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  • Universidad de Navarra: el mejor lugar para crecer

    Texto Redacción NT / Fotografía Manuel Castells

    El rector abrió el curso 2015-16 con un deseo: conseguir que Pamplona sea un destino atractivo para estudiantes y profesores de múltiples culturas.


    Convertir navarra en una de las regiones europeas de mayor calidad en el ámbito universitario. Esta fue la aspiración que formuló el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero, ante las principales autoridades de la Comunidad foral: la presidenta del Gobierno, Uxue Barkos; la presidenta del Parlamento, Ainhoa Aznárez; la delegada del Gobierno, Carmen Alba; el consejero de Educación, José Luis Mendoza; y el rector de la Universidad Pública de Navarra, Alfonso Carlosena, entre otros. 

    ¿Cómo conseguir que Pamplona sea cada vez más conocida como ciudad universitaria atractiva para estudiantes y profesores de diversos países y culturas? Con una gran apuesta. «Ha llegado el momento de que la Universidad de Navarra y la UPNA sumemos fuerzas, emprendamos juntos nuevos proyectos —también en colaboración con el centro asociado de la UNED en Pamplona—», afirmó Sánchez-Tabernero con motivo de la apertura del nuevo curso académico. 

    El rector subrayó que la Universidad es un lugar para soñar, para trabajar con coraje, para vivir con magnanimidad: «En nuestro entorno siempre detectamos problemas sociales —la pobreza, el desempleo y ahora de modo más acuciante el drama de la inmigración— que reclaman una respuesta activa y solidaria».

    Sánchez-Tabernero habló de los fines prioritarios de toda universidad
    —docencia, investigación y transferencia de servicios—, pero también definió como «clave» la innovación: «Cambiar es complicado, pero necesario. Y uno de los modos más eficaces de impulsar la innovación consiste en mostrar los efectos devastadores de la resistencia al cambio». 

    En este sentido, destacó tres requisitos para que una organización pueda promover con eficacia el cambio estratégico: «Que tenga una misión clara y estimulante; que cuente con profesionales comprometidos con ese proyecto; y que exista una cultura interna de libertad y atrevimiento».

    En la Universidad, como apuntó, no hay espacio para el conformismo o la rutina: «Cada día debemos plantearnos qué más podemos hacer para que la Universidad de Navarra sea uno de los mejores lugares del mundo para estudiar, para formarse, para crecer humana y profesionalmente».

    La nueva cultura participativa 

    Durante el acto académico el profesor de la Facultad de Comunicación José Javier Sánchez Aranda subió al ambón para analizar el creciente papel de las emociones en la comunicación social. Según expuso, frente a la consideración tradicional del Periodismo, donde objetividad era sinónimo de calidad, los medios audiovisuales incorporaron elementos emotivos que dieron lugar al «fenómeno fan». Pero han sido los nuevos medios los que han potenciado aún más el factor emocional en la comunicación: «Internet es el reino de los fans».

    Sánchez Aranda alertó de los efectos negativos y perversos que puede llevar consigo la apelación a las emociones y puso de manifiesto la necesidad de educar a los jóvenes en el uso de los nuevos medios de comunicación: «La nueva cultura participativa debería incluirse en el currículo formativo de todos los escolares, no solo para que sepan hacer buen uso de los medios sino para que sean generadores de contenidos útiles y puedan aportar algo valioso». 

    El profesor y director del máster de Investigación en Comunicación añadió que es en el ámbito de la familia donde comienza esta educación y que en ese entorno se está forjando el futuro de la sociedad: «Deben ser los padres los primeros interesados en enseñar a sus hijos cómo deben actuar en esta especial cultura participativa».

     

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