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IUniversidad de Navarra . Instituto Superior de Ciencias Religiosas . Diplomatura
 

Teología de la Vida Cristiana

Curso 3º                      Prof: D. Javier Sesé

  

Cuadro  de  Asignaturas
Informacion para este curso
Presentación
Profesorado
Modelo de orientaciones para el estudio
Programa
Materiales didácticos
Documentación
Zona de alumnos
Orientaciones para el estudio
Trabajos personales
Exámenes
Indicaciones prácticas para los que cursan la asignatura
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Presentación de la asignatura

   Esta asignatura abarca los temas más fundamentales de la disciplina teológica denominada tradicionalmente Teología espiritual. Por Teología espiritual se entiende aquella rama de la Teología que estudia la vida espiritual, es decir la vida cristiana en cuanto camino de encuentro, comunicación y unión de amor entre el hombre y Dios, y progresiva santificación del cristiano.

La vida espiritual del cristiano es, ante todo, fruto de una intervención histórica, libre y gratuita de Dios, que ama personal, individual e íntimamente a cada hombre y cada mujer, y lo invita a responder a su llamada también con un amor íntimo y personal, manifestado en obras, siguiendo los pasos de Jesucristo, que ha dado su vida por nosotros y nos ha enseñado el camino de la correspondencia al amor divino.

La vida espiritual es una vida de comunión con Dios, que está destinada a crecer y desarrollarse continuamente en esta vida, mediante la gracia divina y la correspondencia humana, tendiendo hacia la santidad: hacia una plenitud que sólo se alcanzará en sentido propio en la vida eterna del Cielo, pero que puede alcanzar ya en esta tierra altos grados de heroísmo en las virtudes, de intimidad de amor con Dios, de identificación con Jesucristo.

La vida, el ejemplo y la enseñanza de los santos son paradigma de ese itinerario espiritual. Por eso, la Teología espiritual, junto a las fuentes principales de la Revelación cristiana, se apoya mucho en la enseñanza y la experiencia de los santos. Con esta asignatura se pretende también que crezca el interés del alumno por la lectura y el estudio de los principales santos de la historia, reconocidos como grandes maestros de espiritualidad.

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Profesorado

    El Profesor encargado de esta Asignatura es:

        D. Javier Sesé                                Tfno: 948 42 57 16

         Pueden comunicarse con él para cualquier aclaración o consulta referente a la asignatura.
      Los Trabajos Personales a Distancia y las cuestiones administrativas deben enviarse a la Secretaría del Instituto Superior de Ciencias Religiosas por e.mail, correo postal o Fax: Se comprueba que las gestiones telefónicas, aunque parecen ágiles y eficaces, frecuentemente resultan inconcretas y no llegan a dar soluciones definitivas.

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Programa de la asignatura

Unidad didáctica 1: Introducción

Tema 1. La Teología espiritual

Tema 2. Historia de la espiritualidad

Unidad didáctica 2: Dimensiones constitutivas de la vida espiritual

Tema 3. La comunión íntima y filial con Dios uno y trino

Tema 4. La santidad como identificación con Cristo

Tema 5. El espíritu santo autor de nuestra santificación

Tema 6. Dimensión eclesial de la vida espiritual cristiana

Tema 7. Dimensión secular de la vida cristiana

Tema 8. Dimensión mariana

Unidad didáctica 3: Dinamismo de la vida espiritual

Tema 9. Naturaleza y dinamismo de la vida espiritual

Tema 10. La vocación

Tema 11. La santidad

Tema 12. La oración

Tema 13. Contemplación y vida mística

Tema 14. La ascética cristiana

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Materiales Didácticos

Texto base

MATERIALES PARA EL ESTUDIO PERSONAL, preparados por el Prof. Javier Sesé


Bibliografía Complementaria

Manuales:

Parte Sistemática:

C.A. Bernard, Teología Espiritual, Ed. Atenas, Madrid 1994

J.L. Illanes, Mundo y santidad, Ed. Rialp, Madrid 1984

S. Pinckaers, La vida espiritual, Edicep, Valencia 1995

J. Weismayer, Vida cristiana en plenitud, PPC, Madrid 1990

L. Bouyer, Introducción a la vida espiritual, Herder, Barcelona 1964.

G. Thils, Santidad cristiana, Sígueme, Salamanca 1968.

Historia de la espiritualidad:

