ES NOTICIA “Disminuir la hiperactividad presente en una zona del cerebro mejora el ánimo en los pacientes con depresión” -Investigadores de Canadá y Estados Unidos analizan en el CIMA los últimos avances en neurología |
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Andrés Lozano (University Health Network, Canadá), Julio Artieda (CIMA Universidad de Navarra) y Eduardo Benarroch (Clínica Mayo, EE.UU.) |
Investigadores de Canadá y Estados Unidos analizaron recientemente en el CIMA los últimos avances en neurología. En concreto,
Andrés Lozano, neurocirujano del Toronto Western Hospital y catedrático de la Health Network University de Canadá, aseguró que "menos hiperactividad cerebral mejora el ánimo en la depresión". El equipo del Dr. Lozano trabaja desde hace 15 años en la aplicación de estimulación cerebral profunda en pacientes con enfermedad de Parkinson. Durante su visita al área de Neurociencias del CIMA expuso los resultados de sus trabajos científicos y explicó que han trasladado su experiencia a otras patologías con mayor prevalencia, como las enfermedades psiquiátricas. “A través de pruebas de imagen mediante PET-escáner hemos detectado que estos pacientes muestran cierta hiperactividad en el lóbulo del cerebro que controla el ánimo y la tristeza. Una vez localizada esta área, introducimos electrodos para disminuir la hiperactividad, lo que parece que tiene un efecto positivo sobre el ánimo. Hasta ahora hemos atendido a 30 pacientes y vamos a iniciar un estudio con varios centros con el objetivo de poder confirmar los datos de esta técnica”. Atrofia multisistémica La línea de investigación de la Clínica Mayo se centra en el análisis bioquímico de la enfermedad de Parkinson y de la atrofia multisistémica, una patología menos común, pero de curso más severo y rápido. “Ahora se empiezan a conocer algunos mecanismos por los cuales las proteínas anormales producen la muerte neuronal y distintas patologías. Antes se pensaba que la dopamina era el único neurotransmisor implicado en la enfermedad de Parkinson. Hoy se sabe que degeneran neuronas de distintos sistemas y hay varios neurotransmisores implicados. Incluso es posible que puedan interactuar algún aspecto genético y ambiental, aunque todavía queda mucho por investigar en este campo”. |