• Campus
  • Concepción Naval: «Queremos abrir diálogos fecundos y preparar a los educadores y psicólogos del futuro»

    Texto Redacción NT - Fotografía Manuel Castells [Com 87]

    La Universidad aprobó en otoño de 2013 la creación de la Facultad de Educación y Psicología. Apoyada en las más de cuatro décadas de experiencia de la sección de Ciencias de la Educación, esta nueva Facultad promete convertirse en un referente intelectual y académico capaz de formar a las actuales generaciones de educadores  y psicólogos. Así nos lo cuenta su decana, la catedrática Concepción Naval [PhD Edu 89].


    ¿Qué ha motivado la creación de la Facultad de Educación y Psicología?
    Hay claras razones de fondo. El crecimiento de la Facultad de Filosofía y Letras en los últimos años —con más de veinticuatro programas diferentes—, junto con el nuevo grado en Psicología, hacía aconsejable redimensionar su naturaleza.

    El grado en Psicología que comenzará a impartirse en septiembre de este año 2014 ha acelerado el proceso...
    La inserción en el área de Ciencias Sociales de este grado, en estudio desde 2009, puso de manifiesto la necesidad de dotar al área de Educación de una estructura organizativa específica. La Facultad de Filosofía y Letras, a cuyo decanato agradezco su magnífica labor en los trabajos preparatorios del nuevo centro —así como la hospitalidad que siempre ha mostrado hacia los estudios de Educación—, se habría situado en un volumen considerable de alumnos con perfiles académicos muy variados. No cabe duda de que esta decisión facilitará la tarea docente e investigadora del profesorado, y garantizará una adecuada atención a los alumnos, que es parte esencial de nuestro quehacer.

    La misión de la Universidad centra la mirada en el desarrollo de la sociedad de la que forma parte. ¿Cómo hace suya esa vocación de servicio la nueva Facultad?
    La Facultad, como la Universidad, estará atenta a lo que preocupa a la sociedad y procurará revertir en ella el trabajo docente, investigador y asistencial. Con una sólida fundamentación epistemológica y aplicada, y diferentes líneas de investigación, nos proponemos seguir impulsando nuevos proyectos. Contamos para ello con la colaboración del Instituto Cultura y Sociedad, la Clínica Universidad de Navarra e IESE Business School, sin descuidar todo lo que se viene haciendo desde hace años, que es mucho y valioso. Aspiramos a conseguir que la formación que se deriva de la oferta académica responda a las demandas de la sociedad, nacional e internacional.

    ¿Cuáles son los retos que se plantea la nueva Facultad?
    Afrontamos varios desafíos. En primer lugar, incrementar la calidad docente de los estudios. En segundo lugar, fomentar una investigación de vanguardia. Por otra parte, la internacionalización es un factor clave para la inserción laboral de nuestros graduados y requiere estrechar lazos con universidades y centros de investigación de primera línea. Entre nuestros objetivos, se encuentra el aumento de estudiantes internacionales, lo que conlleva que progresivamente el bilingüismo sea una realidad mayor. Con respecto al grado en Psicología, al apoyarse sobre una sólida base en neurociencias y una adecuada formación filosófica, uno de los objetivos inmediatos es la estrecha colaboración con las líneas de investigación del Instituto Cultura y Sociedad, especialmente «Mente-cerebro» y «Cultura emocional e identidad». A corto plazo, otro de los retos consiste en asegurar una adecuada preparación, específicamente psicológica, que permita especializarse en Psicología clínica —previa realización del máster en Psicología General y Sanitaria—, Psicología educativa, de empresa, social o de comunicación.

    La primera tesis doctoral en el campo educativo la defendió José Luis González-Simancas en 1972, bajo la dirección del profesor Emilio Redondo. ¿Cómo ha evolucionado la investigación desde entonces?
    Desde 1972, en el marco de diversos proyectos de investigación, tanto nacional como internacional, se defienden cuatro tesis doctorales de promedio al año. Figuras reseñables como Emilio Redondo, José Luis González-Simancas, Francisco Altarejos, Víctor García Hoz, José Luis García Garrido o Gonzalo Vázquez, entre otros nombres, han alimentado la vida intelectual de la Universidad y sembrando en su campus reflexión, sabiduría y buen hacer educativo. Ellos colaboraron en la formación de generaciones enteras de educadores, hoy repartidos por el mundo. Desde entonces, quienes forman parte de esta Facultad siguen contribuyendo a consolidar ese saber fecundo de las próximas generaciones. La amplitud de publicaciones es una nítida manifestación de esa madurez. Por otra parte, las casi doscientas tesis doctorales defendidas en el departamento de Educación son un buen aval del quehacer investigador de la nueva Facultad y sólido fundamento para este nuevo proyecto. También lo es el nacimiento en 2001 de la revista Estudios sobre educación; sus artículos se indexan en importantes bases de datos, en particular en el Social Science Citation Index de Thomson-ISI. Queremos ser un referente intelectual y académico de primer orden, capaz de abrir diálogos fecundos y preparar a los educadores y psicólogos del futuro.

     

    Leer el texto completo en pdf