SIMPOSIO: EL ALMA HUMANA: ESENCIA Y DESTINO

IV CENTENARIO DE DOMINGO BÁÑEZ (1528-1604)

 

En los días 27 y 28 de septiembre de 2004 la Línea Especial ha celebrado un Simposio de especialistas para trabajar sobre el pensamiento de Domingo Báñez, conmemorando el cuarto centenario de su fallecimiento. Domingo Báñez (1528-1604) es una figura insigne de la Escuela de Salamanca en materias filosóficas y teológicas.

El Simposio aborda el tema específico El alma humana: esencia y destino. Con objeto de centrar el ámbito especulativo en que se movió este Simposio, éste se fijó con mayor atención en la reflexión sobre los Comentarios que Báñez hizo al “Tratado del hombre” de Tomás de Aquino (Suma teológica, I, q. 75-102). Como recuerda Santiago Ramírez, estos Comentarios fueron editados por el mismo Báñez, incorporando a ellos totalmente el Comentario al De anima de Aristóteles que había compuesto, y que el citado S. Ramírez califica como una de las mejores obras de nuestro autor. En el panorama intelectual de los siglos XVI y XVII, estos Comentarios al De anima aristotélico fueron comunes, y especialmente se reflejaron en Cursos filosóficos que las distintas Órdenes prescribían en sus Estudios Generales (Curso complutense, Curso conimbricense, etc.); en dichos Cursos se hace referencia frecuente a la doctrina de Báñez.

Aunque el interés se centra en el tema del alma humana, es adecuado indicar que la estructura y dinámica de la libertad, desarrollada en los Comentarios aludidos, está presente en la posterior cuestión, tan disputada, “De auxiliis”, en la que participaron, además de Domingo Báñez, Francisco Zumel, Luis de Molina, Francisco Suárez, etc. Las jornadas han tenido en cuenta esta incidencia histórica en varias participaciones, abordando asimismo los problemas de la unidad del hombre, la estructura de la libertad y la inmortalidad humana.

Se detalla en seguida la participación de los investigadores en las ponencias y las sesiones plenarias:

 

 

 

 

PRIMERA SESIÓN: BÁÑEZ Y LA TRADICIÓN INTERPRETATIVA

 


LE Thomisme “moderne” de D. BAÑEZ († 1604)

Serge-Thomas Bonino (Toulouse, Director de la Revue Thomiste)

El tomismo evoluciona no sólo en cuanto a sus contenidos intelectuales, sino también en su estilo, un estilo que cambia, en particular, por el clima que aporta la vida cultural y doctrinal de una época. Báñez figura como el punto de inflexión entre la primera y la segunda Escuela de Salamanca, apostando por un tomismo más estricto y literal en sus referencias al Aquinate, un tomismo que entra en la modernidad en el universo conceptual marcado por el humanismo y la reforma. Domingo Báñez, que acude a Tomás de Aquino como el autor escolástico privilegiado por la solidez de sus razonamientos y su acuerdo con la teología común, lo hace refiriéndose tanto a sus textos como a una sistemática en su pensamiento que es objeto de exégesis. Entre los tomistas (a los que diferencia en antiguos y jóvenes), opta por la fidelidad de las tesis cayetanas (especialmente frente a las críticas escotistas) antes incluso que a las tesis de sus maestros, como Domingo de Soto; si bien conoce y cita con frecuencia a Melchor Cano y Diego de Chaves. El tomismo de Báñez no es la acepción acrítica de unas tesis de escuela sino el esfuerzo intelectual y personal de explicitación crítica, dentro de una tradición, de las verdades relevantes para el hombre y su salvación.

