Publicaciones de Biología de la Universidad de Navarra, Serie Zoológica, 26: 31-43, 2000

 

This is a web (html) version of the printed original, edited by Servicio de Publicaciones de la Universidad de Navarra, available from unzyec@unav.es

 

SITUACION ACTUAL DE LA MALVASIA CABECIBLANCA

 

José Antonio Torres Esquivias

Universidad de Córdoba, Apartado 3059, 14080 Córdoba. E-mail: oxyura@teleline.es

 

 

1. INTRODUCCIÓN

 

            Cuando está  a punto de finalizar el presente milenio resulta procedente hacer una recapitulación sobre la situación de determinadas especies que por sus especiales características se consideran indicadores biológicos naturales.

            La Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) se ha convertido a lo largo del siglo XX en fiel reflejo de lo que por desgracia ha ocurrido con otras muchas especies, y en general con el medio natural de nuestro globo terráqueo. En relativamente poco tiempo hemos conseguido instrumentos capaces de producir grandes transformaciones y además estos han sido guiados casi exclusivamente por el afán de conseguir cierto desarrollo a cualquier precio. Las consecuencias no podían ser otras que la desaparición de muchas especies y la alteración, a veces irreparable, de ecosistemas muy valiosos (Arena & Torres, 1992).

            Durante los últimos años, se ha ido despertando una cierta sensibilidad medioambiental, que ha propiciado tímidas intervenciones reparadoras que en poco tiempo han dado sus frutos. Sin lugar a dudas, el ejemplo de la Malvasía ha sido uno de los más satisfactorios, por las muchas circunstancias positivas que concurren en este caso.

            En primer lugar se ha conseguido la indudable recuperación de una especie en apenas 25 años. La iniciativa partió y fue apoyada desde el primer momento por la sociedad, que consiguió poner en marcha a la Administración, y lo que es aún más importante, el proceso ha sido ciertamente natural, alejado de complicados proyectos de recuperación y costosos aparatos.

            En cualquier caso, no ha sido fácil, y como veremos más adelante, ha sido necesaria la colaboración de muchas personas, la intervención de profesionales altamente cualificados y la aportación de las correspondientes partidas presupuestarias.

 

2. DESCRIPCIÓN DE LA ESPECIE

 

            La Malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) es una de las Anátidas más amenazadas del mundo, así lo confirman numerosos convenios internacionales como el de Berna, que la declara especie estrictamente protegida (Rose, 1995). La legislación de la Unión Europea la incluyen en el Anexo I de la Directiva de las Aves, y en España se considera especie en peligro de extinción.

            Esta especie pertenece al grupo de los patos conocidos como de cola tiesa, Tribu Oxyurin y concretamente al género Oxyura descrito por Bonaparte en 1882, son seis especies: O. jamaicensis, O. vittata, O. maccoa, O. australis, O. dominica y O. leucocephala, esta última descrita originariamente por Scopoli en 1769 como Anas leucocephala.

            Se trata de un pequeño pato de no más de 48 cm de longitud y con un peso comprendido entre 510 y  820 gramos, con una larga cola que generalmente mantiene fuera del agua y un abultado y característico pico.

            Presenta un marcado dimorfismo sexual, que se concreta en una discreta coloración parda grisácea, ligeramente jaspeada de tonos más claros en las hembras y los pollos. Estos, a su vez, presentan el pico siempre de color pardo oscuro y en las mejillas un característico diseño de color gris claro muy variable en su forma, pero siempre poco marcado (Torres, 1984).

            Los machos, por su parte, son mucho más llamativos y en ellos destaca la cabeza de mayor tamaño que la de las hembras, y predominantemente de color blanco, aunque con  zonas de color negro intenso. El diseño cefálico de los machos es muy variado en cuanto a la superficie blanca y negra que se entremezcla, permitiendo su identificación individual. Con la edad la superficie de color blanco aumenta, quedando en los individuos de más años una pequeña mancha negra en la parte superior de la cabeza a modo de boina que, en algunas ocasiones, puede desaparecer. El pico de estos es también más abultado, y presenta la llamativa característica de cambiar su tradicional color pardo oscuro por otro azul celeste durante el período reproductor. Durante este período la cola y el cuello intensifican su color negro y el resto del cuerpo se cubre de tono rojizos (Torres & Ayala, 1986).

