ENTREVISTA

Héctor Mancini, director del Grupo de Investigación sobre Ciencia, Razón y Fe

La ciencia refleja lo que se puede medir en un experimento, pero la realidad va más allá”

El Grupo de Investigación sobre Ciencia, Razón y Fe (CRyF) de la Universidad de Navarra se constituyó en 2002. Su puesta en marcha formalizaba una serie de reuniones interdisciplinares que mantenían sus miembros y otros profesores desde hacía tres años.

En la actualidad Héctor Mancini, profesor del Departamento de Física y Matemática Aplicada, es su director.

Héctor Mancini es profesor del Departamento de Física y Matemática Aplicada de la Universidad de Navarra

¿Cuáles son los fundamentos del grupo Ciencia, Razón y Fe?

El grupo se constituyó en la Universidad de Navarra con objeto de promover el estudio interdisciplinar de cuestiones en las que se entrecruzan las áreas de ciencias, filosofía y teología. En este momento, sus campos de interés abarcan temas como el origen del universo, evolucionismo, orden, complejidad y finalidad, naturaleza y persona, ciencia y verdad, ciencia y religión, etc.

Entre sus objetivos se propone, en primer lugar, investigar sobre estos temas con un enfoque interdisciplinar y preparar documentación para elaborar un programa de lecciones, cursos breves o conferencias, tanto dentro como fuera de la Universidad.

También pone en la red, a disposición de otros profesores y demás público interesado, material científico de calidad que sirva de documentación para informarse, preparar su docencia o realizar otras actividades divulgativas sobre los temas citados.

¿Qué actividades realiza?

El CRYF organiza cursos bajo el título “Ciencia, razón y fe”. Sus contenidos se articulan en cinco módulos que compendian las líneas de investigación del grupo.

Asimismo mantiene una página web (www.unav.es/cryf), que ha superado ya el millón de visitantes, con documentación actualizada, bibliografía ordenada temáticamente y novedades sobre los temas de investigación que se desarrollan.. Pueden citarse como cualquier otro recurso electrónico, y las opiniones expresadas en estos documentos son de exclusiva responsabilidad de los autores, con lo que se pueden cotejar diferentes enfoques sobre un mismo tema.

Además, se han comenzado a incorporar lecciones on-line sobre algunos temas que a nosotros, como católicos, nos interesa dejar muy claros, como la controversia alrededor del llamado “Caso Galileo”. Esperamos que toda la documentación que presentamos allí sea útil a otros centros educativos e incluso a parroquias, para la divulgación, grupos de reflexión o catequesis.

El grupo también presenta anualmente un ciclo de seminarios de actualización, profundización y/o revisión de los temas de investigación que desarrolla. Estos seminarios se imparten de forma rotativa en distintos centros y facultades de la universidad.

¿Qué le lleva a un físico a dirigir este grupo de investigación?

Fui elegido por votación de los miembros que integran CRyF, al igual que don Mariano Artigas, fundador e inspirador principal de este grupo y a quien considero entre mis grandes maestros. Nos dejó un gran ejemplo que, seguramente, nos marcará siempre. Él, a pesar de su condición de guía del grupo, se sometió periódicamente a esta renovación democrática (por supuesto, siempre ganó todas las elecciones).

¿Qué une a la ciencia, la razón y la fe?

La unidad indisoluble de la persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios. Tenemos un solo cerebro para razonar y compartimos la condición de criaturas de Dios con el resto del universo, que por ello nos resulta inteligible, transparente, razonable.

Aun las cosas inanimadas poseen una identidad mucho más rica que la que nos revela la ciencia. Las cosas son lo que son en sí mismas y no pueden ser otra cosa. Así fueron creadas. La ciencia refleja lo que se puede medir y verificar en un experimento. Pero la realidad va más allá, incluye todas las cualidades que no se pueden medir como los sentimientos, la calidad del pensamiento, el porqué de la existencia o la finalidad de los actos. Las demás perspectivas de la razón humana también tienen algo para decirnos, algo que con racionalidad completa el conocimiento científico.

Con la ciencia descubrimos cómo se comporta la materia, una parte fundamental de “la verdad de las cosas” en la naturaleza. Su carácter de criaturas (como nosotros), las convierte en razonables también más allá de la ciencia. Si no fuera así no encontraríamos regularidades, recurrencias, pautas ni leyes tanto en la naturaleza como en el pensamiento humano. El universo sería puro azar, un devenir inexplicable. Las cosas son complejas, pero no son contradictorias, y podemos explorarlas más allá de la ciencia, para conocerlas desde muchas otras perspectivas como la filosófica, la histórica o la psicológica.

Y por fin, en ellas está la huella del Creador y debemos descubrirla. Para ello necesitamos la fe, la revelación: para saber lo que las cosas son en relación con el plan de Dios, porque allí está oculta su finalidad y la nuestra, el propósito para el cual fue creado el universo.

¿Cómo ve el futuro de la investigación científica?

Con gran optimismo y confianza. Como la aventura colectiva más interesante que tenemos por delante.

 

 

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