INTRODUCCIÓN:
A la Manera Española y Mexicana
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EL TRIUNFO DEL ESTILO HISPÁNICO
LA ÉPOCA DE LOS DESCUBRIMIENTOS. (1892-1930)
Ttextos de Joaquín Lorda. Montaje: Máximo Bulnes)

LA EXPOSICIÓN DE PARIS DE 1900
La gran Exposición de 1900 pretendía celebrar el fin de siglo XIX, un siglo que los franceses consideraban, con cierta razón, principalmente francés.
Se decidió que la exposición se realizaría en la misma ciudad de París, aumentando enormemente el espacio que había ocupado la exposición anterior, 1889, que celebró el centenario de la revolución francesa.
Los dos grandes espacios que habían servido en anteriores exposiciones, la Explanada de los Inválidos, y el Campo de Marte quedarían unidos por una serie de construcciones edificadas a uno y otro lado del Sena. Formarían un verdadero espectáculo arquitectónico, que seguiría presidiendo la Tour Eiffel, heredada de la anterior exposición.
Exposición Universal París 1900
Sin embargo, los organizadores de la exposición de 1900 deseaban evitar una imagen arquitectónica demasiado industrial, y en cambio se propusieron recuperar la arquitectura urbana, de la que Francia podía sentirse orgullosa, y que, a través de su École des Beauxs-Arts de Paris, había difundido por todo el mundo civilizado (metrópolis y colonias).
Se deseaba una arquitectura solemne, especialmente en los edificios que debían perdurar después (el Grand Palais y el Petit Palais) y por la misma razón trataron de impedir que en los exteriores de los edificios estuviera presente el Art Nouveau, que parecía tan elitista y sofisticado, como degenerado.
Los pabellones oficiales de las naciones dependían de cada país, y se alineaban a lo largo del Sena entre un espacio y otro de la Exposición, en perfecta competencia, ofreciendo una vista imponente.
Pabellones de Austria, Bosnia, Hungría Pabellones de Gran Bretaña, Bélgica, Noruega, Alemania, España, Suecia, Grecia
Algunos países, destacando los Estados Unidos, se decidieron por un estilo Beaux-Arts. En ningún otro país del mundo se habían levantado tantos y tan grandes edificios en ese estilo. El pabellón era imponente aunque bastante convencional.
México, que en 1889 había sido representado por una especie de pabellón azteca, fue representado ahora por un gran palacio, en un moderado estilo Beaux-Arts; este estilo, que simbolizaba en Méxicco la cultura europea (no-española), gozaba de gran prestigio en esos años de la dictadura de Porfirio Díaz, y llegaría a identificarse como arquitectura del porfiriato.
Pabellón USA Pabellón de México
Pero los gobiernos y comisarios de la mayor parte de los países prefirieron arquitecturas que tuvieran un aire nacional. Se trataba de vencer la preponderante influencia arquitectónica francesa, buscando alternativas.
Entre los profesionales de la arquitectura crecía la sensación de deja vu, de que todo estaba demasiado visto. Por eso predominaron los estilos nacionales, y en casi todos los casos con fórmulas pre-renacentistas.
Italia acudió con un mastodóntico pastiche veneciano, que causó entusiasmo.
La otra joven pero poderosa monarquía europea, Alemania, presentó un característico edificio con un aire del primer XVI. Pero sus interiores se decoraron en los estilos franceses Louis XV, Louis XVI, que tanto habían influido en la Alemania del XVII y XVIII; se trataba de un homenaje explícito a Francia (derrotada en 1871).
España -que acababa de perder sus colonias frente a Estados Unidos- fue representada por una amalgama plateresca, que acumulaba rasgo del Palacio Monterrey de Salamanca y la Universidad de Alcalá de Henares, y otros toques.
Hasta entonces, la arquitectura española había aportado muy poco a las exposiciones internacionales. Ahora, el pabellón real de España resultó uno de los edificios más alabados de la exposición: un éxito arquitectónico.

