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LESCOT,
Pierre
París,
c. 1500/1510 París, 1578
Introductor
del Clasicismo en Francia. Perteneciente a una noble familia
de magistrados –era Señor de Clagny-, recibió una esmerada
educación. Estudió arquitectura, geometría y matemáticas
y se formó como pintor en Fontainebleau. En 1570 se ordenó
sacerdote. Llegó a ser director de las obras del Louvre.
Trabajó durante los reinados de Francisco I, Enrique II,
Francisco II, Carlos IX y Enrique III. Contó con la colaboración
del escultor Jean Goujon, y sus detalles ornamentales son
de gran refinamiento y delicadeza. Su maestría, al igual
que en Philibert Delorme, reside en la creación de una arquitectura
específicamente francesa, inspirada en la antigüedad clásica
y renacentista romana, posiblemente estudiada in situ, aunque
no está confirmado que visitara Roma. Tres rasgos caracterizan
su obra: un gusto por el ornamento, que se refleja en ocasiones
en un tratamiento de los órdenes de modo más decorativo
que estructural; un sentido de la composición a partir de
elementos verticales; y una gran destreza para las variaciones
y transiciones, suavizando los contrastes entre las partes
de un edificio. Ejerció gran influencia en el Clasicismo
francés del siglo XVII.
Obras principales:
Altar de Saint Germain l’ Auxerrois
(con Jean Goujon), París (1541 – 1544)
Hôtel de Ligneris (actualmente Hôtel Carnavalet; con Jean
Bullant), París (1545 – 1550): se conserva muy modificado.
Ala occidental del Palacio del Louvre, París (1546 – 1560):
se conserva la cuarta parte del Patio Cuadrado del Louvre.
La obra nació del deseo de Francisco I de sustituir el ala
oeste del palacio medieval con un edificio moderno. Conserva
la organización en cinco partes de los châteaux franceses,
pero con la influencia de cinquecento italiano. El paño
central y los de los extremos se proyectan hacia adelante
y se extienden por encima de la cornisa superior del piso
de arriba. En el piso bajo utiliza una arcada con pilastras
corintias y en el principal, ventanas con frontones consecutivos
segmentales y triangulares. Las proporciones de los órdenes
no son clásicas; la estrachez y alargamiento de las ventanas
refleja su ascendencia gótica.
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