D. Maroto, Historia de la espiritualidad cristiana, Madrid, 1990.

A. Royo Marin, Los grandes maestros de la vida espiritual. Historia de la espiritualidad cristiana, BAC, Madrid, 1973.

Clásicos:

San Agustín (354-430), Las confesiones

San Bernardo de Claraval (1090-1153), Sermones sobre el Cantar

Santa Catalina de Siena (1347-1380), El Diálogo

Santa Teresa de Jesús (1515-1582), Las moradas

San Juan de la Cruz (1542-1591), Cántico espiritual

Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), Historia de un alma (manuscritos autobiográficos)

San Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975), Amigos de Dios (especialmente la homilía "Hacia la santidad").

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Modelo de orientaciones para el estudio

    Para cada Tema se han seleccionado uno o dos documentos, artículos o capítulos de libros que responden al contenido central del mismo. Se puede acudir a cualquiera de los libros señalados en la bibliografía complementaria cuando se desee profundizar más en alguno de los temas.

Se recomienda también vivamente la lectura de algunos libros clásicos de la espiritualidad cristiana, como los siete señalados en la bibliografía y los que se señalan en el Tema 2; no sólo como parte del estudio de esta asignatura, sino como lecturas básicas que un profesor de religión debe conocer, a parte del indudable bien personal que se recibe siempre con la lectura de esos textos.

Unidad didáctica 1: Introducción

El objetivo de esta primera unidad es, en primer lugar, comprender la naturaleza de la Teología espiritual como parte de la ciencia teológica, conocer su objeto de estudio y su método, y situarla adecuadamente en relación a otras partes fundamentales de la teología: la dogmática y la moral.

En segundo lugar, hacerse una idea de conjunto de la Historia de la espiritualidad: conocer las principales figuras, escritos, fundaciones, movimientos y tendencias que han ido configurando la rica tradición espiritual cristiana, y que son fuente importante del estudio teológico de la vida espiritual.

Tema 1. La Teología espiritual

El objetivo de este primer tema es hacerse una idea de conjunto de la Teología espiritual como parte de la ciencia teológica, conocer su objeto de estudio y su método, y situarla adecuadamente en relación a otras partes fundamentales de la teología: la dogmática y la moral.

 Ejercicios de autocomprobación 1

1. ¿Qué es lo más característico de la experiencia espiritual cristiana como objeto propio de la Teología espiritual?

2. Expresar sintéticamente las relaciones y diferencias entre Teología dogmática y Teología espiritual

3. Expresar sintéticamente las relaciones y diferencias entre Teología moral y Teología espiritual

4. Explicar cómo se equilibran lo deductivo y lo inductivo en el estudio de la vida espiritual.

 

Tema 2. Historia de la espiritualidad

El objetivo es hacerse una idea de conjunto de la Historia de la espiritualidad: conocer las principales figuras, escritos, fundaciones, movimientos y tendencias que han ido configurando la rica tradición espiritual cristiana, y que son fuente importante del estudio teológico de la vida espiritual.

Ejercicios de autocomprobación 2

1. Rasgos característicos de la espiritualidad de los primeros cristianos

2. Los orígenes de la vida monástica

3. Características generales de las órdenes mendicantes

4. Principales figuras del siglo de oro español

5. Principales aportaciones a la vida espiritual en los inicios del siglo XX

 

Unidad didáctica 2: Dimensiones constitutivas de la vida espiritual

 Esta unidad se centra en las principales dimensiones teológicas que configuran la vida espiritual cristiana. Se trata de fundamentar el dinamismo característico del crecimiento espiritual en su realidad teológica más profunda: ante todo, la comunión con el mismo Dios, en Jesucristo, por el Espíritu Santo; comunión que se realiza necesariamente, según la economía de la salvación divina, en la Iglesia, en el mundo y con la imprescindible mediación materna mariana.

