Revista Redacción

Universidad de Navarra

ENTREVISTA A PATXI MANGADO: "Con la única compañía de Bach, cojo el lápiz y dibujo en mis viejos cuadernos"

Soy Patxi Mangado, arquitecto y profesor. Nací hace 48 años en Estella (Navarra). En el trabajo, me autoexijo hasta el extremo. Y al final del día sólo hallo el sosiego con mi familia. Me encanta calzarme el casco y las botas de obra. Los premios me importan cada vez menos. Nunca renunciaré a la libertad creativa del lápiz. Sólo cuando navego, vuelvo a ser un niño.

En su estudio, con suelo de adoquín oscuro y grandes cristaleras que se asoman a la vieja muralla de Pamplona, decenas de maquetas blancas comparten espacio con los proyectos de su hijo Guillermo. Los más de 100 edificios, concursos y diseños en los que ha participado no pesan en sus espaldas.

De pequeño, ¿ya quería ser arquitecto?

En realidad, soñaba con ser ingeniero naval para construir barcos, pero estudié Económicas y Derecho durante dos años. Después comencé Arquitectura, aunque sigo añorando el mar. Por eso, en verano, alquilo un barquito de madera con casco de hierro y entre ola y ola vuelvo a sentirme como un niño.

Se ha definido como un profesional autocrítico y autodestructivo

Mi grado de crítica y de exigencia roza lo autodestructivo. No soy nada complaciente y cada meta que logro, pierde su valor. Esto afecta a las personas que quiero, por eso intento atemperar mi carácter. Intento que no me haga sufrir tanto.


Si tuviera que quedarse con unos de sus proyectos, elegiría…

Los últimos, pues todavía son una promesa. Estoy enfrascado en las nuevas torres de ‘la Caixa’ en Barcelona y el Pabellón de España para la Expo 2008; toda una oportunidad para expresar una concepción optimista de nuestro trabajo.

En este proyecto, ¿por qué un bosque de chopos reivindica la importancia del agua?

Todo surgió cuando volvía de impartir una conferencia en Toulouse. Recostado sobre el asiento trasero de mi coche vi, casi al atardecer, como la luz de poniente incidía sobre un denso, geométrico y vertical bosque de chopos. En ese momento se desencadenó la idea de un concurso al que había decididono presentarme…

Medidas necesarias para solucionar el problema de la vivienda en España

Enmendar la cuestión del suelo, de carácter político y económico, requiere modificar la Ley de Expropiación Forzosa y dejar de lado la actitud reguladora a ultranza de la Administración. Por otro lado, mientras esta sea la única vía de financiación de los ayuntamientos, no habrá solución.

Ha ideado palacios de congresos, campos de fútbol, museos… ¿Qué le queda por explorar?

Me gustaría trabajar en países del tercer mundo. No por un ánimo misionero, sino por demostrar que se puede hacer una arquitectura sensacional con muy pocos medios.

Trabajar, ¿en el estudio o a pie de obra?

No realizo encargos si no controlo la obra. Cada edificio es una iniciativa colectiva que requiere coordinación. Me encanta calzarme el casco y las botas. Entre los andamios disfruto y me enfado con la misma intensidad.

Es profesor de cuatro universidades. De los estudiantes aprende…

Mucho más de lo que enseño. Por eso advierto a mis alumnos que no voy a clase para aburrirme. Quiero que me provoquen. Que rompan mis esquemas.

¿Y si alguno de sus hijos desea seguir sus pasos?

Laura, de 13 años, quiere ser escritora. Y Guillermo, de 7, ya ha pensado un futuro para mí: cuando sea arquitecto yo seré su ayudante.

Texto: Laura Juampérez / Fotografía: Manuel Castells

Leer más

© 2006 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 | Enviar e-mail de consulta Redacción

 

NoticiasDirectorioCuerpo