            El plumaje de esta especie sufre dos mudas al año, antes y después del periodo reproductor, en ambos casos pierden la capacidad para volar y es muy notoria la pérdida de las plumas de la cola, ya que las pierden todas a la vez.

 

3. BIOLOGÍA

           

            La Malvasía es una especie de características biológicas ciertamente especiales y de requerimientos ecológicos también exclusivos, quizás por eso su situación ha llegado  ha ser crítica. Se trata de un pato buceador que, por tanto, obtiene su alimento en el fondo de los humedales. En ellos captura semillas de plantas acuáticas, larvas de insectos (preferentemente Quironómidos), y otros pequeños invertebrados. Para ello se ayuda de sus patas, que las tiene insertadas al cuerpo en posición muy retrasada y de esta forma puede alcanzar  hasta los 5 m de profundidad, en inmersiones que pueden duran hasta 95 segundos. De todas formas, la profundidad que más le satisface es la comprendida entre  1,5 y 3 metros. Las aguas que selecciona son ser ligeramente salobres y preferentemente poco eutrofizadas (Torres & Arenas, 1985).

            Suele pasar todo el tiempo en el agua y sólo en contadas ocasiones camina por las orillas, haciéndolo en estos casos con gran dificultad. Vuela con gran soltura y rapidez, aunque le cuesta emprender el vuelo y para ello tiene que recorrer un largo trayecto sobre la superficie del agua. Durante estos momentos las Malvasías son muy vulnerables, sobre todo a los disparos de los cazadores. Cuando se asustan, tratan de huir buceando y sólo en casos extremos emprenden el vuelo.

            Durante el día, intercalan los períodos de reposo, en los que ocultan el pico debajo del ala, con otros de frenética actividad, en los que las inmersiones se suceden, con apenas unos segundos en la superficie para inmediatamente dar un pequeño salto que les permite introducirse en el agua de cabeza. Lo normal es que vuelvan a salir en un lugar muy próximo al que utilizaron para realizar la inmersión, pero en algunas ocasiones parecen recorrer una cierta distancia por el fondo y aparecen a varios metros de distancia. El período de tiempo que permanecen debajo del agua suele disminuir a lo largo del ciclo de inmersiones. Una vez finalizada éstas, dedican cierto tiempo al cuidado del plumaje mediante una compleja sesión en la que con el pico coloca en su lugar todas y cada una de las plumas de su cuerpo.        

            Fuera del período reproductor la Malvasía cabeciblanca es un pato sociable, que forma grupos numerosos de machos y hembras, mezclándose a su vez con otras especies como fochas, porrones, etc. En estos casos es muy fácil identificarla, sobre todo por la prominente cola que destaca claramente sobre el resto. Sólo se suelen apartar de esos grandes grupos para alimentarse y para ello se suelen acercar a las orillas buscando la profundidad adecuada a sus características biológicas.

            Durante el periodo reproductor la situación cambia: los grupos familiares se rompen y los machos, una vez concluida su muda prenupcial, comienzan a desplazarse hacia los lugares de reproducción. Normalmente para el mes de mayo ya tienen el pico de  intenso color azul celeste y comienzan a seleccionar los mejores lugares. La Malvasía sitúa sus nidos entre la vegetación de las orillas de determinadas lagunas de aguas ligeramente salobres, preferentemente en la zona donde la vegetación, cañas o carrizos, se adentra en el agua. De esta forma el acceso a los nidos se realiza desde el agua, y así se protegen de posibles depredadores.

            Los machos más vigorosos acaparan los tramos de orilla más aptos y más extensos, y esto lo consiguen en dura lucha con el resto de sus congéneres. Durante estos primeros momentos, y también a lo largo de toda la incubación, se producen ritualizados combates en los que tienen lugar duros contactos físicos y extenuantes persecuciones. Estos territorios de cría son ocupados por varias hembras atraídas por el macho que defiende esa zona y éste, a su vez, ahuyentará a cualquier otro macho que se aproxime. Al final, en una determinada laguna como la del Rincón, de apenas 3,5 hectáreas, se constituyen varios territorios regentados por un macho dominante, y además hay un grupo de machos generalmente muy jóvenes o muy viejos, con los diseños cefálicos con poca o excesiva superficie blanca, que van de un lado a otro intentando copular con alguna hembra. Los combates más intensos se producen cuando algunas de las hembras, que están incubando, abandona el nido para alimentarse lejos de la orilla. En esos momentos el macho que regenta su territorio trata de protegerla alejando al resto de los machos (Torres et al., 1985).

