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  • Alumni Weekend: regreso al futuro

    Texto Ana Eva Fraile [Com 99]Fotografía Manuel Castells [Com 87] , Cristhian Mestre [Com 04] y Luis Álvarez Atarés [Com 03]

    Mil antiguos alumnos de 57 promociones de todas las facultades activaron la máquina del tiempo el 25 de octubre. Algunos retrocedieron cinco años. Otros, hasta cincuenta. El viaje mereció la pena. Al bajar del «DeLorean» de Alumni pudieron «re-conocer» su campus y descubrir hacia dónde se dirige la Universidad.


    «Bajé al campus a las nueve de la mañana y paseé por los sitios donde permanecí cinco años hace aproximadamente cuarenta. Vi a los chavales que salían de las Torres de Belagua y me pareció ser uno de ellos. Sentí ganas de acercarme para hablar del próximo examen. Me emocioné especialmente al llegar al punto del aparcamiento de Bibliotecas donde me despedí de mis padres en 1974 para empezar mi carrera universitaria —soy de Barcelona y entonces acababa de cumplir 17—. Desde la distancia temporal, agradecí de todo corazón a Dios y mis padres por la oportunidad que me brindaron». El 25 de octubre Ramón Vallbona (Der 79) quiso reencontrarse en soledad con su alma mater.Después volvió a sumergirse en la nostalgia, pero lo hizo rodeado de buenos compañeros con los que asegura haber compartido quizás los años más felices de su vida: «Una etapa en los que nos parecía que todo era posible en este mundo y en los que la amistad no tenía matices». Para Ramón, y cerca de mil personas más, había comenzado el Alumni Weekend 2014.

    Todo estaba listo. Los programas de actos de cada facultad, una sesión conjunta en el auditorio del nuevo Museo presidida por el rector,  Alfonso Sánchez-Tabernero (Com 84 PhD 88), y una multitudinaria comida en el Edificio Amigos. Un año más, la oficina Alumni se volcó en los preparativos de la gran cita anual de los antiguos alumnos de la Universidad que cumplen quinquenio. El evento reunió a 57 promociones. Adela María Ederra (Med 69) y su marido, Frank Johnson (Med 69), pertenecen a una de las más veteranas. Viven en Estados Unidos y les resulta más difícil mantener el contacto con sus antiguos amigos. Por eso no dejaron pasar esta oportunidad para conmemorar sus cuarenta y cinco años de graduación: «Esta celebración hizo posible reanudar viejos lazos de amistad; disfrutamos mucho recordando aquellos tiempos», comenta Adela.

    Alejandra Tramullas (Far 94) acudió con la familia al completo: «Tuve ocasión de refrescar mis dobles objetivos personales y profesionales, y experimenté el inmenso orgullo de enseñar mi campus a mi marido y mi hijo, que se quedaron encantados». La Universidad ha crecido mucho desde que Ramón, Adela, Frank y Alejandra se graduaron. Se han levantado nuevos edificios, se han puesto en marcha nuevas titulaciones, se han inaugurado nuevas sedes nacionales e internacionales. Álvaro Garrido (Com 94) se mostró ilusionado al comprobar que el presente y el futuro de la institución «está muy bien enfocado» y lanzó un llamamiento para seguir formando parte de él: «¡Contad con todos nosotros para construirlo!»

    Fantástico. Entrañable. Emocionante. Inolvidable. Perfecto. Son los adjetivos más repetidos entre los asistentes para describir el fin de semana en el que regresaron «a su otra casa». Durante unas horas el tiempo se detuvo. Tras el bombardeo de anécdotas, cuando el reloj echó a andar de nuevo, muchos antiguos alumnos sintieron ganas de acelerar su curso: que los próximos años pasen rápido para repetir este viaje al recuerdo.