Martín, un proyecto de vida


9 de octubre de 2010

Si yo fuera Martín...

Una mañana cualquiera me asaltó una pregunta: si Martín no es infeliz con su discapacidad, ¿por qué habremos de serlo Juan y yo? E hice el ejercicio mental y emocional de ponerme en el lugar del otro, de vivir en los zapatos de mi propio hijo y preguntarme: si fuera yo la niña con discapacidad, ¿cómo me gustaría que me trataran mis padres? Y esto fue lo que me respondí: “Me gustaría sentir a mis padres tranquilos, felices y cómodos con mi situación de discapacidad; me encantaría tener la certeza de que yo soy parte fundamental de esa felicidad; me alegraría el corazón si me dijeran que me aman como soy y sentir que su amor no depende de mis avances o logros, que no me quieren cambiar, que no me exigen que sea o haga nada diferente a lo que soy y hago”. ¿Somos Juan y yo esos padres? No lo sé, pero tengo la certeza de que nos esforzamos a diario, y mucho, por serlo, por decirle a Martín que nos sentimos orgullosos de él, que nos hace inmensamente felices, que lo amamos tal y como él es, que lo único que esperamos de él es que sea feliz y que nuestras vidas ya no podrían ser sin su presencia. Y le agradecemos por habernos escogido como sus padres porque seguramente él no es el hijo que soñamos, pero sí el que necesitábamos para aprender a ser mejores seres humanos.

http://www.martinunproyectodevida.com/