Pablo Blanco

Cátedra abierta

La esperanza en tiempos de crisis

El cardenal Gerhard Müller es un alemán de Maguncia, catedrático de Teología en Múnich y Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Durante muchos años pasó sus vacaciones impartiendo clases en el seminario de Cuzco (Perú). De esos tiempos procede su amistad con Gustavo Gutiérrez, teólogo de la liberación hoy en buenas relaciones con la Jerarquía. En aquellas conversaciones coincidieron en que, en el centro de esa teología no está sin más el pobre, sino Jesús, que se hizo pobre.

Recientemente, el director de la Biblioteca de Autores Cristianos, Carlos Granados, ha entrevistado al cardenal Müller sobre la situación de la Iglesia y del mundo, entre otros temas. El resultado se titula Informe sobre la esperanza, un libro que ofrece una perspectiva positiva del planeta pese a la crisis global (económica, ecológica, humana, moral, política…) que sufrimos.

La entrevista parte de una pregunta inquietante pero reiterada por muchas personas: «¿Cómo arrojar a la existencia a un niño —me decía un amigo algo filósofo— en este mundo cruel?». En un análisis lúcido y cerebral, propio del pensamiento alemán, el cardenal se centra en los problemas actuales; se muestra crítico y combativo, nada de palabras bonitas y manoseadas. «¿Qué podemos esperar de Cristo?, ¿qué podemos esperar de la Iglesia?, ¿y de la familia y de la sociedad?».

Frente al miedo, el anterior obispo de Ratisbona propone la esperanza como un fundamento que huye de toda utopía. Hay desánimo, por ejemplo, ante «el egoísmo que se impone una y otra vez en la política y en la economía» o en «la falta de voluntad para tener hijos». Por el contrario, existen muchos hombres y mujeres «que se esfuerzan por trabajar por el bien común o, siguiendo con el ejemplo anterior, vemos aún muchas parejas jóvenes, valientes y firmes, que quieren tener hijos» y que se preocupan responsablemente por ellos.

Cristo, la Iglesia, la familia, la sociedad: el orden de su exposición es claro y reflexivo al mismo tiempo. «Cristo es el fundamento de la esperanza cristiana: haciéndose hombre, ha asumido todo lo humano y lo ha transformado». Por tanto, la referencia ineludible que propone Gerhard Müller en las últimas páginas de este libro-entrevista es la misma que el Papa Francisco: la misericordia. Sin embargo, lanza también un aviso para navegantes: «Sería un grave error comprender el actual Año de la Misericordia como unas “rebajas de ocasión”, como una especie de abaratamiento en la exigencia de los sacramentos, de la vida cristiana, del Decálogo, de los Mandamientos, de las Bienaventuranzas». Solo la verdad nos hace libres. Por eso rechaza «un cristianismo light que, en el fondo, a nadie interesa».

Es un programa exigente y hermoso, que ofrece además una interesante clave de lectura: «¿Qué sería un amor sin verdad? Sería un puro sentimiento pasajero, un afecto falso, quizá muy intenso pero estéril, y que causa una gran insatisfacción». A lo que añade: «¿Qué sería una verdad sin amor? Una afirmación árida que nunca tocaría mi vida ni mi corazón, que no se ganaría mi afecto».

Tal vez la fórmula encarnada por Francisco sea un buen ejemplo de esta propuesta. Por eso resulta interesante leer este libro sobre una esperanza orientadora y llena de futuro.

 

Pablo Blanco Sarto [Filg 89 PhD 97 Teo 03 PhD 05] es profesor agregado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra.