Joseluís González

Dos veces cuento

Último cuento

Gracias al Prof. David Lagmanovich he podido conocer recientemente la obra de su compatriota Juan Carlos“Cachi”García Reig, que tuvo una existencia breve y además admirable. Nació, vivió y murió en Mar de Plata (1960-1999).  Este autor argentino y gestor cultural dejó publicados dos libros de narrativa breve: Bacará (1983) y Los días de miércoles (1986), al que pertenece esta excelente pieza,  que irradió su conocimiento años después, cuando se difundió mejor. Su albacea literario es Gustavo Bombini.
La pieza reproducida en esta página gana a medida que se va leyendo, como comprobará usted.  Y cuanto más piense en estas líneas dialogadas, más aristas de escritura perfecta podrá percibir: cómo el microrrelato pide prestados moldes a géneros periodísticos, cómo protagonista y autor se identifican y cambian pasaportes en las aduanas de la ficción, cómo las fronteras de la narración marcan límites para que quienes leemos continuemos con la acción y sus tejidos, cómo se desprende de su máscara ese personaje universal y pícaro que a todos llega o llegará, cómo sorprende ese personaje en ocasiones trivial, cómo lo metaliterario —la Literatura dentro de la  propia Literatura, y la reflexión sobre la creación y los proyectos— logra ser un factor de vida más allá de lo ficticio, cómo la palabra final está elegida certeramente para hacer de cerradura de las demás palabras, cómo el tiempo de la narración coincide tal vez con el de la lectura pero cómo la lectura resucita el arte con cada persona que reemprenda lo que parecía ser último y definitivo. Lea ahora —por fin— lo que de verdad merece la pena.

 

—En sus cuentos breves el tema de la muerte suele aparecer con cierta frecuencia, ¿a qué se debe?
—No es un tema privativo de mis cuentos, habrá notado que en la vida cotidiana también suele aparecer con cierta frecuencia
—¿No teme jugar con la muerte?
—Soy un escritor temerario.
—¿Qué está escribiendo ahora?
—Un cuento trivial: el escritor que dialoga con la Muerte y la muy pícara lo sorprende en la mitad de una palabra.
—¿Cuál palabra?
—No lo sé, pero seguramente le va a faltar la última sílaba y el cuento quedará inconclu
 

Juan Carlos García Reig