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JUVARRA,
Filippo
Messina,
1678 Madrid, 1736
Arquitecto
italiano más destacado del siglo XVIII y un gran dibujante,
con un dominio magistral de las fuentes formales clásicas
y académicas. Ordenado sacerdote en 1703, en 1704 marchó
a Roma, donde se formó como arquitecto con Carlo Fontana.
Ganó el Concurso Clementino en 1705, pasando a ser miembro
de la Accademia di San Lucca. Obtuvo primero fama como diseñador
escenográfico y esta experiencia teatral dejó huella en
su trabajo posterior. Trabajó algunos años para el Cardenal
Pietro Ottoboni. En 1714 Víctor Amadeo de Saboya le invitó
a Turín y le nombró Primer Arquitecto del Rey. Aparte de
un viaje por Portugal, Londres y París entre 1719 y 1720,
permaneció en Turín durante los veinte años siguientes.
Su producción fue enorme, contándose desde iglesias, palacios,
casas de campo y pabellones de caza, al trazado de barrios
enteros de la ciudad nueva de Turín, además de su obra como
diseñador de muebles y artes aplicadas. En sus obras contó
con la ayuda de numerosos y diestros pintores, escultores
y artesanos, desplazados de todos los lugares de Italia
para ejecutar sus proyectos. En 1735 fue llamado a España
por Felipe V, para quien diseñó la fachada del jardín del
Palacio de La Granja de San Ildefonso, cerca de Segovia,
y el nuevo Palacio Real de Madrid, realizado con numerosas
modificaciones -después de su fallecimiento repentino en
esta ciudad- por su discípulo G. B. Sacchetti.
Obras principales:
San Filippo Neri, Turín (1715 – 1736):
nave de salón con capillas de gran porte y escaso fondo,
y con un breve presbiterio telescópico.
Capilla de la Venaria Reale, cerca de Turín (1716 – 1721):
planta de cruz griega.
Palazzo Birago di Borgaro, Turín (1716)
Palazzo Martini di Cigala, Turín (1716)
Basílica y Convento de Superga, cerca de Turín (1717 – 1731):
construido en acción de gracias por la victoria sobre los
franceses en 1706. Ensaya la combinación del octógono, tambor
y cúpula y organiza en unidad un pronaos clásico con una
cúpula renacentista. La cúpula está inspirada en la de San
Pedro del Vaticano -de Miguel Ángel- y los campaniles tienen
un aire rococó.
Palazzo Richa di Covaloso, Turín (1730)
Fachada y escalera del Palazzo Madama, Turín ( 1718 – 1721):
de este palacio surgirá el esquema de fachadas que Juvarra
adoptará en el Palacio Real de Madrid.
Palacio de Stupinigi, cerca de Turín (1729 – 1733): cuatro
alas de dos pisos, cada una conteniendo dos grandes habitaciones,
se disponen formando una cruz de San Andrés y se abren desde
un gran salón oval. Uno de los lados largos del óvalo se
abre hacia una terraza escalonada; el otro lado -donde las
alas están alargadas para unir pabellones adicionales que
forman los límites de un enorme patio-jardín hexagonal-
también se abre a una terraza.
Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, Turín (1732 – 1735)
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