 

 

LA INMORTALIDAD DEL ALMA. DEBATE ENYTRE BÁÑEZ Y CAYETANO

Santiago Orrego

Sobre las tesis de la inmortalidad del alma en la segunda escolástica, la exégesis contemporánea (p.ej., Gilson) plantea la cuestión de que Báñez interpretó (frente a Cayetano) con mayor fidelidad las tesis tomistas por su adecuada comprensión de la primacía del ser. En relación a esta tesis se examinan varios puntos: a) si las tesis sobre la inmortalidad del alma dependen especialmente de la tesis de la composición real en el hombre de esencia y esse; b) si Cayetano no concluye en la defensa de la inmortalidad del alma humana por su incomprensión del esse tomista, y por tanto es un oponente de la tesis bañeciana. Se concluye en el estudio el que, incluso en el texto tomista, la prueba de la inmortalidad del alma humana no descansa tanto en la composición de esencia y ser cuanto en la simplicidad, inmaterialidad de las operaciones e independencia del alma humana respecto al cuerpo en ellas. Además, Báñez no critica a Cayetano por no entender el esse tomista, pues Cayetano también defiende la primacía absoluta de la perfección del acto de ser, aunque ambos difieren en el modo de explicar esa primacía del ser, bien como acto último o como acto primero. La fidelidad de la argumentación de Cayetano a la tradición aristotélica y su poca plasticidad para asumir otras concepciones enturbian su articulación del alma humana como inmortal y a la vez forma de un cuerpo.

 

 

 

 

SEGUNDA SESIÓN: ORIGEN Y DESTINO DEL ALMA HUMANA

 

 

EXPERIENCIA DE LA FINITUD Y TRASCENDENCIA EN DOMINGO BÁÑEZ

José Luis Fuertes (Universidad de Salamanca)

En el ámbito de la antropología cristiana, la inmortalidad del alma humana es un elemento teórico que posibilita su trascendencia. En el tiempo de Domingo Báñez, hubo que repensar la tradición filosófica para atender a las nuevas exigencias de la modernidad naciente, uno de cuyos temas más famosos es la polémica por el estatuto de la libertad humana y la omnipotencia divina que se llamó: De auxiliis. Báñez aporta una reflexión sobre la vida del hombre y su existencia, ofreciendo modelos de vida cristiana que tienen su fundamentación metafísica en la reflexión metafísica sobre el ser y la existencia; desde esa reflexión metafísica sobre el esse como acto último y primero, se permite una consideración trascendente de la realidad humana, no cerrada a su contexto espacio-temporal, a su finitud y limitación, sino llamada y anclada en una tensión trascendente, superando una caricatura de existencia cristiana anclada sólo en normas y ritos exteriores, sino llamada a una renovación, una nueva vida. Francisco de Vitoria que defiende el ser como perfección abre un giro que seguirá Báñez en el contexto de una modernidad que se encuentra marcada por nuevos usos sociales y culturales, el humanismo (actualizando las corrientes escépticas, hedonistas, estoicas, etc.) y la Reforma protestante.

 

 

ORIGEN Y PRINCIPIO DEL ALMA HUMANA: LA INTERPRETACIÓN DE DOMINGO BÁÑEZ

José Ángel García Cuadrado

La doctrina tomista de la animación retardada ha servido a algunos autores para postular la existencia de un pre-embrión, de carácter no humano y, por consiguiente, no poseedor de carácter personal. En el tiempo de Báñez la cuestión era un problema vivo, con distintas implicaciones antropológicas, canónicas y teológicas. A pesar de la fidelidad al magisterio tomista, Báñez no sostuvo esa doctrina, sino que se decanta hacia la doctrina de la animación inmediata, ahondando en los principios metafísicos tomistas y desligándose de los datos biológicos procedentes de la tradición aristotélica. Esta tesis es más acorde con la defensa del alma en su espiritualidad, la no existencia de una ruptura en la unidad del ser y la esencia del hombre desde su concepción –con lo cual el embrión no es un ser humano en potencia sino en vía generativa, perfeccionando progresivamente su propio esse–, y su dignidad ontológica y personal –que no permite su instrumentalización–. Báñez es aquí fiel a Tomás de Aquino, no tanto a las palabras que él escribiera (lastradas por una biología griega muy imperfecta) cuanto al conjunto de sus tesis metafísicas y antropológicas.

