Noticias© Comunicación Institucional, 16/04/2006

Universidad de Navarra

La Resurrección de Cristo

Autor: Josep-Ignasi Saranyana
Facultad de Teología
Universidad de Navarra

Fecha: 16 de abril de 2006

Publicado en: La Vanguardia (Barcelona)

El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica dedica varios puntos a la Resurrección de Cristo, la solemnidad litúrgica que hoy celebramos. La precisión técnica es aquí notable. Dice que "la Resurrección de Jesús es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo". Añade que es un evento histórico, manifestado por el sepulcro vacío y por muchos testigos; es un acontecimiento histórico y a la vez trascendente, porque sobrepasa la historia y se inscribe entre los grandes misterios de la fe.

La Resurrección de Cristo constituye, en efecto, la piedra de toque de la fe cristiana. Los griegos, sin embargo, la consideraron locura. Cuando San Pablo, en su famoso discurso en el Areópago, llegó a este artículo de nuestro credo, los atenienses, que hasta entonces no habían pestañeado, estallaron en risotadas: "Te escucharemos sobre esto en otra ocasión".

Aquella elite cultural y política chirrió ante el misterio de la resurrección. Ahora, en algunos ambientes, pasa algo parecido. Es la secuela del cientificismo, que señorea por doquier. No obstante muchos se entregan, también entre las elites intelectuales, a las ideas y creencias esotéricas más pintorescas. Recuerdo que, al terminar una lección en una universidad alemana, en el turno de preguntas, una colega contó ante todo el mundo, en un clima de silencio y respeto, sus experiencias como gato en una de sus anteriores encarnaciones. Yo no salía de mi asombro.

El conocimiento no se agota con las ciencias experimentales. Lo recordaba Benedicto XVI en una de sus primeras intervenciones. El positivismo no es la medida de todo. Cuando un grupo social se entrega en extremo al cientificismo, y comprueba que la razón no da explicación cumplida de todo, fácilmente traspasa el límite sutil de lo racional. Los cultos gnósticos lo atestiguan.

La fe, en cambio, aunque apunta a verdades que superan la razón, no es irracional. Fe y razón se complementan. La Resurrección de Cristo lo muestra con claridad: es un hecho histórico que trasciende la historia; es un hecho positivo comprobado por unos testigos, que al mismo tiempo es un misterio de fe. Y, sobre todo, es una realidad salvadora.

© 2006 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 | Enviar e-mail de consulta Noticias

 

NoticiasDirectorioCuerpo