En el estudio de esta parte conviene tener muy en cuenta que no se trata de profundizar directamente en el misterio de Dios, de la Iglesia, etc. –objeto de la Teología dogmática-, sino de conocer mejor la naturaleza de la vida espiritual y su desarrollo a la luz de los misterios centrales de nuestra fe. De todas formas, si el alumno no recuerda algunos temas dogmáticos necesarios para esa comprensión, convendrá repasarlos en los manuales correspondientes. Dicho de otra forma, aquí no se estudia a Dios en sí mismo, ni tampoco al hombre, sino la progresiva relación de amor entre ambos, que es lo característico de la vida espiritual.

Tema 3. La comunión íntima y filial con Dios uno y trino

La vida espiritual tiene su origen en el mismo amor de Dios por el hombre, que le abre su intimidad, se entrega a él y le transforma interiormente haciéndole hijo suyo. Esa relación de amor paterno - filial fundamenta así todo el desarrollo de la vida cristiana y todas sus manifestaciones prácticas. Todos los otros temas de la asignatura, por tanto, deben verse a la luz de esta comunión filial.

Ejercicios de autocomprobación 3

1. Explicar la singularidad de la relación paterno - filial entre Dios y el cristiano.

2. Explicar la intimidad de la relación paterno - filial entre Dios y el cristiano.

3. Explicar la cercanía de Dios al cristiano que nos muestra su paternidad.

 

Tema 4. La santidad como identificación con Cristo

Dios se nos ha entregado y nos ha manifestado su amor en Jesucristo. En Él hemos sido constituidos hijos de Dios. De la Encarnación y la Redención brota todo el proceso de santificación del cristiano. Por eso, la vida espiritual se expresa esencialmente como una identificación personal con Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, que se manifiesta en el amor a Él, en seguir sus pasos e imitar su ejemplo.

Ejercicios de autocomprobación 4

1. ¿En qué se diferencia el seguimiento de Cristo del de un simple maestro religioso?

2. ¿Qué es antes la imitación o la incorporación a Cristo?

3. ¿Qué es lo primero y más importante que un cristiano debe aprender de Jesús?

 

Tema 5. El Espíritu Santo autor de nuestra santificación

El Espíritu Santo ha sido enviado al alma de cada cristiano para hacernos hijos de Dios, identificarnos con Jesucristo y realizar desde nuestro interior la obra de nuestra santificación. Su presencia y su actividad son la causa principal del proceso de santificación del alma, contando siempre con la libre cooperación humana. Por eso, la docilidad ante esa acción es una de las actitudes fundamentales de la vida cristiana.

 Ejercicios de autocomprobación 5

1. Sintetizar los aspectos principales de la acción del Paráclito en el alma.

2. Explicar el papel del don de ciencia en la vida espiritual.

3. Explicar el papel del don de consejo en la vida espiritual.

 

Tema 6. Dimensión eclesial de la vida espiritual cristiana

Dios ha constituido a su Iglesia como Sacramento universal de salvación. Todos los dones divinos nos llegan a través de la Iglesia, y sólo en ella y por ella el cristiano entra en contacto con el mismo Dios, vive su vida cristiana y puede alcanzar su culminación en la santidad. La dimensión eclesial es por tanto esencial a la vida espiritual cristiana.

Ejercicios de autocomprobación 6

1. ¿Qué papel esencial desempeña la Iglesia en nuestro camino de santidad?

 

 Tema 7. Dimensión secular de la vida cristiana

El cristiano vive en el mundo. Dios ha confiado al hombre el dominio sobre toda la creación, como medio para su propio desarrollo personal, y con su Encarnación y Redención Jesucristo ha extendido al mundo su fuerza santificadora. La santificación del mundo y en el mundo forma así parte esencial de la vida cristiana, desde perspectivas diversas según la diversidad de vocaciones queridas por Dios en su Iglesia.

Ejercicios de autocomprobación 7

1. ¿Es el mundo una realidad puramente natural, profana?

2. ¿Cómo se puede explicar la expresión "santificación del mundo"?

 

Tema 8. Dimensión mariana

Como Madre de Dios y Madre nuestra, La Santísima Virgen María ocupa un lugar único e imprescindible en los misterios de la Encarnación, la Redención y la Santificación. Por eso, la mediación materna mariana es también esencial en la vida espiritual cristiana, y el amor hacia ella, su imitación y su devoción forman parte integral de la respuesta cristiana al amor de Dios que nos llega a través de María.