 

 

 

 

TERCERA SESIÓN: EL PROBLEMA DE LA LIBERTAD

 

 

EL PROBLEMA DE LA CONCORDIA ENTRE LA PREDETERMINACIÓN Y LA LIBERTAD

Eudaldo Forment (Universidad de Barcelona)

En el contexto de las disputas sobre las controversias sobre la gracia (de los siglos XVI y XVII) que cuestionan cuál es la concordia entre la predeterminación divina y la libertad humana, Báñez es uno de los personajes más destacados frente a las tesis de Luis de Molina, a quien siguieron los jesuitas, entre ellos Francisco Suárez. La decisión papal (tras casi diez años de debates) no se pronunció a favor de ninguna de las dos tesis litigantes (dominicos y jesuitas), ni tampoco aceptó sus acusaciones mutuas (de pelagianismo al molinismo, ni de calvinista y anuladora de la libertad humana a la tesis defendida por los dominicos), mientras se defendieran en ambas la gratuidad de la providencia salvífica de Dios, y la libertad humana. Los distintos temas implicados en la disputa involucraban tanto aspectos filosóficos como teológicos: Por un lado, la autonomía y dependencia del ser de la criatura y, consecuentemente de su obrar –pues, en cuanto creadas son dependientes, pero han sido creadas con un ser y operatividad propias: no son ocasión para que Dios actúe sino que tienen una capacidad real de realizar sus propias operaciones–. Por otro lado cómo entender que la moción divina no anula la libertad humana sino que la posibilita y garantiza, pues por su acción la voluntad humana es verdaderamente libre. Se cuestiona cuál sea el modo de esa moción: inmediata, física, si ella es anterior y previa, o bien es simultánea.

 

 

PROVIDENCIA Y LIBERTAD EN DOMINGO BÁÑEZ

Francisco Lucas Mateo-Seco (Facultad de Teología, Universidad de Navarra)

Esta aportación se centra también en la disputa De auxiliis, pero no en el problema de la antropología teológica, en torno a la naturaleza de la gracia eficaz, sino desde el tratamiento de Dios, en concreto, en el comentario al artículo 13 de la q. 14 de Summa Theologiae, I, donde se cuestiona por el conocimiento divino de los futuros contingentes libres. Molina había hablado de una ciencia media, un punto medio entre la ciencia de simple inteligencia y la ciencia de visión, salvando la libertad humana ante la presciencia divina (que es inmutable, infalible e intuitiva). Báñez defenderá que el conocimiento de Dios no sólo contiene los futuros contingentes, sino que es un conocimiento cierto e infalible (los conoce en sí y en sus causas), debido a su eternidad (todo le es presente) y la infinita perfección de su acto de ser (de donde surge la infalibilidad de su conocer). Como Dios conoce en sí mismo las cosas según el ser que tienen en sí mismas, ésta su ciencia divina (que es concreta y exacta) es también la causa de la existencia de ellas. El problema del pecado exige articular cómo se armonizan ciencia divina y libertad humana; la conclusión es que no sólo se armonizan y se hacen compatibles, sino que si Dios no fuese libre o no hubiese creado libremente el mundo, no sería posible la existencia de una libertad humana. Todo acto libre conlleva una gratuidad. Hay conclusiones interesantes como la negación del concepto de libertad como indiferencia en Dios, la afirmación de que pecar es signo pero no es el sentido propio ni aumenta la libertad, y que nuestro actuar libre brota del actuar libre de Dios.

