Mañana nunca hablamos
Eduardo Halfón. Pretextos, 2011
Los recuerdos de infancia de un muchacho centroamericano de los años setenta pueden resultar más o menos lejanos, de acuerdo con la curiosidad de cada quien. Sin embargo, este libro del guatemalteco Eduardo Halfón tiene la suficiente calidad como para atraer la atención de cualquier buen lector.
Diez episodios de la vida del escritor, nacido en una familia acomodada de origen judío; el gran terremoto de 1976, la experiencia de un tumor cerebral o unas sesiones adivinatorias con los restos de un café, son algunas de las vivencias que el autor invoca con rara expresividad y estilo contenido. El modo con que se divisa esa frontera impuesta por los adultos –eso de lo que nunca se habla–, es el hilo común que engarza todos los capítulos del libro. ¿Memorias de infancia o volumen de cuentos? Al lector común esta cuestión le importará relativamente poco. Lo que de verdad interesa es señalar la alta calidad de su escritura .
Javier de Navascués