Ejercicios de autocomprobación 8

1. ¿Qué es lo específicamente propio de la mediación mariana?

2. Explicar la singularidad de la relación de María con cada cristiano.

 

Unidad didáctica 3: Dinamismo de la vida espiritual

Esta unidad está formada por los temas centrales y más característicos de la asignatura. El acento está puesto, como indica el título, en el carácter dinámico de la vida espiritual: lo propio de la Teología espiritual es estudiar, precisamente, el desarrollo, la evolución de los elementos constitutivos que se han estudiado en la unidad anterior.

Después de un tema general introductorio, que explica ese dinamismo en su conjunto, se estudia la vocación como origen y guía del itinerario espiritual, y la santidad como su meta y punto de referencia. Después se afronta el estudio del crecimiento espiritual y los medios para su desarrollo, desde distintas perspectivas complementarias: la oración, la ascética y la mística.

 

Tema 9. Naturaleza y dinamismo de la vida espiritual

Por su propia naturaleza, la vida espiritual es una realidad destinada a crecer y desarrollarse. En este tema se presenta lo más característico de ese dinamismo intrínseco, que será luego afrontado en los siguientes temas desde diversas perspectivas complementarias entre sí.

Ejercicios de autocomprobación 9

1. ¿Qué se entiende por el aspecto "relacional" de la vida espiritual?

2. ¿Qué se entiende por el aspecto "dinámico" de la vida espiritual?

 

Tema 10. La vocación

El itinerario personal que conduce a la santidad tiene siempre su origen en una expresa vocación divina, que es, a la vez, don y llamada. Esa divina vocación personal ilumina y dirige toda la vida cristiana hacia la santidad y espera una respuesta concreta y generosa del cristiano a lo largo de todo el camino.

Ejercicios de autocomprobación 10

1. Explicar la expresión "el hombre se define por su vocación".

2. ¿Se puede identificar la vocación con un proceso psicológico?

3. ¿En qué se fundamenta la diversidad de vocaciones?

 

Tema 11. La santidad

La llamada divina es siempre llamada a la santidad. Descritos ya los elementos esenciales de la vida espiritual y como ésta se desarrolla, en este tema pretendemos acercarnos un poco más a la meta de ese camino: la santidad misma, la perfección o madurez espiritual a la que todos debemos aspirar y a la que todos los otros elementos de la vida espiritual van conduciendo.

Ejercicios de autocomprobación 11

1. ¿Qué se entiende por santidad ontológica y por santidad ética?

2. ¿Qué problema plantea la expresión "estados de perfección"?

3. ¿Cuáles son las principales implicaciones de la llamada universal a la santidad?

 

Tema 12. La oración

En cuanto vida de relación íntima de amor con Dios, la vida espiritual es una vida de oración. La oración no sólo es una práctica fundamental de piedad, sino elemento constitutivo de la misma experiencia espiritual en cuanto tal. Por ello, también el desarrollo de la vida espiritual puede ser estudiado desde la perspectiva del crecimiento e intensificación de la vida de oración. Parte del material que se propone en este tema, lo relativo a la contemplación, sirve también para el siguiente

Ejercicios de autocomprobación 12

1. ¿Cuáles son las fuentes principales de la oración?

2. ¿A quién se trata, con quién se habla, en la oración?

3. Indicar algunos rasgos característicos de la oración discursiva o meditación.

4. ¿Qué valor y qué limitaciones pueden presentar los métodos de oración?

 

Tema 13. Contemplación y vida mística

La mística es uno de los temas más difíciles y complejos de la Teología espiritual; y por ello también muy sometido a discusión y diversidad de opiniones y enfoques. El número 2014 del catecismo sintetiza muy bien los aspectos donde hay acuerdo. En este tema el objetivo es simplemente acercarse al problema y a su interés, sin pretender, ni mucho menos, abarcar todos sus matices. Con esas ideas básicas será más fácil y productiva la lectura de los grandes místicos clásicos.

 Ejercicios de autocomprobación 13

1. ¿La mística forma parte del itinerario común hacia la santidad?