            El cortejo de la Malvasía cabeciblanca es muy espectacular y los machos adoptan determinadas posturas y emiten unos característicos sonidos antes de que tenga lugar la cópula. Se aproximan a la hembra con la cola extendida sobre el agua y la cabeza retraída, pasando a continuación a elevar la cola y el cuello hasta casi tocarse una con otra de forma brusca y momentánea. En un determinado momento la hembra demuestra su interés y la cópula se produce. Esto tiene lugar siempre después de que el macho  adopte una complicada postura acompañada de un repetido ruido (Torres et al., 1985).

            La incubación dura 25 días y la hembra puede poner hasta 8 huevos de gran tamaño, lo que le supone un duro esfuerzo. Los nidos suelen ser antiguas construcciones de fochas, o de otras aves acuáticas, remozados por esta especie. Los pollos nacen todos juntos y enseguida abandonan el nido tras la madre que los conduce fuera de la vegetación, donde los estimula para que inicien pequeñas inmersiones.

            Los diversos grupos de pollos van creciendo bajo la atenta mirada de las diferentes hembras, hasta que en un determinado momento se produce el abandono por parte de la madre y la agrupación de los pollos en bandos más numerosos. Esto suele ocurrir unos 35 días después de su nacimiento.

            Con la llegada del otoño va desapareciendo el intenso color azul celeste del pico de los machos, la agresividad decrece y se produce el reagrupamiento de las Malvasías en determinados lugares muy característicos, como en otro tiempo fue la laguna de Zóñar y hoy es la de Medina, el Hondo o la albufera de Adra. En ellos tiene lugar la muda postnupcial y es cuando se pueden realizar los más completos censos de la especie.

 

4. EVOLUCIÓN HISTÓRICA

 

            La población originaria de Malvasía cabecinegra ocupaba una gran zona que se iniciaba en el centro de Asia y terminaba en el extremo más occidental de los países que circundan el  Mediterráneo (Figura 1), incluyendo el norte de Africa (Cramp & Simmons, 1977).

 

 

En una segunda fase la población de esta extensa área parece ser que comenzó a fragmentarse, quedando finalmente dos núcleos bien diferenciados: uno oriental, que incluye países como Turquía, Irán, Afganistán, Uzbekistan, Turkmenistan, Kazakhstan y cierta parte de Rusia, y otro occidental, circunscrito al extremo occidental de los países mediterráneos, con presencia en Italia, Francia, España, Marruecos, Argelia y Túnez (Figura 2). Con el paso del tiempo la primitiva población dio lugar a dos subespecies claramente diferenciadas (Rose & Scott, 1997).

En 1900 la población oriental estaba estimada en unos 100.000 individuos. Esta población realizaba movimientos migradores y en invierno se desplazaba a la región del Mar Caspio y del Mar Negro. En Turquía, concretamente el lago Burdur, en invierno, se han podido localizar más de 10.000 individuos no hace muchos años. Casi todas estas Malvasías nidificaban en las estepas de varias repúblicas de la Unión Rusa, aunque también lo hacían en Irán, al sur de las montañas de Zagros, y otra entre Paquistán y Afganistán. Esta primitiva situación pronto comenzó a deteriorarse, y los efectivos han ido mermando a lo largo del siglo XX, a la vez que ha decrecido su área de reproducción e invernada (Green & Anstrey, 1992; Green, 1994).


