"Mi experiencia en las aulas de Secundaria y en la Universidad me lleva a recomendar el análisis de determinados fragmentos de La Celestina: el episodio del huerto, el primer diálogo de Calisto y Sempronio, la conversación de Celestina con Pármeno, el laboratorio de la alcahueta o el planto de Pleberio", sugirió este profesor de Literatura Medieval en el campus pamplonés.
Tal como argumentó Crosas, "el profesor que tiene que explicar esta obra en clase debe cuestionarse los fallos que contienen sus páginas: en cuestión de personajes, Melibea y Alista no están bien dibujadas, no funcionan; el lenguaje también plantea sus problemas. Buena parte de la obra es un centón (un ensamblaje) de refranes y sentencias, no hay diferencia entre el léxico de los señores y los criados, etc".
"No es de extrañar que un libro escrito en tan sólo 15 días contenga fallos, aunque no pasan de ser curiosidades", comenta Francisco Crosas. "Errores temporales, espaciales, incluso culturales, pues los criados son degollados, una ejecución reservada a los caballeros. ¿Por qué no creer entonces a Fernando de Rojas cuando cuenta que escribió La Celestina tras el hallazgo del primer auto, de manera rápida?", prosiguió Crosas.
Para concluir, el profesor sugirió no perder de vista la dimensión "paródica" del texto, "pues la obra es una parodia de muchas situaciones y tipos del mundo estudiantil del momento, una pequeña obra de artesanía, un delicioso juego con el lenguaje, los personajes y las situaciones".