La amenaza de la corrupción

Andrea Bonilla [Com 11]


Los números tan abultados del sector farmacéutico tienen en ocasiones la contrapartida de la corrupción, que se presenta de múltiples maneras: soborno, pruebas falsificadas, mala gestión en los conflictos de intereses... Algunas prácticas corruptas han llegado incluso a institucionalizarse y las denuncias acaban silenciadas por el miedo o la falta de incentivos para hacerlo. Según la OMS, “entre el 10% y el 25% del gasto público en concepto de compras (incluidos los productos farmacéuticos) se pierde a causa de la corrupción”. La institución también sostiene que, en los países desarrollados, la corrupción en la asistencia sanitaria supone para cada gobierno un gasto aproximado de 19.000 millones de euros. Un problema que se ha extendido estructural y geográficamente en los últimos años es la falsificación de fármacos. Una información de El Mundo señalaba que en 2009 se registraron 1.693 casos de perjuicios ocasionados por medicamentos falsos, lo cual supone un incremento del 7% sobre los casos del año anterior. De acuerdo con la OMS, la única forma de aminorar la corrupción en la industria es el fomento de la transparencia, la integridad institucional y el liderazgo moral.