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[Noticias de la Universidad de Navarra]

El corresponsal de guerra Miguel Gil, premio Brajnovic de la Comunicación

- La Universidad de Navarra galardona al periodista cuando se cumple el primer aniversario de su muerte, el pasado 24 de mayo, en una emboscada guerrillera en Sierra Leona


El V Premio Brajnovic reconoce "la excelente, arriesgada y humanitaria labor
profesional" de Miguel Gil.

Foto: Cedida a la Universidad

La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra ha decidido otorgar el V Premio Brajnovic al corresponsal de guerra Miguel Gil Moreno de Mora. Esta concesión se da a conocer cuando se cumple un año de su muerte. El 24 de mayo de 2000, una emboscada guerrillera acabó en Sierra Leona con la vida de este periodista español de 33 años y de su compañero Kurt Schork, corresponsal de la agencia Reuters.

La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra quiere reconocer con este V Premio Brajnovic "la excelente, arriesgada y humanitaria labor profesional que Miguel Gil desarrolló en muchos frentes de batalla", como Bosnia, Kosovo, Chechenia, Congo, Liberia, Ruanda, Sudán y Sierra Leona. Los organizadores del galardón recuerdan que Miguel Gil fue "un corresponsal de guerra que hizo de su vida un servicio a sus compañeros, a la verdad de los hechos y a las personas inocentes que padecían los conflictos bélicos". Se quiere premiar, en la persona del profesional desaparecido, "la labor anónima de tantos periodistas que día a día se juegan la vida -la mayor parte de las veces sin la menor protección- para lograr que otros entendamos la sinrazón de la guerra y la comunidad internacional no permanezca pasiva ante tanto sufrimiento humano".

Lo más peligroso no era arriesgar la vida, sino dejar de filmar esas historias

En este sentido, Allan Little, de la BBC, recuerda que Miguel le confesó en cierta ocasión que creía firmemente que había historias en las que lo más peligroso no era arriesgar la vida, sino dejar de filmarlas. Esta preocupación por la verdad del sufrimiento humano permite destacar la profesionalidad con la que realizaba su tarea.


Miguel Gil cubrió los conflictos de Bosnia, Kosovo, Chechenia, Congo, Liberia, Ruanda, Sudán y Sierra Leona.
Foto: Cedida a la Universidad

Miguel Gil nació en Barcelona en 1967. Estudió Derecho y durante un tiempo ejerció la abogacía en un prestigioso bufete de la ciudad condal. A principios de los 90, movido por sus ideales de hacer respetar los derechos humanos en todo tiempo y lugar, decidió dar un cambio radical a su vida y marchó a Bosnia, donde pronto comenzó a enviar reportajes a La Vanguardia, El Mundo y la cadena SER. Poco después se convirtió en cámara y productor de la agencia Associated Press Television News.

"Su buen carácter, su coraje para aprender y su dedicación al trabajo, además de su llamativa disposición para ayudar a todos, hicieron que enseguida fuera considerado uno más entre los veteranos periodistas de Sarajevo", señalan en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra. "Desde el principio, el talante humano de Miguel Gil llamó la atención de sus compañeros. Sus singulares cualidades (rectitud y sobriedad de vida, espíritu de servicio, sentido de la amistad, coraje y bravura en el trabajo, y carencia de respetos humanos para confesar sus convicciones) eran reconocidas unánimemente, incluso por sus más importantes competidores de otros medios de información".

Dotado de una "excelente capacidad logística -algo de especial importancia en zona de guerra- logró mantener la comunicación con el exterior en lo más pétreo del cerco de Sarajevo, a través de un sucio y perdido camino entre montañas que recorrió habitualmente en su moto. Lo hizo unas veces por motivos profesionales, otras por imperativos morales y de amistad, y en no pocos momentos bajo el fuego de las balas serbias".

Las imágenes filmadas por Miguel Gil se han visto en todo el mundo, "en muchas ocasiones porque él era el único periodista que estaba allí para conseguirlas. Su cámara captó la angustia de los albano-kosovares, conducidos en manada por las calles de Pristina, acosados por los militares serbios. Durante la ofensiva aérea de la OTAN sobre el ejército yugoslavo, fue el único periodista occidental que permaneció en esa ciudad. Acompañó también al naciente Ejército de Liberación Kosovar (KLA), del que obtuvo las primeras imágenes en acción, para lo que tuvo que pasar dos semanas bajo los bombardeos serbios".

Según escribió él mismo, padeció los momentos más peligrosos de su vida en Chechenia, cuando consiguió entrar en la capital, Grozny, en lo más crudo de los ataques rusos. "Sus imágenes fueron la única ventana al mundo exterior que lograron abrir los ciudadanos chechenos en cinco años de guerra".

Ted Anthony, compañero de AP, comenta que Miguel era conocido entre sus colegas como el chico que siempre conseguía las imágenes y lograba volver con ellas.

Denunciar el sufrimiento humano y remover la conciencia de quienes pueden remediarlo

Miguel Gil amaba su trabajo "porque pensaba que era la más bella de las profesiones, y su empeño fue convertirse en la voz clamante de todos aquellos que no podían gritar aunque estaban atravesando el peor momento de su existencia. Con su cámara quiso -fundamentalmente- denunciar el sufrimiento humano y remover con ello la conciencia de los que podían hacer algo para remediarlo".


Las imágenes filmadas por Miguel Gil se han visto en todo el mundo, en muchas ocasiones porque él era el único periodista que estaba allí para conseguirlas.
Foto: Cedida a la Universidad

Realizó un trabajo de excelente calidad, según los profesionales que le conocieron. Así lo ponen de manifiesto los reconocimientos que obtuvo en su, relativamente corta, vida profesional. En noviembre de 1998 ganó el Rory Peck Award, un premio al mejor free-lance del año, que lleva el nombre de otro legendario corresponsal de guerra muerto en acto de servicio. En abril de 2000 recibió el galardón concedido anualmente por la Royal Television Society de Gran Bretaña, por su labor como cámara y productor. Y en noviembre -tras su muerte- le concedieron el Mohamed Amin Award, otorgado por la conferencia internacional News World en reconocimiento de su labor informativa. El Gobierno de Bosnia quiso honrarle con la entrega, a título póstumo, del pasaporte de esa nación balcánica.

Cabe recordar que el Premio Brajnovic se concede cada año a un profesional de la comunicación cuya trayectoria haya estado marcada por el buen hacer y el compromiso ético. Lleva el nombre de Luka Brjanovic, recientemente fallecido, periodista, escritor y poeta croata afincado en España después de la Segunda Guerra Mundial. El profesor Brajnovic fue maestro de más de treinta generaciones de periodistas en la Universidad de Navarra y autor del primer manual de deontología de la información escrito en lengua castellana. En ediciones anteriores el Premio Brajnovic recayó en Miguel Delibes, Violeta Chamorro, David Puttnam y Antonio Fontán. La entrega del Premio a la familia de Miguel Gil tendrá lugar el próximo mes de noviembre en la Universidad de Navarra.

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