Por su parte la población occidental se reproducía con normalidad en el norte de Africa, España, Francia e Italia, hasta soportar un mínimo histórico en 1977 cuando quedó reducida a dos pequeños núcleos: uno en el norte de Africa, entre Túnez y Argelia, principalmente en el Parque Nacional de El Kala, de no más de 200 individuos, y otro en el sur de la península Ibérica (lagunas de Zóñar y Rincón) de tan solo 22 individuos (Figura 2) (Torres et al., 1986). De estos datos se deduce que en Europa la especie estuvo a punto de extinguirse, sobre todo si tenemos en cuenta que las últimas Malvasías europeas estaban concentradas en dos laguna del sur de Córdoba, donde se cazaba sin ningún tipo de control durante casi todo el año (Torres, 1983). Durante el período reproductor parte de estos 22 individuos se desplazaban a la pequeña laguna del Rincón, de apenas 3 hectáreas de superficie y situada a varios kilómetros de la primera, y en esta laguna nidificaban varias hembras (Torres, 1982; Mayol, 1992; Costa, 1994; Gallo-Orsi et al., 1994).

Ante la apatía del antiguo ICONA, se decidió crear una Asociación privada para tratar de solucionar el problema. La asociación Amigos de la Malvasía logró reunir a más de 2.000 amantes de la naturaleza que con sus aportaciones lograron comprar el principal lugar de reproducción de esta especie, la laguna del Rincón, que costó 3.500.000 pts. La presión social logró que se prohibiera la caza en la laguna de Zóñar y que posteriormente se declararan Reservas Integrales todos los lugares de reproducción de esta especie.

La prohibición de la caza, la vigilancia y la consiguiente tranquilidad de las principales zonas húmedas Andalucía propició una tímida recuperación de la especie, que pasó en 1980 a 52 individuos y en 1985 a 220 (Torres & Raya, 1982). El crecimiento numérico fue acompañado por la colonización de nuevos lugares de reproducción y estancia no sólo en Andalucía, sino en lugares tan distantes como Ciudad Real, Cuenca, Toledo y Alicante, reproduciéndose en sitios tan emblemáticos como el Parque Natural del Hondo o en la Dehesa de Monreal.

En Mallorca se llevó a cabo un plan de reintroducción de la Malvasía cabeciblanca que ha logrado mantener una pequeña población en esta isla a partir de individuos procedentes del núcleo cautivo que se mantiene en Doñana. Se soltaron 36 individuos en 1993 y 16 en 1995 y estos han logrado reproducirse. En los últimos años el crecimiento ha sido espectacular, superándose la barrera de los 1.000 individuos en 1997.

 

5. SITUACIÓN ACTUAL

 

            Cuando está a punto de acabar el siglo XX la Malvasía cabeciblanca occidental mantiene tres núcleos de población estables: uno en Europa, en la península Ibérica, y otros dos en Africa, uno entre Túnez y Argelia, y otro muy pequeño en Marruecos (Figura 3).

 

La población marroquí esta asentada en el pequeño embalse de Douyiet, próximo a la ciudad de Fez (Castro & Torres, 1997). La citada presa se encuentra en el interior de una finca propiedad del Rey de Marruecos y por ello resulta muy complicado visitar ese lugar. De todas formas, se ha comprobado la presencia de una pequeña población de no más de 5 individuos que han logrado reproducirse, e incluso en algunas ocasiones se les ha podido  ver en otra laguna del norte de Marruecos. De esta forma se pudo realizar la primera cita reciente de Malvasía cabeciblanca en este país, concretamente en la laguna de Bargha (Larache) el 30 de mayo de 1997. Esta especie no se observaba en Marruecos desde 1971. La posible expansión de Oxyura leucocephala en Marruecos resulta muy difícil si tenemos en cuenta la situación actual de las zonas húmedas de ese país. La mayoría de las lagunas que podrían dar cobijo a esta especie se encuentran desprovistas de vegetación perilagunar, absolutamente imprescindible para la ubicación de los nidos, otras están sometidas a una intensa explotación cinegética, o colonizadas por carpas (Franchimont et al., 1994; Torres & Alcalá-Zamora, 1997a). 

            El núcleo  que se sitúa entre Argelia y Túnez continúa estable. Incluso parece haber recuperado efectivos en los últimos años y se estima la población actual en 600 individuos.


      

Figura nº 4

 
 


 

La población europea asentada en la península Ibérica es la que mejor se conoce y la que sin lugar dudas ha experimentado un crecimiento más claro y contundente, se ha pasado de los apenas 22 individuos de 1977 a 1.659 en noviembre de 1999 (Figura 4). A su vez ha crecido el área de reproducción desde dos pequeñas lagunas en el sur de Córdoba a 31, en 12 provincias (Figura 5) (Jiménez, 1994; Mayol, 1994; Torres & Alcalá-Zamora, 1997b).

