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Indebida revolución epistemológica
Autor:Josep-Ignasi Saranyana
Profesor de Teología
Universidad de Navarra
Fecha: 1 de mayo de 2003
Publicado en:  El Mundo (Madrid)

Ha pasado casi medio siglo desde que el limeño Gustavo Gutiérrez, primero aspirante a médico y militante de Acción Católica, y luego becario en Lovaina (1951-55), decidiera dedicarse a la ciencia teológica (Lyon, 1955-59). Después vino su sacerdocio, su enseñanza en la Universidad Católica del Perú, la fundación del Instituto Bartolomé de Las Casas en Lima, sus centenares de publicaciones, sus finas críticas literarias y su pulido estilo castellano.

La concesión del Príncipe de Asturias premia una larga trayectoria profesional y también, por qué no decirlo, reconoce una forma determinada de hacer teología. Gutiérrez ha sido, en efecto, quizá el más famoso de los tres padres de la teología de la liberación. Su implicación con esta rama adjetiva de la teología remonta a marzo de 1964, en que tuvo lugar una reunión en Petrópolis, donde Gutiérrez auspició un diálogo salvador con las elites culturales, los profesionales y los más pobres, con una conclusión reivindicativa acerca de la situación de extrema pobreza del continente. Más tarde vendrían sus viajes por toda América, su famosa conferencia en Chimbote (1968), las primeras ediciones de su célebre libro "Teología de la liberación" (desde 1971), sus desencuentros con el episcopado peruano y la curia romana (1983-85) y su revisión de alguna de sus tesis.

Él mismo definió, en 1972, su gran tema de investigación: "¿Qué relación hay entre la salvación y el proceso de liberación del hombre a lo largo de la historia? O más exactamente, ¿qué significa, a la luz de la Palabra, la lucha contra la sociedad injusta, la creación de un hombre nuevo? Responder a estos interrogantes implicaría precisar lo que se entiende por salvación, noción central del misterio cristiano".

La cuestión es interesante y también discutible. Quizá la crítica más seria le ha venido de Juan C. Scannone: "Si el punto de partida de su teología es la praxis iluminada por la fe, una pregunta clave es: ¿no llegará demasiado tarde la fe?". ¿Acaso sus novedades metodológicas, no conllevan una indebida revolución epistemológica?

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