"El café posee compuestos antioxidantes que desactivan los radicales libres, sustancias que se forman en el organismo y que producen daño oxidativo, responsable de enfermedades cardiovasculares, cáncer etc.". Así lo aseguró Susana Andueza con motivo de la defensa de su tesis doctoral en la Universidad de Navarra. Según apuntó, "el café, que siempre se ha considerado poco saludable, podría tener alguna propiedad beneficiosa. De todos modos, es arriesgado asegurar que podría ser la solución de enfermedades graves. Para ello se debería investigar más".
Para la nueva doctora, "resulta muy difícil recomendar una cantidad diaria de esta bebida. Depende de muchos factores: el tipo de grano, el modo de preparación, la temperatura y sobre todo, el grado de tolerancia que presenta cada persona ante más o menos dosis de cafeína".
Susana Andueza explicó que, de las miles de especies de café, se cultivan diez y que las variedades Arábica y Robusta constituyen el 90% de la producción mundial. "La especie Arábica, cultivada sobre todo en tierras colombianas, se considera de mayor calidad debido a su aroma, acidez y bajo amargor. Por ello su precio es más alto que el de la Robusta, de peor calidad y el que más se utiliza". Asimismo, añadió que "el sabor de esta especie resulta más amargo y astringente debido a la alta proporción de un tipo de ácidos llamado clorogénicos, a la cafeína y a la trigonelina".
La investigadora de la Universidad de Navarra añadió que son muchos los factores de calidad de un café. "Además de la especie botánica utilizada, las condiciones de preparación, como la temperatura del agua, la dosis y el tipo de cafetera, influyen en el sabor final de las más de un millón de tazas al día que se consumen en el mundo entero".
"Los más cafeteros -explicó- suelen apostar por la cafetera de máquina antes que la tradicional, ya que el café molido, al permanecer menos tiempo en contacto con el agua, concentra más el sabor y los aromas del café expreso. Además, extrae menos cafeína, responsable de afectar al sueño".