Noticias: 16/09/2004 [ © Comunicación Institucional, 2004 ]
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Santos García Larragueta, 40 años de vida universitaria fecunda
Autora:Carmen Saralegui
Decana de Filosofía y Letras
Universidad de Navarra
Fecha: 16 de septiembre de 2004
Publicado en:  Diario de Navarra

Ha fallecido D. Santos García Larragueta, profesor honorario de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra. Como decana de dicha Facultad y como antigua alumna de D. Santos, me es gratísimo recordar en este momento algunos datos de su biografía, y rendirle a la vez un pequeño homenaje de admiración y afecto.

D. Santos nació, de padres maestros, en Izurdiaga de Araquil. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Valencia y se doctoró en la de Madrid. Fue catedrático de Historia de la Escuela de Comercio de Oviedo, y después de la de Pamplona, y se incorporó a lo que se llamaba Escuela de Historia del Estudio General de Navarra (constituida después en Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Navarra) en la hora misma de su fundación: la Escuela se había puesto en marcha en octubre de 1955 y D. Santos fue nombrado profesor de Paleografía en agosto de 1957. En 1966 obtuvo por oposición la Cátedra de Paleografía y Diplomática de la Universidad de Oviedo, pero permaneció en la de Navarra desde 1957 hasta su jubilación, en 1997, y posteriormente, hasta el momento actual, como profesor honorario.

Cuarenta años, pues, de vida universitaria activa y fecunda, con dedicación entregada a la docencia y la investigación y, siempre que fue necesario, al gobierno: fue secretario y vicedecano de la Facultad de Filosofía y Letras.

La importancia de sus libros y artículos es conocida y, aunque no sea yo la persona más apta para glosar su obra, sí mencionaré entre sus libros El gran Priorado de la Orden de San Juan de Jerusalén, de 1957; El archivo parroquial de San Cernin de Pamplona: colección diplomática hasta 1400, de 1976; Documentos navarros en lengua occitana, de 1990; y La datación histórica, de 1998, que permiten ver, de paso, la atención prestada por García Larragueta a temas de su tierra navarra.

Generoso y olvidador de agravios

Padre de ocho hijos y abuelo de diecisiete nietos, D. Santos ha sido un hombre generoso y olvidador de agravios. Austero en extremo, conocía mejor que nadie las líneas y enlaces de ferrocarril, incluyendo los de vía estrecha, y por ellos se trasladaba de punta a punta de España lo mismo en sus viajes privados que en aquellos que lo reclamaban para dar una conferencia o para formar parte de un tribunal de tesis doctoral. Siempre contó con que su mujer, Aurora, complementaba su personalidad y rellenaba sus carencias de hombre navarro en cuanto a expresividad afectuosa, locuacidad y talante alegre.

Hoy lloramos su ausencia todos los que, en vida, lo tratamos de cerca, y nos unimos de manera especial a Aurora, a sus hijos y a toda su familia. La Facultad de Filosofía y Letras tiene con D. Santos una deuda de gratitud por sus muchos años de entrega generosa, y está segura de que, ahora que comienza un nuevo curso, podrá seguir contando con su ayuda desde el Cielo.

Yo se la pido, D. Santos.

Descanse en paz.

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