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29/05/2009

Cuando el balón se acerca el corazón se dispara

Autor: José Calabuig
Cardiólogo
Clínica Universidad de Navarra

Fecha: 29 de mayo de 2009

Publicado en: Diario de Noticias (Navarra)

Los aficionados que tengan factores de riesgo y se emocionen deberían tomar medidas antes y durante el partido. En muchas ocasiones, ver un partido de fútbol no sólo no nos relaja sino que nos pone nerviosos. Incluso es relativamente frecuente que se produzcan infartos de miocardio en aficionados que están en el campo de fútbol o en casa.

Lo primero que debemos saber es que esto se produce en individuos con factores de riesgo, como la hipertensión, la diabetes, el colesterol o el tabaquismo. Las reacciones que tienen lugar cuando vemos un partido y hay nervios de por medio son debidas a una liberación de hormonas a la sangre, conocidas como hormonas de estrés.

Su consecuencia es la elevación de la frecuencia cardiaca -puede oscilar por los 100 latidos/minuto de media o más- y una elevación de la tensión arterial. Durante los últimos mundiales de fútbol, se observaron incrementos del número de infartos, según los países, entre el 25% y el 60%.

Muchos aficionados saben que cuando el balón se acerca a la portería de su equipo el corazón se les dispara. Si, además, reaccionan con ira, por ejemplo ante una decisión arbitral injusta, el problema se agrava. En animales se ha visto que la ira puede provocar infartos por espasmo coronario, vasoconstricción de las arterias coronarias, etcétera.

Por último, el estrés puede alterar la coagulabilidad de la sangre, por alteración de las plaquetas y de los factores sanguíneos. No es de extrañar que, a veces, veamos a alguien en el campo, y pensemos que, lejos de liberar estrés, "está para que le dé un infarto".Por todo ello, los aficionados que tengan factores de riesgo y se emocionen, deberían tomar algunas medidas sencillas antes y durante el partido, como no comer copiosamente, evitar las grasas, no fumar mucho (todo ello altera la coagulación) y no tomar café en exceso.

Si estamos en casa es apropiado estirar las piernas con frecuencia, desentumecernos de la tensión, respirar profundo, intentar calmarnos, pasear en los descansos, y, si se trata de gente con mucho riesgo, nunca ver los partidos solos. Y, por supuesto, no llenarnos de ira contra nadie del equipo contrario, ni del equipo arbitral, ni de su familia, ya que lejos de aliviar nuestra tensión y hacernos creer que nos desahoga, podríamos acabar como el estudiante surcoreano de 25 años que durante el Mundial de Alemania estaba viendo la retransmisión del partido de su equipo contra Suiza, en una pantalla gigante y, tras ver que su selección quedaba eliminada, se desplomó en la calle y falleció súbitamente.

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