Noticias: 08/04/04 [ © Comunicación Institucional, 2004 ]
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Una polémica artificial
Autor:Francisco J. Pérez-Latre
Profesor de Introducción a la Publicidad
Universidad de Navarra
Fecha: 8 de abril de 2004
Publicado en:  Expansión (Madrid)

Se ha iniciado también en España una polémica artificial a propósito de "La Pasión". Desde su estreno en Estados Unidos, se ha acusado a la película de Mel Gibson fundamentalmente de dos cosas: antisemitismo y violencia gratuita. No es fácil sostener la tesis de antisemitismo. Jesucristo no murió sólo por la coyuntura de una época, como demuestra la controversia que genera la película. El debate no sería tan intenso si se tratara simplemente de una historia pasada. Pero, además, resulta que judíos son Jesús, la Virgen María y otros personajes destacados de la película, como María Magdalena, Juan, Pedro, la Verónica y Simón de Cirene. Por eso los cristianos tenemos tantos motivos para querer a los judíos. Al contrario, la impresionante narración de Mel Gibson facilitará la comprensión entre judíos y cristianos porque sitúa en su contexto la muerte de Jesús.

Críticas ideológicas

Las críticas que hemos venido leyendo en medios nacionales e internacionales responden más al apasionamiento ideológico que a la calidad cinematográfica de "La Pasión". Algunos consideran que la historia de la Pasión no les afecta, pero la profusión y vehemencia de los comentarios delata a muchos de sus autores. Resulta difícil juzgar la película en sus elementos técnicos, artísticos y estéticos sin sentirse interpelados por ella. La historia que narra Mel Gibson afecta y conmueve. Eso explica la virulencia de algunas reacciones de escándalo. Resulta llamativo que después de décadas de violencia gratuita en el cine algunos se sorprendan de la crudeza de las imágenes en una historia que es fiel a los cánones históricos. Algunos medios que siguen habitualmente pautas morales muy relajadas hablan ahora en diversos países de restringir la difusión de la película. La censura laicista se está mostrando particularmente activa.

Fidelidad histórica

La violencia no es gratuita: tanto los historiadores que se asoman a la época como los relatos evangélicos documentan que la flagelación y la crucifixión eran castigos brutales. Del mismo modo que películas como "Salvar al soldado Ryan" o "La lista de Schindler" muestran los sacrificios que hubo que arrostrar para liberar Europa de la barbarie nazi, "La Pasión" da cuenta de los padecimientos que Jesús quiso soportar para redimir al género humano. La Pasión fue horrenda: no resulta útil ocultarlo o escandalizarse. La evidencia histórica que aportan fuentes tanto romanas como judías no deja lugar a dudas.

Autismo de algunos críticos y aclamación de los públicos

El arranque de la película de Mel Gibson en Estados Unidos fue espectacular. Los 76,2 millones de dólares recaudados en el primer fin de semana superaban a la suma de todas las demás películas que se estaban emitiendo. Sorprende el éxito de una película de tema religioso que no ha contado para su difusión con la poderosa maquinaria de marketing de ninguna de las grandes productoras de Hollywood. El 5 de abril había superado ya los 330 millones de dólares de ingresos en Estados Unidos. De este modo, ha entrado en un grupo exclusivo: el de las diez películas más taquilleras de todos los tiempos. Se trata de datos espectaculares, si tenemos en cuenta que ha costado unos 30 millones de dólares, aportados íntegramente por Icon Productions, la productora de Gibson.

El arranque es aún más sorprendente si tenemos en cuenta que la película es en latín y arameo, con subtítulos en los idiomas nacionales de cada país. El inicio en Australia y en América Latina (desde el 19 de marzo en países como Brasil y México) no ha sido menos espectacular. A falta de conocer la audiencia en países como Irlanda, Polonia, Italia y España, se puede hablar de resultados que no se explican sólo por la curiosidad ante una cinta que algunos consideran excesivamente morbosa. De esas ya hemos tenido muchas…

El autismo de los críticos no deja de sorprender. La película es un gran éxito entre los públicos, pero no convence a ciertas élites mediáticas. En todo caso, cabe decir que la película de Mel Gibson no trata sobre culpables, odios o rencores. Es la historia del que dio la vida por todos los hombres, la historia del sacrificio, la generosidad y el perdón. A lo mejor conviene reconocer que esta impresionante narración, que tanto ha gustado ya a millones de personas en todo el mundo es una excelente representación de misterios que -2000 años después- siguen conmoviendo al mundo. Por algo será.

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