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RASTRELLI,
Bartolomeo Francesco
París,
1700 San Petersburgo, 1771
Hijo
del arquitecto y escultor italiano Bartolomeo Carlo Rastrelli,
es el maestro más influyente de la arquitectura rusa del
siglo XVIII y fundador de un suntuoso e imponente estilo
barroco en Rusia. Comenzó su formación junto a su padre,
establecido en Rusia desde 1716, y recibió la influencia
de los arquitectos italianos Niccolò Michetti y Gaetano
Chiaveri, quienes habían llegado a trabajar a San Petersburgo
en esa misma época, por invitación del zar Pedro I. Trabajó
en San Petersburgo, Moscú y Kiev, construyendo importantes
edificaciones durante los últimos años de Pedro I y durante
el tiempo de sus sucesores, Catalina I, Pedro II, Ana Ivanovna,
Isabel Petrovna y Pedro III. En 1762, tras la ascensión
al trono de Catalina II, se retiró. Regresó a San Petersburgo
en 1769 y fue nombrado miembro honorífico de la Imperial
Academia de las Artes, en 1771.
Obras principales:
Palacio Annenhof, Moscú (1730)
Tercer Palacio de Invierno, San Petersburgo (1732)
Palacio de Verano, San Petersburgo (1741 – 1744)
Catedral de San Andrés, Kiev (1747 – 1748)
Palacio de Verano, Peterhof, San Petersburgo (1747 – 1752)
Monasterio Smolny, San Petersburgo (1748 – 1755)
Gran Palacio, Tsarskoe Selo (1749 – 1756): residencia de
verano de los zares, fue iniciado por Catalina I en 1718.
El primer arquitecto fue Zemtsov, que murió poco después
de iniciadas las obras. Siguió al frente de ellas Kvasov
y fue completado por Rastrelli durante el reinado de la
zarina Isabel. Tiene la forma de una construcción alargada
y sin fondo, unas veces con doble crujía y otras con los
grandes salones pasando de lado a lado, de la fachada de
ingreso a la fachada de los jardines. En la fachada utiliza
un color azul pastel muy vivo.
Palacio Stroganov, San Petersburgo (1750 – 1754)
Cuarto Palacio de Invierno, San Petersburgo (1754 – 1762):
concebido como un bloque con cuatro fachadas visibles, si
bien la fachada Este quedó enmascarada por los sucesivos
Ermitages. En estas fachadas destaca el uso de una atrevida
policromía, a base de un verde líquido que contrasta con
el blanco de los elementos arquitectónicos y el dorado de
los capiteles, mascarones y cúpulas.
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