 

        

 

 

Por su parte  la población oriental de Malvasía cabeciblanca ha sufrido importantes pérdidas de difícil evaluación, que sitúan sus efectivos en unos 5.000 individuos. Estos invernan casi todos en Turquía en el lago Burdur y se reproducen al norte de la república de Kazakhstan, donde importantes proyectos agrícolas han alterado sus lugares de reproducción. En Pakistán aún se observa una pequeña población de menos de 50 individuos, pero numerosos problemas parecen dificultar su futuro (Delany et al., 1989; Green et al., 1999).

         En estos momentos se están llevando a cabo dos proyectos para reintroducir la Malvasía cabeciblanca en Francia y en Italia. La isla de Córcega es el lugar de Francia donde con un proyecto LIFE de la Unión Europea se pretende que la Malvasía cabeciblanca regrese al lago de Biguglia. En el proyecto Italiano se ha escogido la isla de Cerdeña y en este caso ya se cuenta con un pequeño grupo cautivo de Malvasía cabeciblanca procedente de la población española.

 

6. INCIDENCIAS NEGATIVAS

 

            La población mundial de Malvasía cabeciblanca sufre las consecuencias generales de la progresiva alteración de las zonas húmedas de casi todos los países. Este fenómeno es especialmente grave para una especie de tan altos requerimientos ecológicos y muy notorio en la población oriental, donde parece ser que importantes zonas de reproducción están siendo desecadas (Torres et al., 1989).

            La actividad cinegética es otro factor que está incidiendo negativamente sobre una especie que, como ya hemos comentado, le cuesta mucho remontar el vuelo y durante ese tiempo ofrece un blanco perfecto. En países como Marruecos sólo perduran por encontrarse en un embalse fuertemente vigilado.

            Pero quizás el principal problema para esta especie esté sucediendo en el seno  de los países más desarrollados, motivado por la introducción artificial de otra Malvasía  procedente de América del norte. Se trata de la Malvasía canela (Oxyura jamaicensis) que fue traída a Inglaterra por Peter Scott en 1948 para la colección privada de aves que tenía en Slimbridge. Posteriormente, en 1953 algunos ejemplares escaparon y comenzaron a reproducirse en los humedales del Reino Unido hasta superar en el año 1999 los 4.000 individuos. Desde estas islas pasó a varios países de continente europeo, como Holanda, Islandia, Francia, Italia, Bélgica, Noruega, Suecia, Finlandia, Suiza, Dinamarca, Italia,  Alemania, Portugal y España donde, al entrar en contacto con la Malvasía cabeciblanca,   comienza a producir híbridos (Bauer, 1994; Groot, 1997; Hughes & Grussu, 1994; Rose, 1993).

            Tras varias reuniones internacionales y la intervención de la Unión Europea, se decidió iniciar un proceso de erradicación de la Malvasía canela del continente Europeo. Ya se han controlado individuos en Inglaterra, Francia y España. Concretamente en España hasta diciembre de 1999 se han eliminado 77 individuos puros y 51 híbridos. Desde 1984 se viene actuando contra esta especie invasora que ha logrado en dos ocasiones reproducirse en la península Ibérica: en 1992 lo hizo en el Hondo (Alicante) y en 1999 en el embalse de Ullibarri-Gamboa (Alava). Los esfuerzos realizados por varios equipos de eliminación han logrado detener el problema en varias ocasiones, pero todos los años se registra la llegada de nuevos individuos a la península Ibérica. De todas formas el peligro volverá a repetirse hasta que el resto de los países europeos, y concretamente Inglaterra, no se tomen el problema en serio y controlen definitivamente esta especie americana (Dubois & Perennou, 1997; Torres et al., 1995).

