La historia se repite treinta años después

—Madre e hija. Samira Sadeq [10] trabaja en un despacho de abogados de San Sebastián y Maite Ganzaráin, en el Servicio de Rehabilitación de Vivienda del Gobierno Vasco [81].

Octubre de 1978. En Madrid, las Cortes españolas aprobaban la Constitución. En Roma, el cardenal Karol Wojtyła era elegido Papa con el nombre de Juan Pablo II. Época de cambios, también para Maite Ganzaraín [81], que tras su paso por el prácticamente recién estrenado BUP y COU, ponía un pie en ISSA para iniciar sus estudios universitarios.

En 2007, el año que se lanzan Windows Vista, Google Earth y la Play Station 3, Samira Sadeq [10] acudía a una Jornada de Puertas Abiertas de ISSA: quería conocer mejor la carrera que había estudiado su madre. A punto de terminar 2º de Bachillerato —el COU ya era historia —, Samira reconoce que estaba muy perdida.

Veintinueve años separan estos dos momentos. Sus protagonistas recuerdan juntas su paso por «el palacete».

 

Tu primer día de clase...

M. Tengo el recuerdo clavado. Me impactó el hall. Éramos unas veintitrés en clase. Había un grupo grande de Pamplona, de Vitoria... y nos llevábamos muy bien.

S. Mucha gente nueva, y no solo de San Sebastián o de Vitoria y Pamplona, también de Cataluña o El Salvador. Ya empezaba a haber chicos en clase.


¿Por qué estudiaste en ISSA?

M. Tenía claro que quería hacer Secretariado. Me recomendaron ISSA porque era una institución muy buena.

S. No tenía ni idea de qué hacer hasta

que vine a conocer ISSA. Y me decidí.

¿Tus asignaturas preferidas?

M. «Taqui» (taquigrafía) sin duda. Con Mari Carmen Aguado lo pasábamos fenomenal.

S. Formación en Competencias Profesionales, de Idoia Lasa. Contabilidad y Derecho, también las pillé con ganas.

¿Y las que más te han servido?

M. En aquella época, sin ordenadores, nos vino muy bien la Mecanografía. También lo que aprendí de Economía y Contabilidad.

S. Informática y Competencias Profesionales. Recuerdo que la profesora solía decir que «te contratan por tus conocimientos y prescinden de ti por tus actitudes». Estoy comprobando que es así, que te valoran por lo que sabes, pero quienes te contratan le dan más importancia al factor humano, al don de gentes y al trabajo en equipo.


¿Cuál ha sido tu trayectoria laboral?

M. Tengo un largo recorrido. Después de unas prácticas en la Delegación de Comercio, oposité y empecé a trabajar como secretaria del director del Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco. Ahora, tras pasar por la Escuela de Formación Agraria, Fraisoro y Osalan (Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales), he vuelto a Vivienda, en la Delegación de San Sebastián.

S. Tuve mucha suerte. El lunes siguiente a mi último examen comencé las prácticas; y antes de terminarlas, ya me reservaron un puesto en un despacho de abogados en el parque empresarial Zuatzu. Aquí llevo más de tres años y estoy muy contenta.


¿Ha cambiado mucho la carrera?

M. Sí, mucho. Las asignaturas son diferentes y también ha cambiado el mundo empresarial. Los de mi generación tuvimos que ponernos al día como pudimos para utilizar las nuevas tecnologías.

S. Con respecto a mi madre sí. Mi herramienta de trabajo es el ordenador. En cambio ella hablaba mucho de «Taqui», y yo de eso no sé nada. También han cambiado nuestras funciones, cada vez más variadas. Ahora en ISSA nos dan una visión global de toda la empresa y nos preparan muy bien para trabajar en cualquier sector.