Noticias© Comunicación Institucional, 08/07

Universidad de Navarra

La ética influye en la cuenta de resultados

Autor: Ángel Baguer Alcalá
Profesor de la Escuela de Ingenieros TECNUN
Universidad de Navarra

Fecha: Julio-agosto de 2007

Publicado en: Ambiente Plástico (México)

La empresa es un campo de alto riesgo ético, equiparable al de aquellas profesiones, como la política, que más pueden predisponer a subordinar los intereses de la comunidad a los intereses propios. En la actualidad, el comportamiento ético de las compañías, sus actitudes y valores, incide favorablemente en su cuenta de resultados y lo hará mucho más en el futuro. No obstante, las encuestas señalan que no llegan a la mitad los directivos que opinan que existe comportamiento ético en la práctica empresarial

Se puede definir como ética empresarial el conjunto de principios o criterios que dan lugar a actitudes y formas de comportarse de acuerdo a los principios de la sociedad. Por tanto, la ética es imprescindible en el trabajo. Cuesta trabajo entender por qué, a veces, una persona normal e incluso ejemplar en su vida privada es capaz, por ejemplo, de permitir que su empresa produzca daños a la naturaleza, pagar mal a los trabajadores, defraudar a otras empresas y al público que consume sus artículos (a través de la mentira publicitaria o la venta de productos defectuosos), abusar de la falta de cultura de algunas personas, el despido injustificado de trabajadores, el soborno, la explotación laboral de emigrantes, la práctica del espionaje industrial y realizar gastos suntuosos a cargo de la empresa.

La ética en la empresa depende en gran parte de la Dirección

De todos es conocido que el comportamiento de una organización depende mucho de la Dirección de la empresa. En ocasiones determinados directores no tienen claro el concepto de la ética e influyen negativamente en las organizaciones. Pero el concepto de ética empresarial no es responsabilidad exclusiva de la Dirección. También los trabajadores pueden cooperar de forma negativa en muchos de los conceptos enumerados anteriormente, pueden robar el tiempo y por lo tanto su salario a los que le dan empleo y buscar el éxito personal, cuya búsqueda no es mala, pero a sabiendas que corresponde a un determinado equipo de trabajo y no a ellos.

Ganar dinero, obtener beneficios en una empresa, es imprescindible para su supervivencia. Por tanto conseguir beneficios, además de necesario para la continuidad de la empresa, es lícito siempre que se consigan honestamente. Pero es difícil en una sociedad democrática y plural que presenta actualmente dificultades de formación moral en la familia y centros de enseñanza añadir al entorno empresarial el razonamiento ético.

Toda persona se ve afectada por la función económica de la empresa para la que trabaja. El énfasis en la maximización del beneficio con base en el interés de los accionistas, la dedicación a la propia supervivencia en el puesto de trabajo y la mejor compensación para el director y los empleados, tiende a la preferencia de los premios olvidando a veces la limpieza de los métodos empleados.

Responsabilidad de los directores

El crecimiento económico está produciendo daños tremendamente graves:

  • Daños causados al medio ambiente: atmósfera, ríos, mares, bosques.
  • Daños causados a los consumidores: alimentos adulterados, las tristemente famosas vacas locas, precios abusivos.
  • Daños causados al ahorro: inflación, caída de la bolsa.
  • Daños causados a los empleados: trabajo temporal, retribución no acorde con su trabajo, mobbing y deficiencia en la política de riesgos laborales (las muertes y lesiones causadas en las empresas por negligencia de los ejecutivos y empleados deben investigarse con el máximo rigor). También los empleados son responsables otras veces porque no cumplen las normativas laborales como llevar casco, atarse en trabajos de altura, utilizar el material o prendas de seguridad que se precisa, etc.).

La ética marca el camino por donde debería ir la cultura de la empresa: sus comportamientos, actitudes y valores. La falta a la ética termina afectando a los resultados de la empresa. Sin embargo los directores tanto en la empresa privada como en el sector público se encuentran con presiones tanto de dentro como de fuera del entorno de trabajo. Un negocio es un sistema donde interactúan muchos factores siendo los principales: el capital que aportan los accionistas, los trabajadores, los clientes, los proveedores y el entorno social.

Los propietarios arriesgan capital y esperan beneficios razonables. Los empleados invierten sus energías, esfuerzos, imaginaciones y esperan ingresos económicos y estar agradablemente en el trabajo. Los clientes pagan lo que compran y esperan un valor justo por el dinero que entregan. Consiguiendo una participación proporcionada en el conjunto puede existir el equilibrio. Lo que cada miembro recibe está restringido por lo que requieren los otros y ningún miembro puede, a la larga, conseguir una participación desproporcionada.

Un director tiene responsabilidad directa sobre la empresa, sus trabajadores, los proveedores, los clientes, los accionistas y la sociedad.