            Desgraciadamente también se han observado ejemplares de Malvasía canela en Marruecos, Turquía, Israel, Hungría y Austria. En Marruecos ha entrado en contacto con la pequeña población de Douyiet y ya se tiene constancia de la aparición de híbridos (Torres & Alcalá-Zamora, 1997b). Pero la población oriental de Malvasía cabeciblanca puede estar también en peligro, al haberse detectado Malvasía canela en países de esa zona. En este caso la situación puede ser mucho más grave dadas las características de la mayoría de los países donde se reproduce la población oriental (Holmes & Galbraith, 1994).  

            La hibridación entre la Malvasía cabeciblanca y la canela puede acabar con la especie autóctona, hasta el punto de que pasado un determinado espacio de tiempo no se podrían observar individuos con las características  que le corresponden a Oxyura leucocephala, y en su lugar aparecería un híbrido de ambas de incierto futuro. En este momento sí quedaría confirmada la extinción de la Malvasía cabeciblanca. Sólo una intensa campaña de erradicación de Malvasía canela en Inglaterra y en el resto de los países que ha colonizado puede evitar, o al menos controlar, este grave problema. Los proyectos de reintroducción de Malvasía cabeciblanca en Francia y en Italia deberían quedar paralizados hasta conseguir la completa erradicación de la Malvasía canela de estos países. De no ser así, se podría complicar la situación al aumentar el riesgo de producción de híbridos en los nuevos núcleos de Malvasía cabeciblanca de Córcega y de Cerdeña (Perennou, 1997).

 

BIBLIOGRAFÍA

           

Arenas, R. & Torres, J. A. 1992. Biología y situación de la Malvasía en España. Quercus, 73: 14-21

Bauer, H-G. 1994. Ruddy Duck (Oxyura jamaicensis) and White-headed Duck (O. leucocephala) in Germany: ocurrence and legal status. Oxyura, 7: 49-60.

Castro, J.C. y Torres, J. A. 1997. Situación actual de la Malvasía Canela (Oxyura jamaicensis) en el norte de Marruecos. Oxyura, 9: 171-174.

Castro, J. C., Torres, J. A. & García, D. 1997. Presencia de la Malvasía Cabeciblanca (Oxyura leucocephala) en Marruecos. Oxyura, 9:147-148.

Cramp, S. & Simmons, K. E. L. 1977. The Birds of the Western Palearctic. Vol I. Oxford University Press, Oxford.

Costa, L. 1994. Observations on Ruddy Duck (Oxyura jamaicensis) and White-headed Duck (Oxyura leucocephala) in Portugal. Oxyura, 7: 221-222.

Delany, S., Reyes, C., Hubert, P. S., Rees, E., Haanstra, L & van Strien, A. 1999. Results from the International Waterbird Census in the Western Palearctic and Southwest Asia 1995 and 1996. Wetlands International Publication nº 54, Wageningen. Holanda.

Dubois, P.J. & Perennou, C. 1997. Protection d’un oiseau menacé, L’Érismature à tête blanche Oxyura leucocephala; le problème de l’Érismature rousse Oxyura jamaicensis. Ormithos, 4: 49-53.

Franchimont, J., Chalaoui, A., Samih, M. & Sayad, S. 1994. Analyse de l’évolution des effectifs des oiseaux d’eau hivernants dans le Maroc Central au cours de la décennie 1983-1993. Porphyrio, 6: 7-94.

Gallo-Orsi, U., Lambertini, M & Tallone, G. 1994. In situ and ex situ conservation of the White-headed Duck Oxyura leucocephala. In Italy. Oxyura, 7:147-154.

Green, A J. 1994. Estatus mundial de la Malvasía, Oxyura leucocephala. Oxyura, 7: 75-88.

Green, A. J. & Anstey, S. 1992. The status of the White-headed Duck Oxyura leucocephala. Bird Conserv. Int., 2: 185-200.

Green, A. J., Fox, A. D., Hughes, B. & Hilton, G.M. 1999. Time-activity budgets and site selection of White-headed Ducks (Oxyura leucocephala) at Burdur Lake, Turkey in late winter. Bird Study, 46: 62-73.

Groot, H. 1997. Het voorkmen van de Rosse Stekelstaart Oxyura jamaicensis in Nederland. Limosa, 70: 27:32.

Holmes, J. S. & Galbraith, C. A. 1994. The UK Ruddy Duck (Oxyura jamaicensis) Working Group. Oxyura, 7: 61:66.