2. ¿Qué actitud recomiendan los propios santos ante los fenómenos místicos extraordinarios?

3. Indicar algunos rasgos característicos de la oración contemplativa.

4. ¿Qué significa la expresión "contemplativos en medio del mundo"?

 

Tema 14. La ascética cristiana

El itinerario de la vida espiritual exige lucha y esfuerzo, y presenta obstáculos y dificultades que hay que superar. Este aspecto de la vida interior es el que tradicionalmente se ha venido llamando ascética. Aunque no es separable de los otros aspectos, sí es el ámbito práctico en el que más interviene el propio cristiano, aunque contando siempre, desde luego, con la gracia de Dios.

Ejercicios de autocomprobación 14

1. ¿Qué papel juegan el pecado y la concupiscencia en la vida espiritual?

2. ¿Es correcto plantear la lucha ascética sólo o principalmente como alejamiento del pecado?

3. ¿Por qué el amor a Dios y a los demás supone el encuentro con la cruz?

           Las orientaciones para el estudio están al completo en zona de alumnos

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Trabajos personales a distancia

Para presentarse al examen de la asignatura, el alumno debe presentar un Trabajo Personal a Distancia consistente en un comentario a dos de los siete libros clásicos de espiritualidad contenidos en la Bibliografía complementaria. Ese comentario se debe centrar en mostrar las principales aportaciones de cada libro estudiado a alguno o algunos de los temas básicos de la vida espiritual cristiana: santidad, amor, oración, humildad, ascética, mística, etc. La extensión puede oscilar entre los cinco y los diez folios por libro: es decir, un máximo de veinte folios en total. El comentario se puede plantear también de forma comparativa entre los dos libros elegidos, y por tanto formando una unidad.

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Pruebas Presenciales de Evaluación

Los exámenes se celebrarán en las fechas fijadas en el calendario del Instituto y tendrán una duración de dos horas.

La prueba será escrita y constará de tres preguntas, a escoger dos por el alumno, y a desarrollar en un folio cada una, aproximadamente.

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Respuesta a los Ejercicios de Autocomprobación

Tema 1

1. La comunicación de la misma vida divina, que incluye la presencia de la Trinidad en el alma, y su íntima transformación en Jesucristo por la gracia, con el consiguiente intercambio de amor entre el cristiano y Dios. De ahí se deduce que la vida espiritual cristiana es mucho más que una simple experiencia psicológica religiosa más o menos intensa, y que no se puede reducir a mera subjetividad.

2. La Teología dogmática proporciona un fundamento doctrinal objetivo imprescindible para el estudio de la vida espiritual; pero la Teología espiritual añade el estudio de la vida espiritual precisamente en cuanto algo vivo, dinámico, en su amplia variedad y riqueza de manifestaciones experimentales.

3. Ambas estudian el obrar cristiano y se complementan e iluminan mutuamente en ese terreno; pero la Teología moral centra su atención en la estructura de la acción moral y en su adecuación objetiva al fin último al que se orienta, mientras la Teología espiritual no se centra en la acción concreta, sino en toda la experiencia evolutiva de la vida cristiana, en lo que tiene de vivo y de desarrollo efectivo hacia la santidad.

4. El método deductivo es necesario para extraer conclusiones teológico-espirituales de la Revelación y de otras partes de la teología; pero la importancia de la experiencia espiritual en cuanto tal en esta disciplina hace necesario el recurso constante a la inducción, para que la reflexión no se transforme en algo frío y alejado de la realidad viva que esta ciencia estudia.

 

Tema 2

1. Unidad y sencillez; cercanía con la figura y la enseñanza de Jesús y los Apóstoles; sentido profundo y fuerte de la santidad como meta de la vida cristiana; el martirio como criterio y modelo de santidad; importancia de la oración; valor de lo ordinario en la vida cristiana; fuerte sentido apostólico; etc.

2. La vida monástica tiene su origen en el desierto de Egipto a finales del siglo III e inicios del IV, cuando algunos cristianos (entre los que destaca San Antonio Abad) sienten la llamada de Dios a una vida de soledad, con dedicación exclusiva a la oración y la penitencia. Los primeros monjes son eremitas, pero pronto surge en la misma zona la vida en común o cenobítica, por iniciativa de San Pacomio, autor de la primera regla monástica.

