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Una graduada investiga el uso de productos naturales y extractos de plantas medicinales para la conservación de frutos

- Susana Agarraberes defendió su tesis en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra

Los frutos acumulados tras una cosecha son un blanco perfecto para el ataque de diversos tipos de hongos. Por ello, antes del almacenamiento, la fruta cosechada se somete a un tratamiento con productos químicos. Este es el punto de partida que Susana Agarraberes eligió para elaborar su tesis doctoral, titulada "Productos naturales y extractos de plantas medicinales con actividad antifúngica para la conservación de frutos".

La tesis doctoral de Susana Agarraberes lleva por título "Productos naturales y extractos de plantas medicinales con actividad antifúngica para la conservación de frutos".

Manuel Castells

En su trabajo de investigación, defendido en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra, la doctoranda proyectó la sustitución de sustancias sintéticas por productos naturales que realizaran una función antifúngica; es decir, que mantuvieran frutos como la manzana, la pera, la nectarina o el kiwi a salvo del ataque de microorganismos.

El proyecto en el que participó la experta partió de una revisión bibliográfica que seleccionó los principales compuestos antifúngicos descritos en plantas teniendo en cuenta su composición química. Tras ensayar la actividad de los compuestos frente a varios hongos, se seleccionaron plantas medicinales que contuvieran sustancias antifúngicas para comprobar también su acción frente al ataque de los microorganismos.

Ventajas para la salud humana y medioambiental

Según Susana Agarraberes, la utilización de plantas medicinales como fungicidas implica grandes ventajas frente al uso de compuestos sintéticos, porque "se evitan los riesgos para la salud humana debidos a la toxicidad inherente de los productos de síntesis". Además, descartar procedimientos antifúngicos artificiales garantiza un mejor cuidado del medio ambiente y, en su opinión, "elimina el riesgo de biodegradabilidad y contaminación asociados a los productos de síntesis por vertido de las aguas residuales generadas durante los tratamientos".

Por otro lado, recomendó usar los extractos de plantas medicinales con los que ha ensayado porque "los productos de síntesis admitidos por la legislación son cada vez menos". La nueva doctora también afirmó que, de ese modo, se elimina de raíz el "problema de los plazos de seguridad", ya que "la fruta no puede ser distribuida al mercado hasta transcurrido un tiempo en que los residuos de fungicidas existentes han alcanzado unos niveles tolerables para la salud humana".

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