Energías renovables: postre o plato único

Hugo Lucas, Director for Policy Advisory Services and Capacity Building.


Inicialmente la finalidad de la existencia de cualquier animal, y por ende del ser humano, es la supervivencia. Para su supervivencia, un individuo necesita alimentos, agua y energía que le permita cocinar esos alimentos así como protegerse del frío y del calor, de ahí la importancia del dominio del fuego durante el Paleolítico. Por lo expuesto, la seguridad de suministro debería ser un pilar fundamental de cualquier política energética. En su inmensa mayoría las renovables son recursos autóctonos que incrementan la seguridad de suministro.

En la sociedad actual, con la especialización del trabajo, los ciudadanos adquieren alimentos y servicios energéticos a cambio de dinero. Además la energía es parte del coste en la fabricación de cualquier bien o prestación de un servicio. Por lo tanto, disponer de una energía barata es fundamental para un desarrollo económico. Las energías renovables en el largo plazo aseguran un desarrollo económico sostenible. El desarrollo sostenible busca un equilibrio entre aspectos medioambientales, sociales y económicos. Las energías renovables tienen un impacto medioambiental mucho menor que las convencionales, generan empleo local de calidad, pero en el corto plazo tienen un sobrecoste respecto a las convencionales.

¿Por qué no se han desarrollado las tecnologías renovables en los últimos años de la misma manera que internet, que hace unos años era lento y caro o que la telefonía móvil, que igualmente ha reducido tarifas y tamaño del terminal, aumentando al mismo tiempo exponencialmente las prestaciones? Sencillamente porque internet o la telefonía móvil suministraba un nuevo servicio. Las energías renovables no proporcionan un nuevo servicio, es más, de manera general en los países más desarrollados, el suministro de electricidad, calor y carburantes con tecnologías convencionales y recursos fósiles es de alta calidad y de media tiene un coste inferior que las energías renovables. Por lo tanto el principal objetivo de las energías renovables debe ser la reducción de su coste.

Entre otras muchas publicaciones, el reciente Informe Especial sobre Energías Renovables del Panel Intergubernamental de Cambio Climático muestra claramente cómo las políticas de apoyo a las energías renovables han conseguido un descenso prolongado y sostenido del coste de generación de estas tecnologías. Si a esto le sumamos que los recursos fósiles son finitos y tenderán a aumentar su precio y que los recursos renovables son gratuitos (sol, viento, lluvia), las renovables son la principal opción para asegurar un suministro barato, y sostenible, de energía en el medio y largo plazo y deberán ser las principales fuentes de suministro en 2050, lo cual sólo será posible con objetivos intermedios realistas, pero ambiciosos y la implementación de políticas de promoción para su consecución.