3. Las órdenes mendicantes suponen una evolución de la vida religiosa, con algunas novedades importantes respecto a los monjes: pobreza personal y colectiva más radical, dedicación preferente a la predicación itinerante, y para ello, mayor dedicación al estudio, mayor movilidad, organización más centralizada y dinámica, etc.

4. Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz son las figuras cumbres y más influyentes; junto a ellos destacan también San Ignacio de Loyola, como fundador y a través de sus Ejercicios, San Juan de Ávila y Fray Luis de Granada, como escritores y maestros.

5. Hay una profunda renovación de ideas y formas prácticas en la vida espiritual, por el influjo de figuras como Santa Teresita; un renovado interés por el estudio de los clásicos y de la Teología espiritual, con la aparición de cátedras, manuales y revistas especializadas; una fuerte renovación de la espiritualidad sacerdotal; y sobre todo un progresivo interés por la vida espiritual y el apostolado de los laicos, que alcanza su punto culminante con San Josemaría Escrivá y la fundación del Opus Dei.

 

Tema 3

1. Esa relación se establece entre Dios y cada cristiano personalmente, no de forma genérica o abstracta. Cada uno es hijo o hija de Dios, y es amado por Él como tal, de forma única e irrepetible, debiendo ser la respuesta también muy personal.

2. En esa relación Dios abre a cada uno su intimidad y se da a sí mismo: nos introduce en su vida intratrinitaria, nos da a su Hijo y a su Espíritu, se vuelca en nosotros con su infinito amor y nos da el amor con el que poder amarle. La respuesta del hijo debe dejarse conducir a esa intimidad y abrir su alma de par en par a la presencia y el amor de Dios.

3. Dios es verdadero Padre y ama de verdad a cada uno de sus hijos; por eso, aun sin dejar de ser Trascendente, Inmutable, Eterno, etc., vive con total intensidad junto a cada uno de sus hijos todos los abatares de su vida, compartiendo plenamente sus sentimientos, inquietudes, proyectos, etc.

 

Tema 4

1. Es, ante todo, un seguimiento de su misma Persona, no sólo de su doctrina, enseñanza o ejemplo; que exige un compromiso radical, hasta la Cruz. Además, es Él quien llama y elige a sus discípulos, no los discípulos los que le eligen como maestro; y su enseñanza tiene la autoridad del que es la Verdad y autor de la misma Ley.

2. Es antes la incorporación: la imitación es una consecuencia. No se trata de imitar a Jesús, hasta llegar a parecerse a Él, sino de que hemos recibido desde el Bautismo su mismo ser y vida en nosotros, y hemos de adecuar nuestro comportamiento y nuestras obras a esa realidad constitutiva de nuestras almas divinizadas.

3. Su amor: su amor humano y divino; en el trato con Dios Padre y en su despliegue hacia los demás hombres; teniendo en cuenta que no es una simple imitación externa de sus sentimiento y acciones, sino una participación en su mismo amor vivo en nuestros corazones, que hemos recibido con la efusión de su Espíritu.

 

Tema 5

1. El Espíritu Santo enseña todos los aspectos de la vida espiritual, ilumina toda nuestra vida, orientando nuestras acciones; es motor de nuestra santidad, realizando en nosotros y con nosotros cada paso de nuestro camino interior; purifica y enciende nuestra alma, trasformándola en su propia naturaleza, divinizándola; proyecta a través de nosotros su acción santificadora en otras almas.

2. El don de ciencia es una ayuda en el ejercicio de la fe para saber descubrir la presencia de Dios en el hombre y en el mundo, el valor divino de todas las cosas creadas, de todas las acciones y de todos los sucesos, y saber actuar en consecuencia con visión sobrenatural.

3. El don de consejo facilita la recepción de las luces divinas sobre nuestra vida espiritual y la docilidad para su ejecución, y es particularmente importante en el apostolado y la dirección espiritual de las almas, ayudándonos a conducir a los demás siguiendo siempre el criterio y la voluntad divinas y no los propios.

