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  • Formación y empleo como objetivos

    Texto Alberto Bonilla [Com 12] Fotografía Manuel Castells [Com 87]

    La Universidad de Navarra inicia un nuevo curso académico. Entre sus prioridades, fortalecer la iniciación al empleo de los graduados y concluir las obras del Museo de Arte.


    “La mejor formación posible, unida a la investigación, es uno de los principales cometidos de la Universidad de Navarra”. Así lo afirmó el rector Alfonso Sánchez-Tabernero, durante el acto de apertura del curso académico 2013-2014. 

    La Universidad de Navarra no es ajena a la actual situación del mercado laboral y, por ello, el rector recalcó que “esta institución siente la responsabilidad de aportar lo que esté en su mano para aliviar el problema. Tenemos que esforzarnos en dos direcciones: en primer lugar, seguir trabajando para potenciar la empleabilidad de nuestros graduados; en segundo término, incrementar el número de empleos que surgen en el entorno de la Universidad promoviendo nuevas spin-off y favoreciendo iniciativas impulsadas por emprendedores formados en la Universidad de Navarra”.

    Para alcanzar estas metas, el rector, Alfonso Sánchez-Tabernero, destacó la importancia de una buena formación ya que esta “tiende a hacer a las personas más creativas, más innovadoras, más solidarias y más capaces de entenderse con los demás”. 

    Novedades del nuevo curso. El nuevo curso cuenta con varias novedades y asume grandes retos como la finalización de las obras del Museo de la Universidad de Navarra, que se pretende que sea “el eje de la vida cultural del campus y una puerta de entrada a la Universidad para los ciudadanos de Navarra”. También el traslado a Pamplona del primer curso del grado de Management Assistant, impartido en ISSA; el doble grado de Filosofía y Derecho; el Governance and Leadership Program como itinerario internacional del grado en Económicas; los nuevos programas internacionales de Arquitectura, Medicina y Enfermería; y el itinerario en Gestión cultural del grado en Humanidades.

    Trabajo realizado. El rector también quiso centrarse en el cumplimiento de los objetivos planteados en el curso pasado, que giraban en torno a impulsar la investigación; potenciar la dimensión internacional; y consolidar la oferta de posgrado. “En el primer objetivo hemos podido progresar pese a que nos afecta –como a todos– la incertidumbre económica de nuestro entorno”. 

    De esta forma, destacó el inicio de las actividades del centro de investigación en Nutrición, el refuerzo de la plantilla del ICS con jóvenes investigadores de entidades de prestigio o el nombramiento del Dr. Jesús San Miguel como director de Medicina Clínica y Traslacional de la Universidad. “En el camino hacia una Universidad más internacional –subrayó el rector– contamos ya con un 15 por ciento de alumnos extranjeros y todos los centros han elaborado sus planes de internacionalización”.

    “Persona, libertad, don”. La apertura se inició con una celebración eucarística presidida por el Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez. Tras el desfile académico de doctores, el acto comenzó con la intervención del secretario general, Gonzalo Robles, que resumió los datos de investigación y docencia más relevantes de la Memoria Académica del curso 2012-2013. 

    A continuación, el catedrático de Metafísica Ángel Luis González impartió la lección inaugural, titulada “Persona, libertad, don”. En su lección el profesor González disertó sobre la capacidad de todo ser humano para la donación como forma pura de la libertad de cada persona. “El don, asunto interdisciplinar,
    ha alcanzado en los últimos 25-30 años un tratamiento mayúsculo en el terreno de la Sociología, Filosofía, Psicología, Economía, Teología, la ética en general, la ética del cuidado y otras éticas aplicadas”, aseguró. 

    Asimismo, subrayó algunos puntos de un marco teórico referentes al don y al acto de donar, las múltiples formas de altruismo y generosidad que permiten superar la sociedad de los individuos, la inserción de la gratuidad en la esfera pública, los multiformes modos de solidaridad que comparecen cada vez más ampliamente. 

    Concluyó que “la persona es más que su querer, y la libertad personal siempre se guarda o queda en reserva, puesto que trasciende las manifestaciones humanas y, de esa manera, de nuevo libremente, podrá sancionar sus decisiones anteriores o podrá cambiarlas –mejorándolas
    o empeorándolas–”.