EL SIGNIFICADO DE LA LUZ

La percpción de la luz es una experiencia sensorial con aspectos tanto físicos como emocionales. Las fuentes de luz natural han dado lugar a asociaciones que hoy se encuentran profundamente arraigadas en la psique humana. Sentimos que la luz del sol nos ofrece seguridad, calidez y claridad de visión, mientras que la luz de la luna y de las estrellas es mágica y misteriosa e induce al romance, a la contemplación y al asombro.

La intensidad cambiante de la luz, su variedad de colores, la sensación de incremento de actividad o de proximidad de descanso, todos estos elementos y muchos más, han ido conformando el significado emocional y cultural de la luz.

Nosotros como arquitectos hemos de encontrar la forma de aprovechar la profundidad de este significado, explorarlo, comprenderlo y transformarlo en especificaciones físicas y técnicas que nos permitan crear experiencias de iluminación "naturales", que llenen de sentido y acreciente el interés humano de nuestras ciudades.

Cuando se considera la arquitectura armoniosa, cuando se puede trabajar agusto en un edificio, cuando las personas se encuentan cómodas en su entorno, esto es debido en gran parte a una iluminación lograda.

LUZ PARA VER, LUZ PARA MIRAR, LUZ PARA CONTEMPLAR.

Cada espacio arquitectónico tiene sus propias caractrísticas estéticas, técnicas y funcionales. Los diferentes requisitos de luz darán las pistas para realizar el proyecto de iluminación, intrinsicamente unido al proyecto de arquitectura. Cada espacio tiene unas necesidades lumínicas diferente y se resolveran de manera distinta.

-Luz para ver, que proporcione suficiente iluminación en el entorno, y facilite el trabajo, el desarrollo y la comunicación.
-Luz para mirar, que acentúa, destaca zonas importantes y revela a segundo plano lo insignificante.
-Luz para contemplar, que sirva como elemento decorativo y proporcione un ambiente armonioso.

Funcionalidad,representatividad, diseño arquitectónico; la iluminación debe orientarse en la solución adecuada en cada caso, teniendo en cuenta el espacio arquitectónico y su programa de uso.