Somos bacterias


Somos más microbios de lo que pensamos: el número de bacterias en nuestro cuerpo puede llegar a ser diez veces superior al número de células humanas. ¡Se calcula que casi dos kilos del peso de una persona corresponde a los microbios!

La microbiota es el conjunto de microorganismos que se encuentran en el cuerpo en individuos sanos. Hace unos años comenzó un ambicioso proyecto denominado Proyecto Microbioma Humano para conocer las microbios que pueblan nuestro organismo. Se trata de obtener un «mapa» de nuestras bacterias, que algunos ya consideran como nuestro segundo genoma. En este proyecto han colaborado más de doscientos científicos de ochenta instituciones distintas. Se han secuenciado y analizado muestras de 242 personas sanas (129 hombres y 113 mujeres). De cada una de ellas se han tomado muestras al menos tres veces durante veintidós meses, procedentes de dieciocho partes distintas del cuerpo (nueve de distintas zonas de la cavidad oral, cinco de la piel, una de heces y tres de vagina). En total, más de 11 000 muestras. ¿Cuáles han sido las principales conclusiones?

La diversidad de microbios en nuestro organismo es enorme. Se estima que en nuestro cuerpo habitan más de diez mil especies bacterianas diferentes. En general, nuestras comunidades microbianas están compuestas por unos pocos tipos bacterianos muy abundantes y frecuentes, y por muchas bacterias distintas pero representadas en pequeño número. O sea, que aunque la diversidad es enorme, nos llevamos muy bien con pocas bacterias que aparecen mucho en nuestro cuerpo.

No sabemos por qué, pero también el tipo de bacterias es muy variable entre personas. El microbioma es único en cada individuo. Además, la comunidad de bacterias en una persona cambia a lo largo del tiempo, depende de la edad, el sexo, la dieta, el grado de obesidad, la inmunidad, la genética del individuo y de otros factores como el clima o la propia higiene personal. Cuando se compara la microbiota en distintas zonas del cuerpo, se observa que las bacterias de cada parte son muy diferentes. La mayor diversidad microbiana se halla  en el tracto intestinal y en la boca; la piel tiene una diversidad media, y donde menos tipos distintos de bacterias hay es en la vagina, con predominio, curiosamente, de Lactobacillus.

¿Y qué hacen ahí tantas bacterias?, ¿cuál es su función? Nuestra salud depende de nuestras bacterias. Por una parte, nos ayudan en la digestión del alimento, producen vitaminas esenciales que necesitamos y no podemos sintetizar. Además, nos protegen contra la colonización de otros microorganismos que pueden ser patógenos. Desde hace unos años se ha establecido una relación entre la composición de los microbios del intestino y la obesidad: los sujetos obesos presentaron una menor diversidad bacteriana en su intestino que las personas con peso normal. La microbiota puede estar implicada también en el desarrollo de enfermedades autoinmunes como la diabetes, la artritis reumatoide, las alergias e incluso la esclerosis múltiple. Las bacterias no son meros pasajeros que llevamos dentro, sino que tienen un papel fundamental en nuestra salud.