PEDRO DE LEDESMA
(1544-1616)
RESUMEN DE
María Idoya Zorroza
FUENTE PARA EL RESUMEN
SANTIAGO ORREGO, INTRODUCCIÓN A LA PERFECCIÓN
DEL ACTO DE SER CREADO
Nace en Salamanca en 1544. No hay noticia alguna de su infancia y juventud, hasta que, antes de cumplir los veinte años, hace su profesión religiosa en el convento de San Esteban, de los dominicos. Es ordenado presbítero a los veintitrés o veinticuatro años de edad. En San Esteban estudia los dos primeros cursos de Artes; para el tercero se matricula ya en la Universidad de Salamanca, donde continuará luego con doce años de estudios de Teología entre 1564 y 1577, es decir, en pleno florecimiento de la llamada Segunda Escolástica. Ledesma no alcanza a asistir a las clases de Vitoria, pero sí a las de sus principales continuadores y discípulos, como Juan de la Peña, Mancio de Corpus Christi, Juan de Guevara, Fray Luis de León, Bartolomé de Medina, Pedro de Aragón y Domingo Báñez, con quien mantendrá una estrecha relación. Integra con propiedad, por tanto, la llamada Escuela de Salamanca en su segundo período y es un digno realizador de los principales méritos de su renovación teológica y filosófica.
Acabados sus estudios de teología fue durante tres años maestro de estudiantes en el convento de San Esteban y es muy probable que, durante estos años, iniciara su labor docente leyendo Artes en ese recinto. Sus primeras actuaciones en la Universidad de Salamanca las realiza supliendo ocasionalmente a Báñez en la cátedra de Durando; más adelante, al tiempo que realizaba su propia labor universitaria, lo volverá a reemplazar numerosas veces en la Cátedra de Prima de Teología, sin duda la más importante de España y, tal vez, de Europa. Se traslada a Segovia a leer teología en el Real Convento de Santa Cruz, donde funcionaba un gimnasio público en el que los dominicos impartían las disciplinas eclesiásticas. Al cabo de dos años marcha a enseñar Teología al Colegio y a la Universidad de Santo Tomás el Real de Ávila. Desde ahí acudió algunas veces a suplir a otros maestros en Salamanca. Establecido en la ciudad del Tormes, en 1596, accede a la cátedra de Santo Tomás en la Universidad Salmantina. Ese año precisamente se publica su monumental obra Sobre la divina perfección, infinitud y grandeza, también conocida como De esse Dei y, como apéndice, su más breve pero agudísimo tratado Sobre la perfección del acto de ser creado.
La labor docente de Ledesma como catedrático de santo Tomás se vio interrumpida por un incidente que habla del ambiente político y académico de ese tiempo. El rey, don Felipe III, había ordenado crear en Salamanca una cátedra de Prima de Teología para los religiosos de la Orden de Santo Domingo. Sin embargo, la cédula real fue interceptada por el presidente de Castilla y por algunos otros del Consejo. En vista de tal injusticia, la Orden Dominicana ordenó a sus miembros el abandono de las cátedras que leían, hasta que se acatara la orden del rey. Domingo Báñez, Pedro de Herrera y Pedro de Ledesma abandonaron en junio de 1599 las cátedras de Prima de Teología, de Escoto y de Santo Tomás, respectivamente. Después de dos años de abandono y de muchos esfuerzos por parte de la Universidad, gracias a la mediación del rey, se consiguió que los ilustres maestros volvieran a sus cátedras.
Pocos meses después, en enero de 1602, Ledesma tomó posesión del cargo de Prior de convento de San Esteban, que regirá hasta enero de 1605. Sin interrumpir su labor universitaria, al decir de los cronistas “dio muy bien a entender que tenía todas las prendas y perfecciones que se pueden pedir en un pastor y prelado santo y sabio”. Durante su mandato, en 1604, muere en Medina su querido y admirado maestro Domingo Báñez. Ese mismo año gana en oposición la cátedra de Durando, en la que enseñará hasta 1608, cuando la deja para hacerse cargo de la cátedra de Vísperas de fundación del Duque de Lerma. Ocupará este puesto hasta su muerte, ocurrida el 9 de septiembre de 1616, cuando contaba con 69 años de edad. Sus restos fueron inhumados en el Convento de San Esteban en la sepultura de Domingo de Soto , junto a la de Francisco de Vitoria. Los cronistas de San Esteban aseguran que “murió lleno de méritos, habiendo sido un religioso observante, compuesto y ejemplar".
PUBLICACIONES DEL PROYECTO DE PENSAMIENTO CLÁSICO ESPAÑOL
17. Pedro de Ledesma, Sobre la perfección del acto de ser creado (1596). Introducción, traducción y notas de Santiago Orrego. Colección de Pensamiento Medieval y Renacentista 17, Eunsa, Pamplona, 2001, 274 pp.
OBRAS DE PEDRO DE LEDESMA
OBRAS PUBLICADAS EN LATÍN
Tractatus de divina perfectione, infinitate et magnitudine, Salamanca, 1596; Nápoles 1694. Se suele citar este libro con el título De esse Dei.
Tractatus de perfectione actus essendi creati. Se publica como anexo del anterior tanto en la edición de Salamanca como en la de Nápoles.
Tractatus de divinae gratiae auxiliis, Salamanca, 1611.
De magno matrimonii sacramento, Salamanca, 1592.
De los Comentarios inéditos a la Prima Secundae de santo Tomás, de Domingo Báñez (Salamanca, 1942), pertenecen en realidad a Ledesma los comentarios a los artículos 4 al 9 de la cuestión 18.
OBRAS PUBLICADAS EN CASTELLANO
Una Suma de moral, publicada en dos partes:
Primera parte de la Suma, en la cual se cifra y suma todo lo que toca y pertenece a los sacramentos, Salamanca, 1598; Hay dos ediciones posteriores –Salamanca, 1615, y Lisboa 1617–, las que van “curiosamente añadidas de todo lo que pertenece al sacramento del matrimonio”.
Segunda parte de la Suma, en la cual se cifra y suma toda la moral y casos de conciencia que no pertenecen a los sacramentos, Salamanca, 1598. También se publicó en Salamanca en 1615 y en Lisboa en 1617, ediciones en las que se añade el Tratado del estado de todos los hombres. En Barcelona, 1616, y Salamanca, 1621, se imprimen conjuntamente las dos partes de esta Suma Moral en dos tomos traducidos al latín.
Doctrina Cristiana. Esta obra, escrita a petición del obispo de Ávila, Pedro Fernández Tremiño, se publicó junto a las actas del sínodo diocesano presidido por él. Más tarde, en 1598, aparece aumentada y añadida a la Primera parte de la suma (moral, de Pedro de Ledesma).
Se pueden encontrar dos relaciones de manuscritos inéditos de Ledesma:
Cuervo, J.: Historiadores del convento de San Esteban de Salamanca, Salamanca 1914, p.770. (Esta enumeración, del maestro Fr. José Barrio, es previa a la invasión napoleónica y a la exclaustración de 1835, en la que se perdieron y estropearon muchos códices).
Beltrán de Heredia, V.: “Los manuscritos de los teólogos de la Escuela de Salamanca”, La Ciencia Tomista 42 (1930), p 347. Es muy probable que queden otros por descubrir.