Cinco siglos de enfrentamientos


1487. El portugués Bartolomé Díaz alcanza el extremo meridional de África. Lo llama Cabo de las Tormentas por el mal tiempo, pero el rey Juan II propone después rebautizarlo como Cabo de Buena Esperanza. El finisterre africano pasa a formar parte de la ruta europea hacia Oriente.

1652. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales establece un pequeño asentamiento en el Cabo de Buena Esperanza. Durante los siglos XVII y XVIII, la colonia holandesa se extiende lentamente. Hay algunas guerras con los pueblos de la tribu xhosa por la ocupación de la tierra.

1797. Gran Bretaña ocupa la región y se apropia de la colonia del Cabo de Buena Esperanza en 1806.

1833. Inglaterra declara la abolición de la esclavitud en todas sus colonias

1880-1881. Primera Guerra Bóer, que enfrenta a holandeses y británicos. Los primeros resisten con éxito el asedio de los segundos. Los bóers son los colonos holandeses, también llamados afrikaners. Su lengua es el afrikáans, emparentado con el holandés.

1867. Se descubren yacimientos de diamantes que animan el crecimiento de la economía y de la inmigración. En 1887 aparece en la cordillera de Witwatersrand el mayor filón de oro del mundo. Se cuenta que Paul Kruger, uno de los líderes de la resistencia bóer, se dirigió a los ingleses atraídos por el oro con unas palabras que acabaron resultando proféticas: «En lugar de regocijaros, haríais mejor en llorar, pues este oro será causa de un baño de sangre en nuestro país».

1889-1902. Segunda Guerra Bóer. Los británicos derrotan a los holandeses. El Tratado de Vereeniging declara la soberanía británica sobre todas las repúblicas sudafricanas. Una de las primeras disposiciones que se adoptan establece que los negros no pueden votar.

1910. Se crea la Unión Sudafricana a partir de las colonias del Cabo, Natal, Transvaal y Río Orange.

1934. Se crea el Partido Unificado, que busca la reconciliación de los afrikáners con los blancos angloparlantes. La coalición se rompe en 1939, al estallar la Segunda Guerra Mundial: Sudáfrica forma parte del bloque aliado, pero un sector del Partido Radical (de origen bóer) simpatiza con la Alemania nazi.

1948. El Partido Nacional llega al poder y pone en marcha el régimen del apartheid (que en afrikáans significa ‘separación’). Se promulgan decenas de leyes, decretos y disposiciones que marginan a los negros hasta extremos degradantes. Por ejemplo, se considera legal que un blanco gane más que un negro por el mismo trabajo. O se limita la educación de los negros para que nunca alcancen el nivel de los blancos. Se establecen asentamientos separados en todas las ciudades de cierta importancia.

1960. Durante un manifestación contra el apartheid celebrada el 21 de marzo en Shaperville, la policía carga contra una multitud negra y mata a 69 personas. Sudáfrica se independiza de Gran Bretaña, pero sigue siendo perteneciendo a la Commonwealth.

1961. El 31 de mayo se proclama la República de Sudáfrica después de que un número creciente de países de todo el mundo hubiese condenado la práctica del apartheid. Las críticas de la comunidad internacional arrecian con la independencia: muchos estados rompen relaciones diplomáticas y comerciales con Sudáfrica. El país es excluido de los Juegos Olímpicos y de los campeonatos mundiales de fútbol y de rugby. Mientras tanto, se consolidad en el interior distintos movimientos anti-apartheid. El más pujante es el Congreso Nacional Africano (CNA), creado en 1912 en la localidad de Bloemfontein, y declarado ilegal tras lo ocurrido en Shaperville. Sus promotores ponen en marcha campañas de resistencia, huelgas, marchas y protestas que son duramente reprimidas por el Gobierno.

1963. Nelson Mandela, uno de los líderes del CNA, es detenido en junio. Se le juzga un año después en Rivonia y lo condenan a cadena perpetua por “traición”. Ingresa en la prisión de Robben Island.

1985. Mandela se reúne en secreto con el ministro de Justicia, Kobie Coetsee. Ambos son conscientes de que el país necesita un cambio. El presidente, Pieter W. Botha, promueve otros encuentros, y él mismo conversa con Mandela en varias ocasiones.

1990. El 11 de febrero, Nelson Mandela es puesto en libertad. El gobierno presidido por Frederik De Klerk abre oficialmente un proceso de negociación con el CNA. Se suspenden las leyes que discriminaban a los negros.

1993. Los extremistas blancos del Afrikaner Volksfront y los extremistas negros de Inkhata tratan de boicotear la transición sudafricana. Son meses de crímenes, atentados y tensión. “Aquellos días de 1993 fueron verdaderamente críticos –diría después el arzobispo anglicano Desmond Tutu–. Lo que sé con seguridad es que, si Mandela no hubiera estado presente, el país se habría desgarrado”.

1994. Se celebran las primeras elecciones democráticas en el país. El CNA obtiene dos tercios de los votos nacionales y casi el 89% del voto negro. Mandela resulta elegido presidente y toma posesión el 10 de mayo.