5. EL REPERTORIO A LA ROMANA:
EL CANDELABRO
CANDELABRO
| VASOS | ACANTO: HOJAS Y
ZARCILLOS | TRANSFORMACIONES
| ADORNOS SINGULARES | ACANALADURAS
| CARTELAS, MARCOS Y ENCUADRES | FORMAS
RECORTADAS
Textos y dibujos: Joaquín Lorda. Montaje:
Maximo Bulnes
El repertorio
romano incluye toda una serie de elementos menudos capaz de llenar
cualquier superfice, dotándola de un armonioso y pausado ritmo,
desconocido en las composiciones del gotico final.
Es preciso darse cuenta de cómo funcionan las fórmulas
de ese repertorio, pues los artistas que lo manejaron no aprendieron
sólo motivos aislados, aprendieron un modo de generar motivos
elegantes e interesantes partiendo de unas pocas pero muy flexibles
ideas.
Aparte de los grabados del siglo XVI, a las explicaciones acompañan
algunos dibujos que son croquis de un estudio hecho por mí,
sobre los doce candelabros de Giovanni Pietro da Birago, compuestos
entre 1505 y 1505. Tuvieron una inmediata difusión en Francia
y aparecen en lugares destacados como el coro de la catedral de
Chartres, el coro de la capilla del Chateau de Gaillon, y también
en la reja del coro de la catedral de Pamplona. Algunos de ellos
fueron grabados por Zoan Andrea, que es uno de los más conocidos
grabadores del primer renacimiento italiano. De este autor copio
también otros dibujos..
EL CANDELABRO
El candelabro está compuesto de un eje vertical que enlaza
vasos o figuras afines, de las que nacen zarcillos de acanto (o
figuras afines) que permiten colmar la superficie..
El eje puede constuirse por una simple agregación de objetos
verticales, que sirve de excusa para el nacimiento de zarcillos
de acanto.
Son modélicos los candelabros muy tempranos de Zoan Andrea,
que con frecuencia recogen motivos del primer renacimiento, y
a veces de Mantegna: 1:
Zoan Andrea suele mezclar todo género de cosas, como muestra
un análisis rápido: 2.
Con frecuencia se intenta una estructura arquitectónica
clara: 3.
Entonces se descubre que las posibilidades son limitadas.
Resulta díficil colocar más de dos vasos superpuestos.
Y cada vaso necesita pedestales y alguna forma de preparación
y terminación. Es como una ley de gravedad particular de
la composición con vasos que se aplica también a
las formas abalaustradas.
1
2
3
top
LOS
VASOS
Expondremos dos candelabros de los doce que ofrece Pietro da Birago:
1.
Los doce presentan la misma estructura, a la que se dan todo género
de variantes: 2.
Se aprecia que la estructura más simple es la más
eficaz: pedestal, base, vaso principal y algún remate.
1
2 
Pietro da Birago se esfuerza en introducir variantes, que son
poco imaginativas en la panza de los vasos: 3.
Y algo más imaginativas en los pies 4
y 5.
3
4
5
El vaso debe
"moverse" bien, y necesita una serie de contrastes entre
formas cóncavas y convexas, que están subarayadas
por molduras horizontales que dividen los distintos cuerpos. Algunos
formas salientes, pero también son muy importantes los
entrantes, formados en general por escocias (que si son muy pequeñas
se llaman avivadores): 6. En esas
variaciones se aprecia la importancia de las curvas de arranque
o impulso, que dominan la composición: el apófige
simple o la escocia: 7.
6
7
top
EL
ACANTO: HOJAS Y ZARCILLOS
Las hojas de acanto cumplen un papel fundamental. Son muy fáciles
de dibujar. Y en primer lugar animan muchas superficies de los vasos:
1.
las hojas que utiliza Birago son muy sencillas. Poseen como todos
los acantos, una composición ternaria. Y para realizarlas
basta aprender a componer un perfil, en el que se suceden hojas
grandes y chicas, con sentido del ritmo.
Cuando se hacen tallos y se extienden por la superficie se convierten
en zarcillos. El zarcillo es simplemente una línea de doble
curvatura más o menos vegetalizada, y está pleno de
movimiento. Si los extremos del zarcillo se terminan en volutas
al conjunto se le llama un roleo: 2.
Tanto el tallo, como las volutas admiten muchas variantes o formas
afines (motivos que concuerdan en el sentido de movimiento y forma
en general, y que pueden substituir a los originales). Los tallos
con frecuencia están a un paso de convertirse en balaustres
o cobrar apariencia arquitectónica.