 

 

 

 

CUARTA SESIÓN: ACERCA DEL CONOCIMIENTO

 

 

EL ESSE EN DOMINGO BÁÑEZ Y SUS IMPLICACIONES EN EL CONOCIMIENTO. COMENTARIO A IN I STH Q3 A4

Juan José Gallego (Facultad de Teología, Valencia; Presidente de la S.I.T.A. en España)

Se trabajó sobre el Comentario a la I STh, q3 a4, un lugar clave puesto que trata la identidad y diferencia de esencia y ser. Este texto es uno de los referentes básicos desde que se proclamó a principios del siglo XX el culpable olvido del ser –por parte de la escuela tomista, tras su descubrimiento con Santo Tomás–, y se cuestionara la justeza y corrección de ese pronóstico. Y esto porque no sólo Báñez, sino también Ledesma, entre otros autores de la Escuela de Salamanca, defendieron con ahínco que el ser es la actualidad de toda forma o naturaleza. La dilucidación del esse como última perfección o lo primero anterior (ontológicamente) a todo, será la cuestión que los tomistas se plantearon. El rendimiento de esta noción se extiende y afecta no sólo a la metafísica y la antropología, sino también a la teoría del conocer o a la cristología.

 

 

EL ESTADO DE INMORTALIDAD: ENFOQUE CRÍTICO Y ENFOQUE DÓXICO

Juan Cruz Cruz

Santo Tomás parece argumentar la inmortalidad del alma humana desde dos perspectivas: una crítica, llevada por la fuerza de lo racional; otra dóxica, consagrada por el peso de la tradición. En la argumentación que ofrece Domingo Báñez en su Comentario a la Suma Teológica recupera la discusión en torno a la inmortalidad del alma humana y cómo se encuentra ella una vez separada del cuerpo, reflexionando sobre cómo es su existencia. Se concluye que dado que la aceptación de un estado “extranatural” en la ar-gumenta-ción antropológica bañeciana se debe principalmente a la tenaz permanencia dó-xica de la hipótesis global de las “inteligencias separadas”, es preferible colocar críticamente entre paréntesis cualquier alusión argumentativa a un ámbito jerar-quizado de sustancias separadas, y recalar sólo en los datos que la experiencia puede proporcionar, según el modo inductivo y deductivo del método de la antropología filosófica.

 

 

CONCLUSIÓN

Cruz González Ayesta (Coordinadora del Simposio)

Se subraya el que de las ponencias y de la discusión que ocuparon los dos días del Simposio se podían concluir dos grandes ideas que agrupaban otras: La primera: Báñez ante la tradición: la intervención del Prof. Bonino y, en cierto sentido, la del Prof. Orrego mostraban una cierta tendencia italizanizante en el planteamiento de Báñez que estaría más cercano a Cayetano en algunos puntos de lo que pudiera parecer. Por otra parte el Prof. García Cuadrado mostró que no era suficiente plantear el pensamiento de Báñez en términos de fidelidad/no fidelidad al pensamiento de santo Tomás porque sólo se le puede comprender si se atiende al propio contexto histórico en que desarrolla su pensar bien distinto del s. XIII. Precisamente sobre tal contexto histórico versó la aportación del Prof. Fuertes al Simposio. Por último la cuestión de la tradición también quedó planteada en la ponencia del Prof. Cruz, que se refirió al peso que la tradición o los argumentos de autoridad tienen (enfoque dóxico) sobre la propia argumentación demostrativa o racional (enfoque crítico) cuando se trata del estado de inmortalidad. La segunda gran idea se refiere a las virtualidades que contiene la distinción esencia/acto de ser, tan clara en el pensamiento de Báñez, virtualidades que, sin duda es preciso desarrollar para no incurrir en una mera retórica de la "distinción real". En el curso de las discusiones se puso de manifiesto la importancia de esta doctrina, al menos desde tres puntos de vista: a) antropológico, para solucionar la "falla" que se advierte entre la consideración del alma como sustancia intelectual y por tanto inmortal y su naturaleza de forma corporis; b) metafísico-gnoseológico: para evitar la confusión de la potencia real con la posibilidad lógica que llevaría al esencialismo y después al idealismo c) teológico: la concepción del ser como acto intrínseco y primero estaría en la base de la doctrina de la moción divina intrínseca "in primo actu" que caracteriza la posición de Báñez en la controversia De auxiliis.

 

L. E. Pensamiento Clásico Español- Universidad de Navarra - Campus Universitario. 31080 Pamplona (Navarra).
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