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- Fue también el primer presidente de la Agrupación de Graduados | |||
Fernando López Jacoiste, primer alumno de la Universidad de Navarra y primer presidente de su Agrupación de Graduados (Alumni Navarrenses), falleció el día 11 de junio en la Clínica Universitaria después de una larga enfermedad. Había nacido en Ochagavía el 30 mayo de 1933 y era el sexto de ocho hermanos. Después de vivir unos años en Bilbao por el traslado de su padre como notario de Getxo, al fallecer éste, la familia se instaló en Pamplona. Movido por la tradición jurista, Fernando López se matriculó por libre en la Facultad de Derecho de Zaragoza en el año académico 1951-52. Superado con éxito el primer curso, dispuesto a disfrutar del verano en Ochagavía, el 17 de julio de 1952 llegó el profesor Ismael Sánchez Bella al domicilio familiar de la calle Amaya con la noticia de que en el otoño comenzaría Derecho en el Estudio General de Navarra. La madre, Dª Eugenia, sugirió a su hijo que repitiese curso. Por ello desde aquel día de julio y con gran orgullo Fernando se consideró de pleno derecho el primer alumno matriculado en la que con el tiempo sería la Universidad de Navarra. Durante el curso 1952-53 y gracias al trato amable de los profesores del Estudio General, Fernando conoció de cerca -hecho vida- el espíritu del Opus Dei, considerándose desde entonces como en su propia casa. Inquietudes jurídicas en el mundo de la empresa Su paso por el aula de la Cámara de Comptos y las del Museo de Navarra marcaron sin duda sus inquietudes jurídicas en el mundo de la empresa y un gran amor a los maestros que le formaron en la naciente Universidad. Aunque dedicado profesionalmente al ámbito empresarial y de la banca, nunca olvidó su muy querida alma mater. Impulsó y se dedicó con ilusión a la Agrupación de Graduados, siendo su primer presidente. Durante esos años (1992-2000) de un trabajo más estrecho con la Universidad le movió a embarcarse en nuevos proyectos para crear e impulsar una Fundación con el fin de apoyar al Seminario Internacional Bidasoa, creado por voluntad expresa de Juan Pablo II con el fin de que seminaristas de todo el mundo pudiesen formarse como futuros sacerdotes en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. En los últimos años de su vida sus energías y oraciones estaban encaminadas al desarrollo del citado Seminario, que lo llevaba muy anclado en su corazón. Este afán por Bidasoa lo compartía con su familia desde los comienzos del mismo. Viudo desde hace 20 años y padre de 3 hijas, juristas también, a quienes se dedicó por completo y transmitió su gran amor a Dios, a la Iglesia y a su tierra natal Ochagavía -donde ha sido enterrado- así como a la Virgen de Muskilda. | |||