1
2
top
LAS
TRANSFORMACIONES DEL ACANTO
Como todas las demás fórmulas del repertorio -y más
que todas ellas- el zarcillo de acanto, además de su movimiento
propio ofrece la ventaja de que puede transformarse en muchas formas
afines, para conseguir variedad e interés.
Las transformaciones más comunes son hacia cuerpos o rostros
humanos, aprovechando las junturas del cuerpo -cintura, brazos,
piernas. o vegetalizando el cabello y las barbas: 1.
Pero también son comunes las terminaciones en cabezas de
águila, de delfin , en garras felinas, en colas de pescado,
y en alas de pájaro.
Los dos ejemplos que se ofrecen son croquis sobre grabados de Zoan
Andrea, que demuestra, de la como los candelabros vistos antes,
que cualquier objeto puede incluirse, incluso las obesionantes máquinas
militares que se ingeniaron hacia 1500: 2.
1
2
top
LOS ADORNOS
SINGULARES
Existen muchos adornos singulares que se añaden en los puntos
más importantes.
Tienen particular importancia los adornos que son capaces de introducir
movimiento, como las guirnaldas (o formas afines. trapos colgantes,
ristras de monedas etc.) y festones (lo mismo que guirnaldas pero
verticales), son una gran aportación del mundo antiguo: 1.
Como motivos especiales tienen valor aquellos que reclaman mucho
la mirada: son muy conspicuos. El más eficaz es el cuerpo
humano, y particularmente la cabeza.
Los repertorios romanos antiguos suelen presentar con frecuencia
medallones cabezas dentro de escudos (clípeos) o tondos,
o coronas de laurel: 2. Es un
motivo particularmente eficaz, y se comprende que tuviera tanta
difusión.
1
2
top
LA FAMILIA DE
LAS ACANALADURAS
Las acanaladuras componen una familia muy numerosa y variada. Pueden
considerarse "reforzadores de dirección", es decir,
son unas lengüetas alargadas que subrayan el movimiento de
la forma. Actúan en cualquier posición salvo la horizontal.
Pueden tener relieve, ser cóncavas, es decir canales o acanaladuras;
también pueden ser convexas y se llaman a veces funículos.
Pueden aplicarse también a superficies curvas, especialmente
a las convexas (por ejemplo el vientre de una vasija), y entonces
son convexas también y se llaman gallones.
1
2
Pueden dibujarse también en plano y cuando son rayitas muy pequeñas
y paralelas puede hablarse de cisuras, es decir de pequeños
cortes, que son muy comunes y eficaces.
Se transforman y presentan en formas afines como palmetas, faldas
de armaduras o incluso proas de barco romano (con doble curvatura):
3.
Aunque es un residuo medieval, las láminas renacentistas,
como las de Birago, transfiguran a veces las acanaladuras por labores
de cestería, con el típico entrelazado: 4.
Las acanaladuras pueden entorcharse (retorcerse) con mucha facilidad,
por ejemplo formando un cuerno de la abundancia: 5.
y desde luego, formas más ambiguas (¿proa de barco?):
6.
3
4
5
6
A la familia de las acanaladuras se puede asociar los peculiares
dentículos que son comunes en el primer renacimiento: unos menudos
dientecillos, rectos o curvos; alguna rara vez se ponen al reves,
y autores como Birago sacan partido a este recurso formando, por
ejemplo, los flecos de una sombrilla: 7.
7
top
CARTELAS, MARCOS Y ENCUADRES
Las cartelas o marcos sirven para subrayar un motivo y convertirlo
en más conspicuo, más atrayente. Las cartelas que
presentamos de los candelabros de Birago son interesantes varaciones
vegetales. Más adelante se estudiarán las variantes
más arquitectónicas: 1.
Hay que observar la tendencia a transformaciones animales (en garras
y delfines), lo mismo que a formas arquitectónicas, como
las volutas con cisuras.
1
top
FORMAS
RECORTADAS
Las formas recortadas no pertenecen propiamente al repertorio romano.
La mayor parte de ellas resulta de un desarrollo tardomedieval,
como se observa bien en las tarjas o escudos, con numerosos cortes,
mordiscos, y enrollados, que constituyen un motivo básico
en muchas composiciones arquitectónicas como centro de composición:
1, 2.
Se aprecia la facilidad con que se transpasan los cortes convexos,
que forman las siluetas de algunas tarjas o escudos, a otras configuraciones,
como las alabardas o espadas decorativas: 3,
4, 5.
Aunque dentro del "sistema" romano estos cortes serían
algo marginal, sin embargo son tan atractivos, que aparecen reiteradamente.
Y la idea lleva en germen algunos "cortes" que se prodigarán
luego en la arquitectura a gran escala, por ejemplo en los frontones.
1
2
3
4 5
top |
|