Noticias: 22/10/03 [ © Comunicación Institucional, 2003 ]
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El Colegio Cardenalicio
AutorJuan Fornés
Catedrático de Derecho Canónico
Universidad de Navarra
Fecha: 22 de octubre de 2003
Publicado en:  ABC (Madrid)

Los Cardenales constituyen un Colegio peculiar al que compete la elección del Romano Pontífice. Asisten al Papa, tanto colegialmente, cuando son convocados para tratar cuestiones de más importancia, como personalmente, mediante los distintos cargos que desempeñan, y ayudan al Santo Padre en el gobierno cotidiano de la Iglesia universal. Los presidentes de los organismos de la Curia Romana ordinariamente son Cardenales; y los que no residen en Roma suelen ser nombrados por el Papa miembros de uno o varios dicasterios de la Curia y participan en la resolución de sus asuntos más importantes.

Los Cardenales ayudan al Papa, sobre todo en los Consistorios, que son presididos por él. Hay Consistorios ordinarios y extraordinarios. Al Consistorio ordinario son convocados al menos los presentes en Roma para consultarles algunas cuestiones de importancia o para realizar determinados actos de máxima solemnidad. El Consistorio extraordinario se celebra cuando hay especiales necesidades de la Iglesia o asuntos graves que tratar. Y a esta reunión se convoca a todos los Cardenales del mundo.

Para ser promovidos Cardenales, el Papa elige a aquellos que hayan recibido al menos el presbiterado y destaquen notablemente por su doctrina, costumbres, piedad y prudencia en la gestión de asuntos. Los Cardenales son creados por decreto del Romano Pontífice. El que ha sido promovido a la dignidad Cardenalicia, anunciando el Papa su creación, pero sin hacer público su nombre, se llama Cardenal in pectore. Este modo peculiar de nombramiento obedece a distintas razones, como la situación de persecución a la Iglesia en un lugar concreto, que no hace oportuna la divulgación del nombre del elegido. No produce efectos hasta el momento en que el Papa anuncia el nombre; sólo a partir de entonces goza de los derechos y deberes de los Cardenales; pero a efectos de precedencia, ocupa el lugar que le compete acudiendo al tiempo del nombramiento.

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