Noticias© Comunicación Institucional, 03/10/2006

Universidad de Navarra

La expresión de los genes

Autora: Natalia López Moratalla
Catedrática de Bioquímica y Biología Molecular
Universidad de Navarra

Fecha: 3 de octubre de 2006

Publicado en: Diario de Navarra

El Premio Nobel de Medicina ha recaído este año en Andrew Z. Fire y Craig C. Mello, dos biólogos estadounidenses autores de un importante descubrimiento en 1998 que se ha abierto paso en la comunidad científica sin polémicas, lo que no resulta muy frecuente. Es posible que una razón de esta buena aceptación sea el hecho de que el descubrimiento se convirtió enseguida en una herramienta enormemente útil para la investigación (la llamada biotecnología de la interferencia del RNA).

El hallazgo llegó en un contexto bastante apasionante. En el año 2003 se celebró el quincuagésimo aniversario del descubrimiento de la doble hélice del ADN, el material de la herencia. Segmentos de esta gran cadena parecían ser la única fuente de información genética para formar un organismo; incluso se pensaba que “encerraba” los planos de la vida. Esta información se copia a RNA (conocido como mensajero) de una hebra y de ahí se copia a proteínas.

Ese mismo año se celebró también la culminación del borrador de la secuencia del ADN del hombre. Con sorpresa se vio que teníamos muy pocos genes: unos hablaron de la humillación de los genes y, sin embargo, otros científicos, entre los que se encontraban Fire y Mello, advirtieron la posibilidad de que podíamos conocer demasiado poco el ADN. Ellos pensaron que podría haber otras capas de información oculta que afectara a la herencia, al desarrollo embrionario, e incluso que estuviesen en la base de algunas enfermedades.

Gracias a la investigación de los biólogos galardonados, hoy se conoce que el RNA es algo más que un mero mensajero, y que algunas de sus secuencias transmiten información paralela a la información de los genes, regulando y modificando el comportamiento de las células. Son los RNA activos que utilizan el mecanismo denominado interferencia del RNA (iRNA), un sistema de seguridad que usan las plantas y los animales para silenciar genes.

En el hombre se han encontrado cientos de RNA. Podrían regular la diferenciación y maduración de diversos órganos. Son pequeños conmutadores que mandan a los genes expresar su información o reprimirla. Aparecen durante el desarrollo en diversos momentos y en diversas zonas del organismo y retroalimentan la información. No son las únicas moléculas que realizan esta función de controlar el flujo de la información genética pero son importantes para la vida y para la defensa de infecciones virales.

Y precisamente porque su función natural es regular la expresión de los genes, estos iRNA vienen usándose para reprimir en el laboratorio la expresión de un gen y con ello conocer qué función desempeña y cómo afecta su desaparición a la vida de una célula o de un organismo.

© 2006 Universidad de Navarra | Campus Universitario. 31080 Pamplona. Navarra (España). Tfno: +34 948 42 56 00 | Enviar e-mail de consulta Noticias

 

NoticiasDirectorioCuerpo