Se conoce con el término de brucelosis al conjunto de enfermedades ocasionadas en el hombre y en los animales por los microorganismos del género Brucella. La brucelosis humana es una consecuencia de la brucelosis animal, puesto que el animal enfermo o infectado es la principal fuente de infección para el hombre. Por ello, la lucha frente a la enfermedad humana requiere la reducción o erradicación de la enfermedad en el ganado. Desde el punto de vista médico y económico, la brucelosis representa un problema sanitario de primer orden. La brucelosis animal genera graves pérdidas económicas por aborto e infertilidad. En España las pérdidas en el sector ganadero atribuibles a esta enfermedad son del orden de miles de millones de pesetas anuales.

A pesar del descenso de casos humanos habidos en los últimos años, la brucelosis humana constituye una de las enfermedades infecciosas más prevalentes en nuestro país y continúa siendo un problema de salud pública muy difícil de erradicar. La enfermedad humana plantea serios problemas clínicos debido a la gran tendencia hacia la recidiva, la cronificación y al desarrollo de secuelas articulares invalidantes. Esto es debido en parte al insuficiente conocimiento que se tiene de la enfermedad y a las dificultades que entraña el estudio de Brucella y la brucelosis. Ello está originado en gran medida por la dispersión de esfuerzos y por un estudio demasiado compartimentalizado del problema.