 

Tema 6

1. En la Iglesia se actualiza continuamente la acción de Dios y la presencia de Jesucristo. A través de ella nos llega continuamente su palabra, su voluntad, su acción santificadora, etc. En ella y por ella se realiza el encuentro personal de cada uno con el Señor.

 

Tema 7

1. No. El mundo posee también una dimensión espiritual y trascendente, en cuanto ha sido creado por Dios, redimido por Jesucristo y tiene su fin y su sentido en el mismo Dios; esa dimensión alcanzará su plenitud y se manifestará plenamente al fin de los tiempos.

2. La santificación del mundo consiste en descubrir esa dimensión espiritual que las realidades terrenas poseen y contribuir con el Creador y el Redentor a su desarrollo y transformación, en beneficio del mundo mismo, del prójimo y de uno mismo, tanto material como espiritual.

 

Tema 8

1. Su maternidad. La mediación mariana está íntimamente unida a su maternidad. Sólo Ella es Madre de Dios y Madre nuestra, y sólo ella, por tanto, puede ejercer una verdadera función de Madre en la relación de cada cristiano con Dios. De esa maternidad brotan todos los demás aspectos de su universal y eficaz mediación.

2. La singularidad brota precisamente de la Maternidad: como verdadera Madre, la relación de María con cada hijo o hija suya es única e irrepetible; su amor, su trato y su cuidado por cada uno se personaliza completamente, y la respuesta del hijo debe ser coherente con esa entrega personal de la Virgen a él.

 

Tema 9

1. El aspecto relacional nos muestra que la vida espiritual cristiana tiene siempre dos protagonistas: Dios y el alma; y que consiste básicamente en la relación que se establece entre los dos. Una relación personal, íntima e intensa, destinada a hacerse cada vez más estrecha. Nos muestra también que la santidad es una tarea personal, apoyada siempre en la cooperación libre y responsable con la acción santificadora divina.

2. El aspecto dinámico subraya que la vida espiritual es una realidad destina a crecer y desarrollarse, y que su estudio se centra precisamente en su evolución, en lo que tradicionalmente se llamado camino, intinerario, subida de la vida cristiana hacia Dios, hacia la santidad.

 

Tema 10

1. Cada hombre es aquello para lo que Dios le ha creado. Por eso, el sentido de su vida es el que Dios tiene previsto desde toda la eternidad para él: debe procurar conocer ese plan divino y realizarlo libre y responsablemente. En la medida en que lo haga estará más realizado también humanamente, pues alcanzará su verdadero fin: la santidad.

2. No es correcto. Aunque la vocación incluye una dimensión psicológica, la trasciende ampliamente y no está condiciona da por ella. Además los aspectos psicológicos pueden ser muy variados: por ejemplo, no siempre hay un momento único y privilegiado en el que uno "descubre" su propia vocación; para muchas personas ese descubrimiento es progresivo, poco preciso y diferenciado, etc., pero tienen verdadera vocación y procuran seguirla, incluso aunque no la llamen así.

3. Ante todo, en el hecho de que la vocación es personal, individual y concreta. Además, la riqueza del seguimiento de Cristo y de su misión redentora da lugar a una gran diversidad de tareas y de instituciones en la Iglesia, con las que muchas vocaciones entroncan, aunque no todas necesariamente.

 

Tema 11

1. Santidad ontológica designa la realidad de que el hombre es santificado en el bautismo al ser justificado, hecho hijo de Dios, incorporado a Cristo. La santidad ética designa la manifestación externa, en las obras y en la vida, de esa realidad ontológica.

2. El peligro de vincular la perfección cristiana a un estado de vida concreto, oscureciendo así la llamada universal a la santidad o incluso negándola. Aunque pueda explicarse y comprenderse su uso histórico, es mejor evitar su uso, para salvaguardar siempre en toda su radicalidad la afirmación de la llamada universal a la santidad.

3. Que la llamada a la santidad no está vinculada a ningún estado determinado, ni depende de unas determinadas condiciones de existencia, sino que se dirige personalmente a cada uno y consiste esencialmente en la plenitud de la caridad, amor a Dios y a los demás, asequible a todo cristiano y en cualquier circunstancia.

