Joseluís González

Dos veces cuento

Scrabble

Al volver de unas cortas vacaciones, en las que a punto estuvo de abandonar el negocio, con pérdidas, del juego de mesa que un arquitecto amigo suyo había creado –formar palabras como un crucigrama donde las letras puntúan según su frecuencia en el idioma–, James Brunot se encontró aquel día de 1952 con la sorpresa de que había recibido un aluvión de pedidos. En ese primer trimestre pasaron de fabricar dieciocho unidades diarias, dieciocho cajas de “Scrabble”, a mil.

También esta pareja del cuento de la donostiarra Luisa Etxenike tiene –sufre– una sorpresa y cruza unas cuantas palabras. Evidentemente, como usted habrá leído, no hablan ni de americanas ni de chaquetas, sino de amor y también de pérdida de crédito en el amor, del déficit de la confianza y de los números rojos del querer. Se retratan: una de las voces, la que sabe distinguir blazer, domina y pretende someter a la otra persona, se sube al peldaño de su cultura más alta, al escalón de su poder adquisitivo mayor, y caldea con la temperatura de su soberbia y los latigazos de sus frases y su lenguaje de reproches a quien hizo a solas y sin consultar la compra.

A mí me parece un microrrelato rompedor, inquieto, hondo, y conforme lo releo le cambio las voces y los personajes, no sólo un hombre y una mujer, sino dos hermanas, dos compañeras de piso, dos amigos que agrietan su relación, dos seres cercanamente humanos, dos criaturas humanamente cercanas, como podríamos ser, por ejemplo, usted y yo. 

 

Scrabble

—La he utilizado para comprarme esta chaqueta.

—¿Qué chaqueta?

—¿Cómo que qué chaqueta?

—Sí, ¿qué chaqueta?

—La que llevo puesta.

—Eso no es una chaqueta.

—¿Cómo que no es una chaqueta?

—Eso es una americana. O una blazer.

—Yo siempre he dicho chaqueta.

—Pues has dicho siempre mal.

—Qué más dará.

—Da. Y ahora contéstame, ¿para qué has cogido mi tarjeta de crédito?

—Ya te he dicho que para comprarme esta americana de los cojones.

—¿Y en esa mierda de chaqueta te has gastado casi sesenta mil pesetas?

 

Luisa Etxenique

Ejercicios de duelo, Vitoria, Bassarai, 2001, pp. 53-55.