Noticias© Comunicación Institucional, 16/05/2007

Universidad de Navarra

"Hemos identificado una molécula con importantes propiedades protectoras sobre el hígado"

Autor: Matías Ávila
Centro de Investigación Médica Aplicada
Universidad de Navarra

Fecha: 16 de mayo de 2007

Publicado en: El Mundo - campus (Madrid)

"Organizado amigo, trabajador profundo, bodega de los cambios sutiles, escondida cámara de alquimista". Con estas y otras acertadas palabras describía magistralmente Pablo Neruda en su 'Oda al hígado', uno de los órganos más importantes para la vida. Y es que cuando el hígado falla y pierde su función, nos enfrentamos a un problema que, hoy en día, sólo puede solucionarse llevando a cabo un trasplante.

Si bien España tiene una tasa muy alta de donantes, el número de pacientes en lista de espera supera el de órganos disponibles. Esto se debe, en parte, a que una proporción elevada de los hígados es desechada, al considerarse que presenta un alto riesgo de desarrollar una disfunción tras la intervención quirúrgica.

Para superar este desequilibrio y aumentar el número de órganos aptos para trasplantarse, los investigadores buscan distintas estrategias. Entre todas ellas, destaca la identificación de compuestos con capacidad protectora que puedan prevenir la muerte de las células hepáticas sometidas al estrés derivado de la interrupción prolongada del suministro de sangre.

Un estudio del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, publicado en la prestigiosa revista científica 'Journal of Experimental Medicine', ha identificado una molécula con importantes propiedades protectoras sobre el hígado. Cuando este compuesto -llamado cardiotrofina-1- se administra a animales, el hígado queda protegido frente a la lesión producida por la falta de riego sanguíneo similar a la que ocurre durante el trasplante hepático.

Cabe resaltar también que el propio hígado es capaz de producir la cardiotrofina-1, posiblemente como una estrategia propia de autodefensa. Por tanto, administrar cardiotrofina-1 reforzaría los mecanismos protectores endógenos, como ya pudo comprobar el equipo de investigadores del CIMA de la Universidad de Navarra en modelos experimentales.

Las aplicaciones de este gran hallazgo científico pueden extenderse también a otras situaciones: por ejemplo, para reducir los riesgos de complicaciones posoperatorias en el donante vivo tras el trasplante de parte del órgano. De igual modo, la administración de cardiotrofina-1 antes de una intervención permitiría realizar resecciones hepáticas más extensas de las que se practican hoy en día. Por este motivo, se podrían acometer intervenciones quirúrgicas en pacientes con tumores que no se pueden extirpar debido a su extensión.

En un futuro próximo se realizarán ensayos clínicos con esta molécula en pacientes sometidos a cirugía hepática. Toda esta investigación ha sido posible gracias al trabajo de nuestro equipo, que incluye a Jesús Prieto, María Íñiguez, Carmen Berasain, Matilde Bustos y Eduardo Martínez-Ansó.

© 2007 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 | Enviar e-mail de consulta Noticias

 

NoticiasDirectorioCuerpo