia Cintas), solía optar en sus relatos por ceder la voz al personaje biografiado en una suerte de biografías noveladas en primera persona. Ahí están El maestro Juan Martínez que estaba allí y, sobre todo, Juan Belmonte, matador de toros. Paradójicamente, esa técnica, lejos de distanciar al personaje del biografiado, lo acercaba; de hecho, en muchas ocasiones se confundían el yo del biografiado con el del propio Chaves, pues el periodista andaluz bien podría suscribir muchas de las ideas de sus personajes. Cintas, por su parte, se decanta por un estilo más tradicional y austero, en tercera persona. Una biografía sobre Chaves, al estilo de las que escribía el periodista, hubiese sido sin duda impagable. Aunque al abordar esa labor habría un obstáculo insalvable que Chaves Nogales no tuvo: quien la escriba no podrá conocer ni hablar con el protagonista. Aun con esa desventaja, y pese a los escasos testimonios directos que Chaves dejó sobre su vida, quizá esta empresa se la propongan en un futuro Andrés Trapiello o Arcadi Espada, también periodistas y escritores.

Además de sobre la labor de Chaves en España, Cintas expone hechos novedosos, y hasta ahora escasamente tratados en sus anteriores aproximaciones a la figura del periodista andaluz, sobre sus actividades en el exilio –francés primero y posteriormente británico–. Así, profundiza en su relación con los exiliados en París, donde conoció entre otros muchos a Gregorio Marañón con el que compartió mesa en más de una ocasión (p. 255), y aporta datos sobre la agencia que Chaves fundó en Reino Unido para informar de los acontecimientos mundiales, sobre todo en diarios iberoamericanos: “En 1943, una vez concluida la relación con la empresa APPA, Chaves se estableció por su cuenta en el 54 de la misma calle [Fleet Street]. La nueva agencia llevaría su nombre, Manuel Chaves Nogales, que aparecía en los membretes como corresponsal en Londres de El Tiempo (Colombia), El Nacional (México) y Bohemia (Cuba)” (p. 299).

La búsqueda y el trabajo de Cintas han dado como resultado una obra detallada y fundamental para entender la trayectoria profesional del periodista sevillano. La biografía de la investigadora andaluza permite recomponer todos los pasos periodísticos de Chaves Nogales. Con sobriedad pero de modo exhaustivo, los hechos que Cintas pone de manifiesto en esta biografía vienen a confirmar la visión que los textos de Chaves ya dejaban entrever: estamos ante un periodista apegado a la realidad, un analista con una lucidez sorprendente en una época de extremismos, un maestro de un nuevo periodismo en medio del cainismo español.

 

Álvaro PÉREZ ÁLVAREZ
se.vanu.inmula@zeravlapa

 

up
© Communication & Society - School of Communication - University of Navarra | Contact Us | Legal Notice | Site Map