Se recomienda al alumno que sea consciente de que está
ante una asignatura de Teología Dogmática. Es importante subrayarlo, ya que, a veces,
puede iniciar su trabajo predispuesto a pensar que el tratado sobre la Virgen María debe
estudiarse más con el afecto y el corazón que con la inteligencia. Por supuesto que
nadie debería hablar de su Madre sin poner el afecto y el corazón, pero lo importante es
conocer a María y su misión en la obra de la redención con una inteligencia profunda
guiada por la fe.
En resumen, puede que al
principio esta asignatura se le haga dura, pero más que por su dificultad objetiva por la
equivocada motivación con que ha iniciado el estudio. Debe tener paciencia, y si
persevera en su empeño, advertirá cómo al final de ella logrará también un amor más
profundo y teologal a María Santísima.
Las Preguntas de Autocomprobación le permitirán
asegurar que conoce bien algunas datos y contenidos fundamentales de cada Tema. Procure
contestarlas por escrito antes de comprobar las respuestas en el lugar indicado del Texto
base.
Los Trabajos que se proponen en cada Tema se
dirigen más a tareas de síntesis y de relación entre esos contenidos, y por tanto a su
compresión en profundidad. No es preciso realizar todos esos Trabajos, pero dedicarles un
poco de atención ayudará a comprender mejor la importancia y las implicaciones de las
cuestiones correspondientes.
Unidad
Didáctica 1: Introducción a la Mariología
Tema 1:
Naturaleza e historia de la Mariología
Objetivo y principales
contenidos
El objetivo principal de esta Unidad consiste en
ubicar e introducir al alumno en la asignatura. Comienza con una breve «Introducción»
en la que se muestra el valor teológico que tiene para la comprensión correcta del
misterio de la Redención del género humano realizado por Jesucristo. María ha tenido,
desde el principio, un lugar preeminente en la vida de la Iglesia, porque «cuando
llegó la plenitud de los tiempos Dios envió a su Hijo hecho de mujer» (Gal
4, 4) y esa mujer que con su fiat ( Lc 1, 38) hizo posible la encarnación
del Verbo es María. De aquí, que no pueda entenderse la humanidad de Cristo sin la
participación esencial y libre de la Virgen María en la generación humana del Redentor.
En el epígrafe «Definición de Mariología» se
pretende especificar en primer lugar qué entendemos con ese título. A continuación se
desea situar la asignatura dentro de la unidad de la Ciencia Teológica y en especial
dentro de la Teología Dogmática. Se explica su metodología siguiendo las pautas
conciliares. Se trata muy someramente de las diversas posturas en la sistematización de
las verdades mariana previas al Concilio y su influencia en el Vaticano II.
El tercer epígrafe trata de las «Fuentes de la
Mariología». Se citan las fuentes constitutivas: la Sagrada Escritura y la Tradición
que «constituyen un solo depósito sagrado de la palabra de Dios» (Conc. Vaticano II,
Const. Dei Verbum, n. 10) y la fuente interpretativa auténtica: el Magisterio vivo
de la Iglesia (ibídem). También como fuente secundaria de conocimiento mariano se
cita a la tradición apócrifa que es útil como medio para la obtención de algunos datos
complementarios.
Con el tema «Referencias biográficas de María»
se desea que el lector se familiarice con los datos escriturísticos ciertos que tenemos
sobre la vida de María: su cronología, su localización geográfica. También se indican
otros datos que hemos recibido por tradición y que sirven para ampliar el perfil humano
de María.
Al final, la «Breve historia de la Mariología»
intenta hacer un recorrido sintético a la largo de los dos milenios del cristianismo
contemplando la génesis y el desarrollo de la doctrina mariana profesada a lo largo de
este dilatado periodo. No se ha hecho ninguna referencia a la historia de la piedad y
devoción mariana, porque todo ello se tratará con detalle en el último Tema de la
asignatura.
Orientaciones
para el estudio personal
Se recomienda que en el estudio de esta unidad
vaya despacio y recapacite profundizando en las diversas conexiones entre la mariología y
los demás tratados teológicos conexos: cristología, eclesiología, antropología
teológica, escatología, ecumenismo. Debe conocer bien, al menos en sus eventos
fundamentales, la vida de María.
Finalmente procure no leer de forma superficial la
«Breve Historia de la Mariología»; se dará cuenta que en esta pregunta, aunque sea
bastante extensa, sólo se indican los jalones básicos del desarrollo de la ciencia
mariológica. Es necesario, y pienso que imprescindible, que esta pregunta finalice con un
estudio profundo y quizá con unos buenos resúmenes hecho por Vd. del
capítulo VIII de la Constitución Lumen gentium (nn. 52 al 69) del Concilio
Vaticano II y, como desarrollo de la doctrina conciliar, de la Encíclica Redemptoris
Mater de Juan Pablo II.
Trabajos
Por tratarse de una Unidad didáctica
introductoria, no es aún tiempo de elaborar trabajos de síntesis de los conocimientos,
sino únicamente de realizar resúmenes de las "fuentes" y esquemas de los datos
históricos.
Ejercicios
de autocomprobación.
Conviene ser breve, concreto y preciso en las
respuestas. Como está cursando una asignatura de Teología Dogmática debe utilizar
correctamente la terminología teológica. Bastan muy pocas líneas para contestar a las
preguntas que ahora le hacemos:
1. ¿En la actual economía de la Redención
querida por Dios era necesario que el Verbo asumiese un cuerpo en las entrañas de María?
2. ¿Por qué piensa Vd. que Santa María es
acreedora de una consideración teológica a se, y no lo es, por ejemplo, San Pablo
o S. Pedro, de quienes el Nuevo Testamento nos da mucha mayor información?
3. ¿Quién fue el teólogo que decidió elaborar
unitariamente la doctrina mariana en un único tratado?
4. ¿Cuáles son las dos tendencias mariológicas
que confluyeron en la elaboración de la Constitución Lumen gentium?
5. ¿Existen argumentos suficientes para demostrar
sin duda que María pertenecía a la estirpe de David?
6. Después del estudio de la Historia de la Edad
Patrística, ¿podría indicar las tres primeras prerrogativas proclamadas por los Padres?
7. En los tres primeros siglos ¿existe algún
indicio implícito de la Inmaculada Concepción?
8. En la teología escolástica del siglo XIII
¿en qué parte de esas obras se incluían los privilegios marianos?
9. ¿Cómo se llama el primer teólogo que
utilizó el término «Mariología»?
10. ¿Qué influencias teológicas vivificantes ha
recibido la Mariología en el siglo XX, que le han producido una apertura a las demás
ramas de la Teología?
11. ¿Cuáles son los elementos determinantes para
que los siglos XIX y XX puedan ser considerados como especialmente marianos?
Las orientaciones para el estudio están al
completo en zona de alumnos
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