 

Tema 12

1. La Palabra de Dios, la liturgia y las virtudes teologales. Por la primera, el mismo Dios nos habla, inicia el diálogo de la oración; la segunda es ya lugar de oración y alimento de toda otra forma de oración; el ejercicio de las virtudes teologales es el que nos pone en contacto con el mismo Dios y nos permite tratarle. Pero también cualquier acontecimiento y aspecto de la vida humana ordinaria es fuente, motivo, ocasión y tema de oración.

2. El interlocutor de la oración es Dios mismo y tal como Dios es y se nos ha revelado. Por eso, la oración es, ante todo, trinitaria: se trata a las tres Personas divinas en cuanto son un solo Dios y a la vez en su diversidad personal. También es cristológica, y por tanto se trata a Jesús como Dios y como Hombre, en la unidad de su Persona. Es también mariana, al ser María camino directo de relación con la Trinidad, por voluntad del mismo Dios. La oración también se dirige a los ángeles y a los santos, por su estrecha unión con la Trinidad en el cielo.

3. Diálogo y reflexión sobre la Palabra de Dios, la liturgia, la vida personal, etc.; utilización del pensamiento, la imaginación y los deseos; diversidad y libertad de métodos, pero siempre bajo la guía del Espíritu Santo…

4. Los métodos de oración pueden ser una ayuda para aprender a rezar o mejorar la forma de hacer oración, pero respetando siempre la naturaleza personal, íntima y libre de la oración cristiana. Por eso, pueden ser contraproducentes aquello métodos que se apoyan en concepciones no personales del hombre y de Dios; y en cualquier caso, el método no puede condicionar el desarrollo mismo de la oración cristiana. Los mejores maestros de oración tienden a evitar hablar de métodos propiamente dichos.

 

Tema 13

1. En su sentido más general y profundo, sí, pues toda vida cristiana debe tender a la participación más intensa posible en los "misterios" divinos. En cambio, si por mística se entienden determinados fenómenos extraordinarios o experiencias peculiares de la vida de algunas personas santas, ya no estamos hablando de lo común a todo cristiano; aunque esas mismas experiencias sí pueden enseñar muchas cosas sobre el camino común.

2. Los propios santos místicos han insistido, y en ocasiones con mucha fuerza, en que esos fenómenos no se deben buscar ni desear; y han promovido una extrema prudencia a la hora de juzgarlos y valorarlos; poniendo siempre el criterio de la verdadera santidad en las virtudes, la vida de oración, el espíritu de sacrificio, el afán de almas, etc.

3. Trato de amistad con Dios, recogimiento y silencio, mirada de fe, sencillez, intimidad y profundidad, comunión con los misterios de Dios…

4. Indica que la contemplación más elevada no sólo es compatible con cualquier trabajo, activida o situación en la vida, sino que puede y debe surgir con naturalidad de esas mismas realidades, como fruto de la presencia de Dios en todas ellas, del esfuerzo personal por santificarlas y del encuentro personal del alma enamorada con Dios que tiende a ser continuo y abarcante de toda la persona y de toda su vida y actividad.

 

Tema 14

1. Ante todo, en la vida espiritual es imprescindible el humilde reconocimiento de los propios pecados y malas inclinaciones; para poder después luchar, con la ayuda de la gracia, para alejarse de los primeros y vencer los segundos. El itinerario espiritual puede ser así visto como una progresiva purificación del alma.

2. No, eso sería empobrecer su sentido. Ya el mismo San Pablo compara esa lucha con el deporte. La ascética cristiana tiene un sentido positivo, deportista, optimista: está movida por el amor; aunque, desde luego, el alejamiento del pecado es una de las consecuencias importantes de ese crecimiento en el amor.

3. Porque así es el amor divino, así nos ha amado Dios. Dios nos ha manifestado su amor mediante el anonadamiento de la Encarnación y de la Cruz, para culminar en la victoria de la Resurrección. Nuestro amor a Dios y al prójimo, que es participación en el mismo amor divino, debe seguir, en correspondencia, ese mismo camino. Sin entrega y sacrificio no hay verdadera comunión con la persona amada, no se alcanza la plenitud del amor que nos espera.

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Documentación

 

 

 

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