Hughes, B. & Grussu, M. 1994. The Ruddy Duck (Oxyura jamaicensis) in the United Kingdom: distribution, monitorin, current research and implications for European colonisation. Oxyura, 7: 29-47.

Jiménez, J. 1994.  Evolución de la población de Malvasía (Oxyura leucocephala, Gmlin, 1789) en Castilla la Mancha. Oxyura, 7:155-166.

Mayol, J. 1992. De la presència d’Oxyura leucocephala a Mallorca. Bol. Soc. Hist. Nat. Balears, 35: 127-130.

Mayol, J. 1994. La Malvasía en Mallorca, consideraciones en torno a una reintroducción. Oxyura, 7: 109-118.

Perennou, C. 1997. L’Èrismature rousse (Oxyura jamaicensis): une introduction problématique d'’oiseau dans les milieux aquatiques. Bull. Fr. Pêche Piscic., 344/345: 143-151.

Ramírez, J. M., Rendon, M. & Vargas, J. M. 1992. Reproducción e invernada de la Malvasía (Oxyura leucocephala) en las lagunas endorreicas de la provincia de Málaga. Oxyura, 4:55-65.

Rose, P. M. (Ed.) 1993. Ruddy Duck (Oxyura jamaicensis) European status. Report 1993 IWRB. Slimbridge.

Rose P. M. 1995. Western Palearctic and South-West Asia Waterfowl Census 1994. IWRB Publ. 35. IWRB. Slimbridge.

Rose P. M. & Scott D. A. 1997. Waterfowl Population Estimates. Wetlands International Publication 44. Wetlands International. Wageningen. Holanda.

Torres, J.A. 1982. Informe sobre la reproducción de la población española de Malvasías. Boletín SEO, 62: 9.

Torres, J. A. 1983. Malvasía (Oxyura leucocephala). Ardeola, 29: 178-179. 

Torres, J. A. 1984. Caractères distinctifs de deux femalles d’ Oxyura leucocephala d’Espagne. Alauda, 52: 232-234.

Torres, J. A. & Raya, C. 1982. Zonas Húmedas del Sur de la provincia de Córdoba. Descripción y avifauna. Bol. Est. Cent. Ecol., 11: 43-48.

Torres, J. A. & Ayala, J. M. 1986. Variation du Dessin Céphalique des mâles de l’Érismature à tête blanche (Oxyura leucocephala). Alauda, 54:197-206.

Torres, J. A. & Alcalá-Zamora, A. 1997a. L’Erismature rousse (Oxyura jamaicensis) au Maroc. Porphyrio, 9: 1-12

Torres, J. A. & Alcalá-Zamora, A. 1997b. Seguimiento de la población española de Malvasía Cabeciblanca (Oxyura leucocephala) durante los años 1996 y 1997. Oxyura, 9: 85-99.

Torres, J. A. & Arenas, R. 1985. Nuevos datos relativos a la alimentación de Oxyura leucocephala. Ardeola, 32:127-131.

Torres, J. A., Arenas, R. & Ayala, J. M. 1986. Evolución histórica de la población española de Malvasía (Oxyura leucocephala). Oxyura, 3: 5-18.

Torres, J. A., Raya, C., Arenas, R. & Ayala, J. M. 1985. Estudio del comportamiento reproductor de la Malvasía (Oxyura leucocephala). Oxyura, 2: 5-22.

Torres, J. A., Moreno, B. & Alcalá-Zamora, A. 1995. Control de Oxyura jamaicensis en España y consecuencias para Oxyura leucocephala. Treatened Waterfowl Research Group Newsletter, 7: 8-11.

Torres, J. A., Arenas, R., Ayala, J. M., Muñoz, T., Castello, V. & Mulero, A. 1989. Plan rector de Uso y Gestión  de las Reservas Integrales de las Zonas Húmedas del Sur de Córdoba. Junta de Andalucía. Agencia de Medio Ambiente.

Van Sanden, P. 1989. Status of the Ruddy Duck in Belgium. In: Vogels in Vlaanderen. Voorkomen en verspreiding, p.114. I.M.P.

Wells, J. H. & Smiddy, P. 1995. The status of the Ruddy Duck in Ireland. Irish Birds, 5: 279-284.