Pabellón de Italia Pabellón de Alemania Pabellón Real de España

EL DESCUBRIMIENTO AMERICANO DE ESPAÑA Y MÉXICO
Parecerá una contradicción que una historia sobre "A la Manera Española y Mexicana" comience en U.S.A., pero comienza precisamente ahí.
En 1915, la pequeña ciudad de San Diego, decidió unirse a los preparativos que realizaba la región de California para conmemorar el centenario de la apertura del Canal de Panamá. Se había previsto una gran exposición universal en San Francisco.  San Diego, que presumía ser la ciudad de USA más cercana al canal,  no contaba con tantos medios.
El comité reunió a los ciudadanos más emprendedores; y encargó la realización del proyecto a un equipo de arquitectos que estaría presidido por Bertram Grosvernor Goodhue.
Cuando estaban terminados los preparativos, se preparó un catálogo, que se difundió enormemente. En ese capítulo se definía a San Diego como "El triunfo del estilo español".


LA GUERRA DE CUBA, HEARST, JULIA MORGAN, Y SAN SIMEÓN


THE HISPANIC SOCIETY


BERTRAM GROSVERNOR GOODHUE
El norteamericano Goodhue será con toda justicia el primer arquitecto "hispánico" que mencionaremos en esta historia.
Goodhue se había entrenado para trabajar especialmente en un gótico final inglés, que dominaba enteramente; pero también había hecho algunos ensayos en spanish style.
A diferencia de bastantes de los arquitectos que deberemos estudiar, Goodhue era un dibujante superdotado. Sus dibujos, muchos ellos de fantasía, tienen una calidad gráfica muy fuera de lo común.
A Goodhue le interesaban los aciertos de la arquitectura mexicana y española, y utilizó sus fórmulas con una imaginación sorprendente.
Por eso, la exposición de San Diego para un historiador o un aficionado a la arquitectura española y mexicana constituye hoy todavía un espléndido ejercicio de diseño, del que se puede aprender mucho.

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LA EXPOSICIÓN DE SAN DIEGO DE 1915
San Diego en 1915 Cartel anunciador Carteñ anunciador. Detalle
La exposición se planteó como una sucesión de plazas, flanqueadas de pórticos de diverso género.

Vistas oficiales, publicadas como propaganda

Nos parece tan importante insistir en este acontecimiento arquitectónico -desconocido por los alumnos españoles-, que ofrecemos una selección del libro que publicó la dirección de la exposición con trabajos de Goodhue:
The architecture and the gardens of the San Diego Exposition; a pictorial survey of the
aesthetic features of the Panama California International Exposition, described by
Carleton Monroe Winslow ... together with an essay by Clarence S. Stein; illustrated from
photographs by Harold A. Taylor; with an introduction by Bertram Grosvenor Goodhue...
San Francisco, P. Elder [c1916]


LA EXPOSICIÓN DE SAN FRANCISCO DE 1915

MARTÍN NOEL Y EL CONGRESO PANAMERICANO DE ARQUITECTOS
EL DESCUBRIMIENTO DE ESPAÑA POR LOS ESPAÑOLES (Y OTROS)
LA EDAD DE PLATA DE LA CULTURA ESPAÑOLA

