Noticias© Comunicación Institucional, 15/05/2006

Universidad de Navarra

El futuro pasa por la investigación. ¿Y si llegamos tarde?

Autor:  Francisco Errasti
Director general del CIMA
Universidad de Navarra

Fecha: 15 de mayo de 2006

Publicado en: Diario de Navarra

“Los tontos se limitan a constatar y los inteligentes prevén”, según un dicho cargado de ironía, pero muy real. Formamos parte de una pequeña comunidad, orgullosa de su identidad y alto grado de bienestar, con unos índices de desarrollo y nivel de renta que todos desearíamos mantener. Desde hace tiempo se palpa la inquietud por el modelo económico de Navarra que, aunque caduco, puede continuar unos años. El diagnóstico es ampliamente compartido.

Ni el capital y menos aún la mano de obra pueden considerarse como distintivos de una economía competitiva capaz de crear riqueza. Es el conocimiento -y el conocimiento original que precede a la creación de patentes- el auténtico motor de transformación y dinamismo económico. Eso requiere investigar. El espectro de posibilidades es tan amplio que cualquiera dispuesto a destinar recursos -dinero y talento- puede obtener resultados innovadores.

El Gobierno de Navarra, bien consciente de esta necesidad, en una reciente publicación elaborada junto con el CEIN (Identificación de cluster potenciales en Navarra) recoge toda la información sobre la situación y perspectivas de la economía de nuestra Comunidad foral.

De Silicon Valley al modelo irlandés

El anglicismo “cluster” designa la conjunción en un espacio geográfico cercano de un grupo de empresas e instituciones de investigación (con frecuencia académicas) que tratan de obtener ventajas económicas en su mutua interrelación. Se ha nombrado, hasta la extenuación, a Silicon Valley como un caso ejemplar. Sin embargo, en los últimos años se hacen más asequibles modelos como el de Irlanda, que con menos nivel de vida que España se ha encaramado a la cumbre del desarrollo. ¿El secreto? Una firme y continuada estrategia de invertir en investigación y desarrollo le ha convertido en el país de mayor índice de crecimiento de Europa, la envidia de todos.

¿Qué hubiera sido de San Diego cuando el Gobierno norteamericano aplicó en los 90 importantes recortes en el presupuesto militar, preocupado por la pérdida de 60.000 puestos de trabajo, si no hubiese reaccionado con una apuesta por la biotecnología y los sectores de la tecnología inalámbrica, software y telecomunicaciones? Lo hizo contando con la calidad de sus instituciones académicas. Hoy es una región de una pujanza admirable.

Peligro: autosatisfacción y ceguera colectiva

Compararnos con el resto de las comunidades autónomas para subrayar que estamos entre los primeros en indicadores estadísticos de riqueza y bienestar es un ejercicio de ceguera colectiva. Conviene recordar al historiador británico John Elliot, refiriéndose al imperio español del siglo XVI: “El éxito nunca es definitivo”.

Los centros académicos con sede en Navarra pueden y deben jugar un papel impulsor de mayor protagonismo. Un gigante de la biotecnología, Genentech, anidó en un “cluster” en el sur de San Francisco, junto a instituciones académicas.

Entre las alternativas de Navarra son bien conocidas la biomedicina y la biotecnología. La importante infraestructura sanitaria navarra, pública y privada, debe ofrecer una respuesta que rompa con el modelo de autosatisfacción tradicional. Junto con las universidades, son el principal foco de conocimiento y la sociedad espera de ellos una investigación que responda a los nuevos desafíos.

Universidad + empresa = investigación creativa

Un prestigioso profesor e investigador francés afirmó recientemente en el CIMA que la productividad de los centros de investigación ya no se mide por sus publicaciones científicas, sino por las patentes que genera. Esta inusitada afirmación escandalizará a algunos, quizá anclados en un sistema del que resulta muy difícil salir. De aplicarse ese criterio, no pocos dejarían de dar la talla para un trabajo que precisa talento creativo y descendería sólo la producción científica de escaso valor. Se requiere un cambio en el anémico sistema actual.

Basta mirar a nuestro alrededor para admirar el beneficio de la ciencia y la investigación. Los empresarios -tan timoratos con frecuencia para correr riesgos cuyos mecanismos no controlan, algo comprensible- son un eslabón indispensable en la cadena que han de configurar con los centros de investigación y la universidad. Ahí radica la fuente de riqueza, si no queremos lamentarnos dentro de unos años de lo que no hicimos.

¿O nos conformamos con los Sanfermines? Sin renunciar a ellos, sueño con que Navarra sea conocida por su investigación y atraiga a multinacionales que buscan la excelencia.

© 2006 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 | Enviar e-mail de consulta Noticias

 

NoticiasDirectorioCuerpo