Noticias© Comunicación Institucional, 17/04/2007

Universidad de Navarra

Palabras de paz frente a sofismas incendiarios

Autor: Rafael Hernández
Profesor de Ética
ISSA (Universidad de Navarra)

Fecha: 17 de abril de 2007

Publicado en: Deia (País Vasco)

Pronto se cumplirán dos semanas de la última Arantzazura ibilaldia. Durante estos días de Semana Santa y Pascua más silenciosos que los académicos habituales remanso en al corazón el ritmo y la armonía de aquella multitud plural que avanzaba tras el obispo Uriarte desde Oñati hasta el Santuario donde la Patrona de Gipuzkoa espera como anfitriona poder celebrar la paz tan anhelada desde hace decenios. Escuchamos a nuestro obispo su mensaje final: "Queremos proponer y promover las actitudes pacificadoras postuladas por el Evangelio y por todo humanismo digno de este nombre: la apertura al diálogo, la sensibilidad activa para con todas las víctimas, la búsqueda de acuerdos integradores, el trabajo por la cohesión social, el espíritu de reconciliación, la creación de las condiciones propicias para perdonar y ser perdonados, la esperanza que se sobrepone a todas las contrariedades y decepciones, la paciencia que sabe aguantar, aguardar y volver a intentar y construir lo derruido, la oración que vence la resistencia con la insistencia. Son ‘signos de vida’ que suscita en nosotros el Resucitado".

En la música de fondo que toda aquella vivencia del sábado 31 de marzo, siguen sonando también las estrofas de "Txoria txori" que cantamos, con bastante emoción, todo hay que decirlo, mientras los dos jóvenes escaladores "rapelaban" paso a paso, poniendo sus pies cuidadosamente sobre cada piedra de la torre, como animándonos a valorar el día a día pacificador de la cotidianeidad al bajar cada una, cada uno a nuestros hogares, poblaciones y ámbitos profesionales. Quizá la canción de Artze y Laboa sencillo himno a la libertad suponga una pequeña guía respetuosa a tener en cuenta en nuestra convivencia diaria, pues la pluralidad de nuestro pueblo pide un exquisito respeto y tacto. El diálogo ha de inspirarse en los principios éticos suficientemente señalados por Juan María Uriarte.

Al mismo tiempo, mirando al mundo de los parlamentos, discursos y medios de comunicación, todo diálogo cuenta con palabras a escoger y gramáticas que pueden facilitar la comunicación, o reforzar los desencuentros. Si la sintaxis está mal construida el discurso resulta ininteligible. Pero además, la retórica de palabras incendiarias, los argumentos ad hominem, y la repetición de tópicos simplificadores se convierten en tijeras implacables que cortan las alas de la libertad y la paz, y como dice la canción de Laboa: "baina horrela, ez zen gehiago txoria izango eta nik... txoria nuen maite". Existe una sociedad civil que desea la paz y la construye día a día con su trabajo, servicio, solidaridad y buen hacer, incluso con la cortesía de la buena educación. Sin embargo, no cesan los discursos explosivos, compuestos por múltiples "minas-anti-persona", que además se vertebran sobre la vieja intencionalidad sofista.

El diagnóstico de Uriarte apunta a los síntomas de la enfermedad: "la amenaza violenta, las ambiciones maximalistas, el inmovilismo, la obstrucción sistemática, la incomunicación, el predominio de los intereses partidarios, la ceguera incapaz de autocrítica, los comportamientos que ahondan las fracturas sociales. Son "signos de muerte" que perduran en nosotros. Nuestros obispos, desde hace años han difundido un lema sugestivo que cualquiera puede entender y poner en práctica a diario: desarmar la palabra".

En este empeño, el lenguaje de los medios y la publicidad cuentan más de lo que a primera vista parece. Por ello, me llena de esperanza releer también en la paz de estas vacaciones algunos de los trabajos que un grupo de universitarios vascos han aportado al Foro Internacional UNIV 2007 durante sus vacaciones. Bajo el sugestivo título "Ser, aparecer, comunicar: modas y modelos sociales del cine y de la televisión", los jóvenes estudiantes de ISSA y del campus de Ibaeta se han atrevido a criticar la cultura de la imagen y ese universo de tendencias a los que son tan sensibles cuando llegan a su etapa adolescente. Un trabajo en power point de los universitarios que estudian en TECNUN ha obtenido el tercer puesto en el Concurso del Foro Internacional con un abordaje claro y -a mi parecer- algo crudo de las imposiciones que algunos medios de comunicación realizan a través de técnicas muy similares a las de los antiguos sofistas de Grecia.

Como filósofo, he de reconocer que he disfrutado al leer su texto escrito con el que trasladan las críticas de Platón a los sofistas aplicándolas a las líneas-fuerza de los tópicos más manipuladores que prensa, radio y televisión siembran a diario, uniformando el pensamiento y los resortes mentales de tantas personas en estos primeros lustros del nuevo milenio. Para no alargarme enumero: La intensa y recurrente persuasión; el dogmatismo de lo políticamente correcto; descaradas maniobras de manipulación; una falta de compromiso con la verdad; el sensacionalismo y finalmente, bajo la bandera de la libertad de expresión, una carencia irresponsable de autocensura.

Quizá haya llegado el momento de atender a tantas voces que desde ámbitos plurales coinciden en superar el efectismo de los lenguajes artificiales, sofismas al final, que impiden la comunicación fundamentada en el respeto a la verdad, justicia, libertad, en definitiva el clásico término "bien común" que permita las condiciones de posibilidad para el completo desarrollo de personas y comunidades en un clima pacífico de colaboración y respeto, solidario también con las necesidades globales de nuestro momento histórico. En la universidad descubro desde hace años que los jóvenes apuestan más por esta sencillez semántica que por los farragosos discursos parlamentarios o los eslóganes que tantos medios de comunicación emiten con sus bombardeos diarios. Los que han regresado de Roma acaban de pasarme algunas de las palabras que escucharon en la audiencia con Benedicto XVI: "que podáis volver a casa animados por el deseo de servir con más generosidad a Cristo y a los hermanos". Esa actitud generosa para quienes se preparan por sus estudios universitarios a ocupar puestos de particular responsabilidad en la sociedad, sin duda resulta buen antídoto frente a las patologías sofistas que siempre han buscado ampliar sus cotas de poder. Por eso, uno de los donostiarras me comenta que ha guardado en su "palm" este texto del Papa Ratzinger, pues le sirve como programa de inspiración para este curso, y quizá pensando en su futuro profesional que desea libre y solidario frente a la cultura sofista que han criticado.

He de reconocer que la experiencia de Arantzazu y los proyectos de tantos jóvenes de manos limpias y corazón puro y generoso apuntan hacia un horizonte de esperanza, también para la paz que tanto anhelamos mientras se estrena una nueva primavera.

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