  • Sobre la empresa: Tiene que definir la misión de la empresa y planificarla estratégicamente, repartir las actividades entre las personas optimizando las cualidades y conocimientos de cada una y tomar decisiones sobre inversiones y estrategias aun asumiendo riesgos
  • Sobre los trabajadores: Un director tiene que conseguir involucrar a los trabajadores en los objetivos de la empresa. Establecer una política de formación permanente servirá para aumentar el capital humano de la organización y para la propia satisfacción de los trabajadores. Deberá potenciar el trabajo en equipo, fijar retribuciones justas y reconocer el trabajo de sus empleados de forma que perciban que su labor es útil para la organización. También tendrá que establecer una política de comunicación ascendente y descendente y diseñar el trabajo de forma atractiva.
  • Sobre los proveedores: Cada vez es más necesario que la empresa trabaje en estrecho contacto con los proveedores ya que éstos son los que más conocen las materias primas, componentes, conjuntos que suministran y sus problemas, lo que puede constituir una valiosa aportación en el diseño de un nuevo producto.
  • Sobre los clientes: Dándoles la calidad del producto que paga y el mejor servicio.
  • Sobre los accionistas: Retribuyendo de forma justa su capital.
  • Sobre la sociedad: Debe establecer una política medioambiental que impida los daños a la naturaleza y el entorno y preocuparse por el largo plazo, no viendo exclusivamente el negocio a corto plazo, ya que con ello se garantiza la continuidad de la organización. Tiene responsabilidad penal y civil por daños e incumplimientos causados por la empresa o los trabajadores y responsabilidad administrativa por incumplimiento de las leyes laborales.

Influencia en la cuenta de resultados

En la actualidad, el comportamiento ético de la empresa incide favorablemente en su cuenta de resultados y lo hará mucho más en el futuro. La ética, al igual que la protección del medio ambiente y la prevención de riesgos laborales ha pasado a ser un factor competitivo importante. Es triste reconocer que en cualquiera de los campos anteriores se haya perdido tanto tiempo en reaccionar y que si se ha mejorado se deba fundamentalmente a la necesidad de su cumplimiento porque estos conceptos venden y a la promulgación de leyes estrictas. No obstante, queda mucho por hacer.

En el estudio “Insights into values in business” del Helsinki consultancy Values into Action se entrevistó a setenta ejecutivos europeos. Un sesenta por ciento afirmaron que su conducta correspondía a un código ético, pero más de un 75% veían antagonismos entre sus valores morales y el actual funcionamiento de las compañías.

De la ética necesaria en cualquier tipo de negocio se habla mucho pero existen muchas dudas de su práctica. Determinadas encuestas a directivos como la que aparece en el libro The importance of being ethical, del Ashride Management Group y el Consultance Integrity Works (se hizo a 119 Directivos) aportan serias dudas.

Los directivos opinan que la ética es necesaria pero:

  • Solo un porcentaje inferior al cincuenta por ciento opina que existe comportamiento ético en la práctica.
  • Más de la cuarta parte opina que la opinión pública ve suciedad en los negocios. No obstante más del cincuenta por ciento de los encuestados opina que se está mejorando paulatinamente en el tema ético respecto a épocas anteriores.

Códigos de conducta en las empresas

En USA comenzaron a implantarse con seriedad en la década de los 80 del siglo XX. En Europa una década posterior. A comienzos del siglo XXI, por ejemplo en España, un 35% de empresas aproximadamente tenían y habían difundido su código ético, según un estudio realizado por el IESE a partir de los datos de las 500 mayores empresas del país.

Las características principales de un código de conducta son:

  • Deben ser prácticos y sencillos, para que se puedan entender por las personas de la organización y del entorno exterior.
  • En su contenido deben figurar los compromisos de los trabajadores hacía la organización y los de ésta hacia los trabajadores.
  • Es necesario publicarlos. Lo importante no es tener un código de conducta, sino hacerlo público y difundirlo tanto a los propios trabajadores y accionistas como al entorno: clientes, proveedores y sociedad en general.
  • Como todo procedimiento debe revisarse periódicamente para su actualización.
  • Como las normas son para cumplirse, un código de conducta debe contemplar la jurisdicción en caso de incumplimiento.

Para determinadas actividades es obligatorio por ley disponer de códigos de conducta.

Legalidad y ética

No hay que confundir lo legal con lo ético, ya que la ética está por encima de la ley y es mucho más amplia que lo que puedan establecer las leyes. Lo legal es lo que estable un país democrático que tiene su división de poderes ejecutivo, judicial y legislativo. Los países hacen sus leyes para que se cumplan, pero en ocasiones estas leyes no están en consonancia con la realidad de la propia sociedad. Así como las leyes son de obligado cumplimiento la ética no lo es desde un punto de vista legal. A veces lo ético está por encima de lo jurídico como cuando se da a los trabajadores una paga extra por los beneficios del ejercicio, se le forma, se le promociona o se le proporciona un buen clima laboral.

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