EL MARQUÉS DE LA VEGA-INCLÁN
Folleto "La casa del Greco", editorial Thomas, Barcelona La casa del Greco, terrazas y jardines altos La casa del Greco, patio de la casa
La casa del Greco, aposentos La casa del Greco, aposentos La casa del Greco, cocina con cerámica española
Muchas tendencias confluían en la reaparición de un estilo hispanista, pero algunas personas destacadas promovieron la visión de una España atemporal, y trataron de realizarla y difundirla.
España tiene una deuda particular con el Marqués de la Vega-Inclán, una figura extrarodinaria que no está suficientemente valorada.
Con una visión adelantada a su tiempo promovió con esfuerzo personal, y gastando su propio dinero, los puntos básicos que configuran esa peculiar imagen de España.
1. Promovió los paradores nacionales. El marqués fue el iniciador de la idea que secundó el rey Alfonso XIII, para poder dar uso a muchos grandes edificios del patrimonio español, cuyo futuro estaba en entredicho. El Marqués de la Vega-Inclán inició el Parador de la Sierra de Gredos, pra promocionar el turismo de buen tono, deportista y cazador.. Igualmente intentaría promocionar Hosterías en grandes mansiones tradicionales situadas en entornos urbanos, comenzando una en su propiedad de Santa Cruz de Sevilla.
2. Las "Casas Museo" del Greco en Toledo o de Cervantes en Valladolid.
3. El Museo Romántico.
4. Intentó coordinar las Exposiciones de Barcelona y Sevilla de 1929.
5. Realizó una enorme labor de difusión, especialmente con la colección de pequeños folletos "El arte en España": una biblioteca de divulgación sobre temas artísticos dirigida a promocionar el turismo culto.

EL REY ALFONSO XIII Y LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE AMIGOS DEL ARTE
LA EXPOSICIÓN DE BARCELONA DE 1929

La exposición aprovechó algunos elementos arquitectónicos anteriores, como la monumental entrada entre dos torres, inspirada en Venezia.




Lo más característico fue el gigantesco Palacio Nacional de Montjuit, al que se trató de dar una silueta netamente española, entre cuatro espigadas torres.

Al conjunto de palacios de exposiciones, se añadió una visita especial: el Pueblo Español.
La idea de añadir una reconstrucción urbana pintoresca se había realizado en varias exposiciones extranjeras, nacionales e internacionales (Amberes, Bruselas, Rouen) y desde luego en París de 1900 (el exitoso "El Pueblo Suizo" y el poco frecuentado "El Viejo París").
Se intentaba recoger en pocos metros cuadrados un compendio de arquitectura española.
Aunque fue realizado con una extraordinaria rapidez, la construcción fue cuidada, y resultó (y resulta) muy convincente.
Se intentaba destacar que la arquitectura española poseía múltiples valores, de silueta, de textura, de composición urbana (calles con vistas, plazas porticadas, etc.) que merecía la pena aprovechar.


El Pueblo Español ofrecería muchas tiendas de artesanía, donde se podría observar a los artesanos trabajando. Y los ámbitos arquitectónicos servirían de escenario a diversos festejos y espectáculos tradicionales. El folleto contemporáneo, de excelente calidad gráfica, explica este programa.


LA EXPOSICIÓN DE SEVILLA DE 1929
La plaza de España

La plaza de América


La exposición de Sevilla fue un ejercicio magnífico de arquitectura con estilos tradicionales. Como sucedió en Barcelona, coincidió con la crisis de 1929, y no atrajo los visitantes extranjeros que se esparaban.
Sin embargo, constituye una de las mejores aportaciones urbanísticas que ha recibido Sevilla a lo largo de su historia. Hoy, se conservan varios pabellones que conservan o más bien acrecientan su encanto.
La mejor aportación española fueron los edificios trazados por Aníbal González, especialmente la Plaza de España. Aníbal González era un arquitecto y dibujante excelente; su arquitectura es perfectamente peculiar y está realizada con una artesanía de una calidad magnífica, destacando especialmente el ladrillo recortado.
El estupendo Hotel Alfonso XIII se construyótambién junto a la exposición. Lo realizaron Espiau -que mantuvo siempre un muy alto nivel de diseño regionalista- y el vasco Francisco Urcola, que tenía experiencia en hoteles de lujo.

Los sevillanos cultos creyeron que vivían en una edad de oro comparable al renacimiento.
El regionalismo sevillano tuvo la mala fortuna de ser contemporáneo de Gaudí, quien ha acaparado -con bastante justicia- toda la pequeña atención que el panorama internacional podría dedicar a la arquitectura española de las primeras décadas del siglo XX.


LA PATRIA Y LA ARQUITECTURA NACIONAL
 
Departamento de Teoría e Historia. Escuela de Arquitectura. Universidad de Navarra
Universidad de Navarra